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El Tribunal de Cuentas investiga las ayudas públicas a Pescanova

La banca acreedora de la compañía gallega crea un 'núcleo duro' con las entidades que tienen mayor exposición

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La Fiscalía del Tribunal de Cuentas ha abierto diligencias informativas sobre las ayudas otorgadas a la firma Pescanova y las posibles 'deficiencias' que pudiera haber en este sentido, a raíz de una denuncia formulada por la Plataforma en Defensa del Sector Martítimo Pesquero de Galicia. Dicha plataforma ha denunciado que la empresa ha sido receptora de 'multitud' de ayudas públicas directas y a través de sus filiales por parte de la Xunta de Galicia que, según la organización, desestima toda petición que se le haga para conocer dichos montantes, a los que sería necesario sumar las ayudas europeas.

La plataforma ha afirmado que Pescanova pudo haber recibido 'con toda seguridad' ayudas públicas de la Xunta de Galicia y europeas durante el periodo que abarca desde el año 2002 hasta el 2013, que llevarían a sumar 'cantidades de auténtico espanto y de varios millones de euros' y que deberían constar en el Consello de Contas de la Xunta de Galicia y la Comisión Europea.

'La Xunta de Galicia viene desestimando toda petición que se le haga en el sentido de conocer los montantes de las ayudas públicas que se entregan a Pescanova y sus filiales, por lo que dado el profuso entramado de empresas en forma piramidal, no es posible con los escasos recursos de que disponemos poder acceder a la información y al montante aproximado o global de las ayudas públicas recibidas por el grupo a las que sería necesario sumar las ayudas europeas', ha afirmado la plataforma en un comunicado. Dicha organización ha subrayado el 'constante trato de favor' que, según dice, recibe Pescanova por parte de todos los agentes políticos. 'Un ejemplo de este favoritismo es la concesión, sin precedentes, por parte de la Xunta de Galicia, de un crédito a fondo perdido para evitar ser absorbida', ha afirmado.

De otro lado,  la banca acreedora de Pescanova ha creado un comité de dirección (steering committee) o núcleo duro con las entidades que tienen mayor exposición con la firma gallega, cuya deuda total puede rondar los 2.500 millones de euros. De esta forma, el comité está integrado por siete entidades: Novagalicia Banco, Sabadell, Caixabank, Popular, Bankia, Deutsche Bank y Royal Bank of Scotland (RBS), que liderarán el proceso de reestructuración de la deuda, según han informado fuentes financieras.

Un steering comittee que quedó perfilado tras la reunión del comité directivo en el que estuvieron presentes las 45 entidades acreedoras de Pescanova tanto nacionales como internacionales reunidas para aunar una postura común a cerca de cómo renegociar la deuda de la firma gallega. Dicha reunión, que tuvo lugar en la sede de Deutsche Bank, se produce un día después de que el consejo de administración de Pescanova celebrase una reunión extraordinaria, presidida por Manuel Fernández de Sousa.

Tras el maratoniano consejo de administración extraordinario del jueves, la compañía y algunos de sus principales accionistas escenificaron públicamente la división en el seno de una compañía en preconcurso de acreedores y que aún no ha presentado sus cuentas anuales.

En un primer comunicado matutino con intención de enviar un mensaje de aparente 'normalidad', la compañía dijo que el consejo del fabricante gallego de pescado congelado simplemente 'ratificó' por unanimidad (con uno de sus doce miembros ausente) el plan de restructuración financiera.

Posteriormente, dos accionistas de referencia de Pescanova contradijeron la versión del resultado del consejo asegurando que en el consejo no se votó el plan de reestructuración financiera en el que está inmerso el grupo. 'Los consejeros D. José Carceller y Luxempart quieren manifestar que, contrariamente a lo allí indicado, en la reunión del Consejo de Administración celebrado ayer no votaron ni ratificaron la línea de restructuración de la política financiera del Grupo', dijeron el viernes en un comunicado al supervisor bursátil.

Carceller, quien había pedido el consejo extraordinario, representa en el consejo la participación del 6,18% de la cervecera Damm, mientras que Luxempart, representado por François Tesch, tiene un 5,8%. Ambos aseguraron que el consejo se reunirá la próxima semana 'tan pronto como sea posible' una vez que el auditor BDO termine los trabajos que le ha encargado el grupo y que fueron revisados en este consejo.

En una nueva vuelta de tuerca, Pescanova reaccionó al comunicado de estos dos accionistas remitiendo un nuevo hecho relevante al regulador en el que dijo que no hay convocada ninguna reunión del consejo para la próxima semana. El grupo insistió en que, en cualquier caso, el consejo 'decidió continuar' con el proceso de renegociación de su deuda financiera, matizando que esta decisión fue unánime en otro consejo celebrado el pasado 27 de febrero, días antes de que el grupo saltase a los titulares por pedir el preconcurso de acreedores.

La CNMV tiene abierta una investigación sobre un posible abuso de mercado en torno a la cotización de Pescanova y ha instado al grupo a que presente sus cuentas de 2012 lo antes posible, al tiempo que la propia compañía ha reconocido 'discrepancias' acerca del volumen total de deuda. La compañía tiene declarada una deuda consolidada de cerca de 1.600 millones de euros en sus cuentas a septiembre de 2012, aunque fuentes financieras sitúan la deuda total del grupo en torno a 2.500 millones si se tienen en cuenta las deudas de filiales no consolidadas. La acción de la sociedad, que ha caído un 66% desde antes el anuncio del preconcurso, permanece suspendida de cotización desde el martes.