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"El sector renovable español tiene tres años para crecer en EEUU"

Juan Verde Suárez es ex asesor de campaña de Barack Obama. El actual representante de Al Gore en España sostiene que empresas como Iberdrola, Acciona o Abengoa tienen una oportunidad histórica

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Con un apellido que haría las delicias de Mauro Entrialgo y su tira cómica Como su propio nombre indica, el canario Juan Verde (Telde, 1972) ha conseguido, pese a su juventud, labrarse una carrera como consultor político y empresario en los sectores de las nuevas tecnologías, la asesoría, la comunicación y la construcción.

'En dos o tres años, EEUU arrebatará el liderazgo renovable a España'

Formado en las universidades de Boston y Harvard, actualmente Verde es el representante en España de The Climate Project, el lobby del ex presidente Al Gore para la lucha contra el cambio climático, y ha participado como asesor en numerosas campañas electorales estadounidenses. Verde fue el único español que formó parte del equipo de asesores de Barack Obama en su carrera a la presidencia.

Ha trabajado con los senadores Edward Kennedy y John Kerry casi siempre, para atraer el voto hispano y fue asesor del Departamento de Comercio durante la presidencia del Bill Clinton. Hace unas semanas participó en una conferencia organizada por el diario ABC sobre las relaciones entre Europa y América y atendió a Público. Cree que las empresas españolas del sector de las energías renovables deben acostumbrarse a hacer lobby si quieren crecer en Estados Unidos, considerado uno de los mercados con más potencial del mundo por su tardía incorporación a la revolución verde.

¿Qué supone la llegada de Obama para empresas como Iberdrola, Acciona o Abengoa?

'Las empresas deben darse cuenta de que necesitan hacer lobby'

Es una oportunidad histórica. España es líder mundial en renovables y con Obama el sector va a despegar en Estados Unidos, donde tiene todo por hacer. En 2008, la Administración estadounidense se gastó 1.800 millones de dólares (unos 1.400 millones de euros) en potenciar este tipo de energías. Este año serán 15.000 millones de dólares. El único acontecimiento comparable fue el esfuerzo que se hizo en su momento para llegar hasta la Luna. Pero esa ventana de oportunidad va a durar sólo dos o tres años, porque Estados Unidos probablemente acabará siendo líder mundial del sector y le arrebatará el liderazgo a España.

¿Qué les falta ahora mismo a las empresas españolas para consolidarse en EEUU?

Tienen que apostar por este mercado de forma inequívoca y clara, y entender cómo funcionan las cosas allí. Deben darse cuenta de que necesitan hacer lobby.

'Como dice Obama, no hay que elegir entre desarrollo y sostenibilidad'

A mediados de este mes, el Gobierno español enviará una delegación para promocionar en Nueva York la marca España junto con empresas. ¿Sirven para algo iniciativas así?

Encuentros así van en la línea adecuada. Hay que fomentar la diplomacia de la energía.

¿Qué fuente de energía tiene más futuro en EEUU?

La oportunidad está, sobre todo, en la eólica y la solar. También hay otras tecnologías prometedoras que están en fase de pruebas. Tras la industrial y la tecnológica, debe llegar una tercera revolución, la energética.

¿Qué marco regulatorio baraja Obama para retribuir la producción de estas fuentes?

En primer lugar, se habla de un fuerte plan de incentivos fiscales y ayudas para el despliegue de las renovables. En segundo lugar, los dos grandes partidos apoyan implantar un sistema de créditos de carbono que, corrigiendo sus errores, tome nota de la experiencia europea. Por último, hay incentivos a nivel regional y local que permiten que el desarrollo de las renovables sea a escala nacional, ya que se priorizan las tecnologías en cada área en función de su potencial.

¿Y la crisis, no afecta?

Como ha dicho Barack Obama muchas veces, ya no hay que elegir entre desarrollo económico y sostenibilidad. La recuperación económica en Estados Unidos pasa por un modelo parecido al que adoptó Roosevelt tras la Gran Depresión: más crecimiento, pero no con infraestructuras, sino con las energías renovables y la economía del conocimiento en general.

Hay miedo a que el proteccionismo imponga barreras a las empresas extranjeras. ¿Cree que ocurrirá?

Está por ver, algunos Estados lo están proponiendo. Pero los árboles no deben ocultar el bosque. La oportunidad, insisto, es histórica.