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Sindicatos y patronal dejan fuera del pacto los asuntos más espinosos

Acuerdan plantear al Gobierno pasar a lunes el 15 de agosto, el 1 de noviembre y el 6 de diciembre

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Acuerdo, pero parcial. Sindicatos y patronal agotaron ayer las posibilidades de alcanzar un pacto global que incluyera todos los asuntos puestos sobre la mesa de negociación y se conformaron con firmar un acuerdo menor basado en cuatro ejes: un nuevo modelo de solución extrajudicial de conflictos, la gestión del absentismo y las mutuas, el traslado de festivos a lunes y la renovación del acuerdo para llevar a cabo la formación continua de trabajadores y parados. Ni en política salarial ni en contratación ni en negociación colectiva, los asuntos más espinosos y que más separan a los agentes sociales, fueron capaces las centrales y la patronal de acercar posturas.

Los secretarios generales de UGT y CCOO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, y el presidente de la CEOE, Juan Rosell, mantuvieron ayer una larga reunión en la que constataron las diferencias y dieron el visto bueno al documento redactado el día anterior en el que describen los acuerdos alcanzados y los puntos en los que no hay pacto y que será el que envíen al Gobierno.

Piden tiempo para llegar a un acuerdo sobre la evolución de los salarios

Serán tres los festivos que se trasladen a lunes: el 15 de agosto, el 1 de noviembre y el 6 de diciembre. No obstante, ambas partes defienden en el documento la jornada anual 'como elemento de distribución de la jornada laboral de manera flexible' y que limita el impacto en la productividad de cómo se distribuyan los festivos.

Aunque el documento, al que tuvo acceso Público, también incluye un acuerdo sobre mutuas y absentismo laboral, finalmente ha quedado fuera la gestión de las altas y las bajas laborales.

La patronal pedía que fueran los médicos de las mutuas los que tuvieran la potestad de cursarlas, algo inaceptable para UGT y CCOO. Sí han pactado mejorar la colaboración de las mutuas con la Seguridad Social e introducir indicadores para medir el absentismo injustificado, uno de los temas que suelen enfrentar a las dos partes. 'Se elaborará trimestralmente un ratio de evaluación de su comportamiento general tanto en el sector público como en el privado, de forma que puedan adoptarse las medidas correctoras adecuadas', señalan en el texto. Fijan también un porcentaje de representación para las organizaciones empresariales y los sindicatos en los órganos de dirección, supervisión y control de las mutuas.

A partir de ahora se elaborará un ratio para conocer el absentismo laboral

En cuanto a la solución extrajudicial de conflictos, sindicatos y patronal han elaborado un nuevo acuerdo que se aplicará a más conflictos colectivos y que implica más poder para las comisiones paritarias formadas por representantes de la empresa y los sindicatos. A partir de ahora, existirá una sola lista de mediadores y árbitros propuestos y consensuados por ambas partes y no varias, una por cada sindicato y patronal, como hasta ahora.

Sindicatos y patronal plasman también en el texto dos peticiones para el Gobierno. Una, la más significativa, es el mantenimiento de las prejubilaciones y las jubilaciones anticipadas. Precisamente, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se propuso en su discurso de investidura suprimir las prejubilaciones salvo en casos excepcionales. Los agentes sociales reivindican su uso como 'forma no traumática' de ajustar plantillas, así como de mejorar las tasas de actividad y empleo de las personas mayores de 50 años, de los jóvenes y de las personas con baja cualificación. Por otro lado, también piden al Ejecutivo la prórroga de las medidas aprobadas en 2009 que pretendían fomentar el uso de los expedientes de suspensión y reducción de jornada en lugar de los de extinción.

CEOE, UGT y CCOO piden además tiempo para negociar asuntos en los que no hay acuerdo pero que reivindican como propios. Es el caso de la renegociación del acuerdo de salarios vigente para 2012 y la orientación de los sueldos para los próximos dos años.

De momento, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dijo ayer que tendrá en cuenta los compromisos a los que lleguen patronal y sindicatos, pero insistió en que el Ejecutivo legislará donde no los haya. 'Tendré en cuenta los acuerdos a los que lleguen las organizaciones empresariales y sindicales porque creo en este procedimiento, pero también tengo que decir que, en aquellos temas en los que no haya acuerdo, el Gobierno hará aquello que crea que es mejor para el interés general de los españoles y para la creación de empleo', aseguró en una entrevista a Efe. Rajoy insistió en que la reforma laboral 'es hoy una necesidad' que demandan los más de cinco millones de parados y que su intención es tenerla lista en el primer trimestre del año.

Sin embargo, las posturas de los interlocutores sociales en, por ejemplo, contratación, parecen demasiado alejadas como para esperar un acuerdo a corto plazo. La petición de la CEOE de abaratar el despido de 33 a 20 días en el caso de los improcedentes y de 20 a 12 en el caso de los procedentes es uno de los grandes escollos.