Publicado: 17.04.2014 08:15 |Actualizado: 17.04.2014 08:15

Testigos afirman que eran evidentes en Bayard los signos de problemas mentales

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El camarero del bar de la plaza Molina de Barcelona que llamó a los Mossos d'Esquadra porque tenía problemas con Alfonso Bayard aseguraba ayer ante la juez que avisó a los agentes de la conducta extraña del actor, que asustaba a los clientes alertando del fin del mundo y de que todos iban a morir. Ante la titular del juzgado de instrucción número 10 de Barcelona, que investiga la muerte de Bayard el pasado 2 de abril tras ser reducido por los Mossos d'Esquadra, comparecieron ayer siete testigos de este suceso, en el que por el momento no hay ninguna persona imputada.

El abogado de la familia de Bayard, Francesc Bonatti, explicó que el camarero ha testificado que llamó a los Mossos porque Bayard estaba molestando a los clientes y que cuando llegó la patrulla les detalló a los agentes el comportamiento extraño del actor, que recibía tratamiento por brotes psicóticos. Según el abogado, otra empleada del local y un trabajador de un comercio contiguo también testificaron ayer ante la juez que vieron como los dos mossos que llegaron en primer lugar al bar estuvieron hablando entre un minuto y medio y dos minutos con Bayard, antes de que éste tratara de huir y fuera reducido.

Tras oír la declaración de estos testigos, el abogado de la familia pedirá a la juez que reclame a los Mossos el protocolo de actuación en casos de personas con problemas mentales o que estén bajo los efectos de las drogas, ya que considera que en este caso los agentes tenían elementos suficientes para haber calibrado la situación y dar prioridad a la intervención sanitaria, frente a la policial. Los seis mossos d'esquadra que redujeron a Bayard, que falleció tras la intervención policial, aseguraron el pasado lunes ante la juez que su actuación fue correcta y acorde a los protocolos y alegaron que no sabían que el hombre sufría brotes psicóticos ni lo percibieron.

Ante la juez también declararon ayer como testigos tres chicas que hacían encuestas por la zona, que han asegurado que vieron a Bayard con el rostro desencajado y que no estaba en sus cabales, ya que estaba nervioso e insultaba a la gente, pero que no estaba violento. Asimismo, otra testigo que pasaba por el lugar ha afirmado ante la juez que vio como uno de los mossos de refuerzo en la reducción le dio una patada en el lado derecho a Bayard, si bien otros testigos han sostenido que los agentes utilizaron la mínima fuerza indispensable para reducir y esposar al actor.

La juez ha citado para el próximo lunes 28 de abril a otros ocho testigos, entre ellos a los agentes de la Guardia Urbana y a los especialistas del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) que trataron a Bayard aquella misma mañana, horas antes de la reducción policial, porque había sufrido un conato de brote psicótico.