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La Sinfónica de San Francisco y Tilson Thomas, un compromiso con el futuro

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Que los músicos se sientan emocionados y comprometidos y toquen excelentemente pero con alegría es la misión de Michael Tilson Thomas al frente de la Sinfónica de San Francisco, devota "de la gente", del futuro y, sobre todo, de Mahler, al que dedican en la gira que les trae a España su notable talento.

Tilson Thomas (Los Ángeles, 1944) quiso embarcarse en la que es su décima gira por Europa con un equipaje mahleriano, en honor no solo al centenario de su muerte sino para mostrar por qué se considera que la San Francisco Symphony es la orquesta que mejor interpreta al compositor checo.

"No se si eso es así -responde riéndose en una entrevista con Efe-. Quizá deba ser otra gente la que lo diga. Sí creo que hacemos todo lo posible por desarrollar su música, por tocarla como corresponde".

La orquesta americana "más europea" que existe tocó el día 2 en el Palau de la Música Catalana y lo hará hoy y mañana en Madrid, en el Auditorio Nacional, penúltimos conciertos de una gira por Europa que comenzó el día 19 de mayo en Praga, continuó por Viena, Bruselas, Luxemburgo, Essen y París y que concluirá el día 6 en Lisboa.

Admite que se trata de una gira "muy larga" y exigente, con cuatro programas diferentes, pero está muy satisfecho con la "estupenda" acogida que han tenido en todos los sitios y feliz con estar de nuevo en España, donde ya ha estado "tantas veces" gracias a Alfonso Aijón, el dueño de la promotora privada Ibermúsica: "es uno de los mejores del mundo", piropea.

De este tour -quince conciertos en ocho países- le ha sorprendido muy agradablemente "la luz". Y no la solar, precisamente.

"En cada lugar el público es distinto pero aquí, en Austria o en Alemania, hay la luz en la sala, no está en la oscuridad. Poder ver al público me genera un sentimiento distinto y me permite interactuar más con él", declara.

No diría que Mahler es el compositor más importante de la historia, pero no entiende su vida sin su música.

Sus sinfonías, dice, son "como un parque nacional" lleno de "cosas hermosísimas" que cambian según tomes un sendero u otro, según estés solo o acompañado o según sea tu estado de ánimo.

"Es el supremo sinfonista. Su visión de la música sinfónica es incomparable. A veces creo que si Mahler hubiera nacido 30 años después habría sido director de cine porque su idea de la estructura es como la que tiene (de un guión) un director como Mournau o Lang".

MTT, como se le conoce haciendo uso de esa costumbre norteamericana de rebautizar con iniciales a casi todo y a todos, dirige la SFS desde 1995 -lo que simultanea con la London Symphony, de la que es director invitado- y en este tiempo ha dedicado sus esfuerzos a que cada uno de los músicos "merezcan el honor y el aplauso".

La orquesta, dice, se distingue porque es "colorista, muy gestual y sensitiva" en la ejecución y porque se dirige "a muchas clases de público", con un programa educativo muy activo y de divulgación a través de televisión e internet.

Presume de que la SFS dedica mucho tiempo cada año a la educación y a la formación, "más que ninguna otra en Estados Unidos", y subraya que esa es "la real apuesta por el futuro".

Frank Gehry es el arquitecto del edificio experimental, muy sofisticado y con tecnología punta, que tendrá uno de sus proyectos más queridos, su "Academia", la New World Symphony Orchestra, que fundó en 1987 y en la que se forman los mejores alumnos egresados de los conservatorios.

Todas las grandes orquestas americanas tienen músicos de la "Academia", incluida la SFS, que cuenta en sus filas con catorce.

La SFS ofrece cada año 220 conciertos con más de 600.000 oyentes, pero nada comparable al impacto que tuvo el último concierto que Tilson-Thomas dirigió con otro de sus "inventos", la orquesta de YouTube: 33 millones de visitas en todo el mundo.

"La audiencia está bien pero lo que más me gusta de eso es la conjunción de tecnología, vocación por la música, buenos sentimientos y buena colaboración", resume.

Concha Barrigós.