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El superdoctor da el OK

Cristiano volverá ante el Zúrich, ya que el médico le prohíbe jugar contra el Racing

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Van Dijk creía que iba a pasar inadvertido. El hombre del que dependía el futuro del futbolista más caro del mundo, el doctor cuyo dictamen tenía en vilo a medio planeta, confiaba en dar el esquinazo a su llegada a Madrid. Por eso, nada más aterrizar procedente de Amsterdam, trató de ocultarse bajo un gorro impermeable, se ajustó las gafas de sol y se subió el cuello de la gabardina. Dio igual. Llamó la atención de todos. Su maniobra de camuflaje no tuvo éxito. Su reconocimiento traumatológico a Cristiano Ronaldo, sí. 'Buen trabajo, chicos', les transmitió a los servicios médicos del Madrid tras confirmar que el pie del luso ha evolucionado favorablemente.

Cornelius Van Dijk, el hombre que conoce todas las intimidades del tobillo derecho de Cristiano, dio ayer su bendición al plan de rehabilitación llevado a cabo en los últimos 12 días. El traumatólogo holandés dio su aprobación a la reaparición del portugués el miércoles frente al Zúrich, en Liga de Campeones. Pero, de acuerdo con los médicos del Madrid, sentenció que no debía jugar aún el sábado ante el Racing: 'Hay que completar el plan de trabajo de 15 días y de forma progresiva. Es fundamental'. La intervención quirúrgica, lo que más se temía, ha sido descartada.

Cristiano se sometió a un examen exhaustivo ayer. Van Dijk le vio trabajar en el campo, ya con botas de fútbol, y habló luego con el portugués para explicarle detalladamente la situación de su lesión. Se interesó por el plan de trabajo realizado estas dos semanas, observó grabaciones del delantero entrenándose y trazó el plan de reincorporación progresiva a la competición.

Si todo va bien, desde el domingo hasta el martes se entrenará con el grupo y el miércoles jugará algunos minutos

En el club, ayer, todo eran buenas sensaciones. Cristiano, tras ser examinado por la mañana y revisadas las pruebas diagnósticas, superó por la tarde, ya sobre el césped de Valdebebas, un test de campo. El portugués aguanta el trabajo de cargas progresivas al que se le está sometiendo.

El plan de readaptación progresiva finaliza el viernes, aunque es posible que mañana ya realice algún rondo con el grupo. Si todo va bien, desde el domingo hasta el martes se entrenará con el grupo y el miércoles jugará algunos minutos. Es la única manera de llegar al choque con el Barcelona con garantías.

La preocupación se reabre con vistas al futuro. El tobillo de Cristiano, operado en 2008, golpeado con dureza por Diawara, está sufriendo. El hueso extra que posee, ese raro os tibialis que ha complicado todo, sigue ahí y quizá deba ser extirpado algún día. El doctor Van Dijk, un hombre meticuloso, ortodoxo, un inspector que lo pregunta todo, dejó ayer claro que le preocupaba un nuevo golpe: 'Puede dar problemas'.

Cristiano lleva dos días trabajando con balón. Su tobillo ya está deshinchado. El balón, también. Los médicos y fisioterapeutas del Madrid han diseñado un plan de readaptación al juego que se ha dividido en tres fases: conducción de balón, golpeo en distancias cortas y golpeo de larga distancia.

¿Por qué utiliza balones deshinchados? Para evitar el contacto de un pie aún débil con la dura superficie del cuero. Un balón blando es la mejor manera de mantener el espíritu que ha guiado esta rehabilitación: la progresividad.