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Los ultraortodoxos encienden Jerusalén

Una detención en la comunidad judía desata la ola de violencia

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Centenares de judíos religiosos afiliados a la organización Neturei Karta (Guardianes de la Ciudad, en arameo) y a otros grupos ultraortodoxos se manifestaron este jueves violentamente en Jerusalén y en distintos lugares de Israel para protestar por la reciente detención de una mujer de 30 años de Neturei Karta a la que se acusa de no alimentar a uno de sus cinco hijos.

Los disturbios se dieron con especial violencia en los barrios de Mea Shearim y Gueula, donde los ultraortodoxos cortaron el tráfico en al menos cinco avenidas. Por tercer día consecutivo, cientos de policías con caballos y mangueras de agua hicieron frente a los manifestantes, pero no pudieron evitar el incendio de contenedores de basura y el lanzamiento de piedras contra todo tipo de autobuses y vehículos particulares.

Varias decenas de manifestantes han sido detenidos en los últimos tres días y los hospitales han atendido a decenas de ultraortodoxos y a varios agentes de la Policía que han resultado heridos leves al ser alcanzados por las piedras.

Neturei Karta es una pequeña organización de judíos ultraortodoxos, integrada por unos millares de miembros, que se caracteriza por su oposición frontal al sionismo y que considera que el Estado judío es inmoral y debe desaparecer hasta la llegada del mesías. Este jueves, una delegación de Neturei Karta de Estados Unidos llegó a la franja de Gaza para expresar su solidaridad con los palestinos y con el Gobierno de Hamás, y denunciar el bloqueo israelí de la Franja.

El origen de los incidentes fue la detención de la madre de un niño de tres años que hace unos días llegó al hospital esquelético y con un peso de sólo siete kilos. Después de varios días, los doctores determinaron que la malnutrición la había causado la madre deliberadamente para llamar la atención de su entorno, un diagnóstico que no comparten los ultraortodoxos.

Según la Policía israelí, la madre arrancó la sonda con la que los médicos querían alimentar a su hijo dentro del hospital. La mujer ha sido detenida, guarda silencio y se niega a colaborar con la investigación, en parte porque los miembros de Neturei Karta por principio no colaboran con las autoridades israelíes (es decir, sionistas) y en parte porque se considera perseguida por esas autoridades.

El marido apoya a su esposa, cree que su hijo sufre alguna enfermedad desconocida y tampoco colabora. Es más, considera que la familia es víctima de un complot urdido por las autoridades y ha ocultado a sus otros cuatro hijos. La Policía quiere que los facultativos examinen a los niños para ver si alguno más presenta problemas similares.