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Telefónica se reorganiza en dos áreas geográficas y potencia el negocio digital

La matriz española se integra en la división europea. El grupo busca crecer mediante los servicios y los contenidos

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En el año 2005, España suponía todavía más de la mitad (51,9%) de los ingresos consolidados del grupo Telefónica. Latinoamérica, el 41,5%, y lo demás procedía de un área geográfica que se englobaba bajo el nombre de Resto de Europa. Se acababa de cerrar la compra de la británica O2, con negocio en Reino Unido, Alemania e Irlanda. En 2010, América Latina y Europa (sin incluir España) representaron el 68% de los ingresos de Telefónica. Su país de origen ya no pudo aportarle ni un tercio de la facturación. Además de lo que crecen otras áreas, la gravedad de la crisis en España ha enseñado al consumidor a ahorraren telefonía como nunca lo había hecho y la competencia se ha vuelto feroz, ha encogido los precios hasta del ADSL (intocables durante años) y castiga trimestre a trimestre los resultados de las compañías.

Para colmo, la marca España sigue duramente castigada en los mercados y, con el argumento de la debilidad del país, Standard & Poor's rebajó a mediados de agosto el rating de Telefónica, una decisión que encarecerá la financiación del grupo. En vista de esta realidad, Telefónica ha decidido cambiar de estructura y de responsables, en torno a dos áreas geográficas (Europa y Latinoamérica), y potenciar el negocio digital. 'Las operaciones en España se integran en Europa', explicaba el comunicado entregado ayer a la CNMV como una de las consecuencias de la pretensión de Telefónica de 'consolidarse como una compañía global'. Se trata, añade el citado comunicado, de una búsqueda de 'simplificación y equilibrio de la distribución geográfica de los negocios'.

Alierta hace la reestructuración más importante desde que llegó

Y no sólo cambia la estructura. En esta revolución corporativa, cuyas bases han sido definidas por el presidente de Telefónica, César Alierta, también se mueven los responsables. Para llevar la rama europea, es decir, para liderar el reto de llevar el grupo en la complicada coyuntura del Viejo Continente y en particular de España se ha elegido a la persona que ha presidido en los años del despegue el área de América Latina: José María Álvarez Pallete. La sede del área será Madrid.

Guillermo Ansaldo, presidente ejecutivo hasta ahora de Telefónica de España, el hombre que ha tenido que lidiar con la crisis, con la situación económica del país y con el expediente de regulación de empleo de 6.500 personas, es relevado de sus funciones y pasa a encargarse de Recursos Globales, una nueva área con epicentro en Alemania que centralizará las compras del grupo. De momento, no está decidido quién será el máximo responsable en España, que reportará directamente a Pallete, considerado por algunas personas el delfín de Alierta. A Pallete lo sustituirá en América Latina Santiago Fernández Valbuena, hasta ahora director general de Estrategia, Finanzas y Desarrollo del grupo. Ángel Vilá se incorpora al Comité Ejecutivo del grupo para responsabilizarse precisamente de Finanzas y Desarrollo Corporativo.

Tras el éxito en América Latina, Pallete liderará el negocio europeo

La nueva Telefónica global quiere serlo no sólo en el mapa, también por tipos de negocio. Además de los ingresos por acceso a la red, el grupo intentará crecer con más fuerza por otra vía: los contenidos, los servicios, uno de los sectores de mayor empuje del mundo digital. Aquí se enmarcan las adquisiciones de Tuenti, Jajah,etc., que pasarán a integrarse en una nueva unidad de negocio en la que también estará Telefónica I+D (sirva de pista a dónde estará el foco de la innovación).

La nueva unidad se llamará Telefónica Digital, tendrá 2.500 trabajadores, sede en Londres y centros operativos en Madrid, São Paulo, Silicon Valley y ciudades asiáticas que no se han concretado. Al frente estará Mathew Key, el hombre que encandiló a Alierta al convencer a Steve Jobs, ex consejero delegado de Apple, de que Telefónica debía ser la operadora europea que vendiese en exclusiva y durante tres años la primera versión del iPhone.

La nueva estructura girará en torno a un comité ejecutivo de nueve miembros que deberán guiar al grupo hacia el cumplimiento de una serie de objetivos como 'desarrollar y explotar los negocios de vídeo y entretenimiento, servicios financieros, de salud, cloud y acelerar el crecimiento de los negocios internacionales'.

Además, se pretende buscar las mayores sinergias y ahorro de costes en la gestión de modo global de las áreas de Tecnología, Sistemas de Información, Compras, Servicios de Soporte y Recursos Humanos.