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La Virgen del Oratorio no era de Juan de Juni, sino de Mateo Perín

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La estatua de la Virgen del Oratorio ha regresado hoy al Museo Diocesano de León después de ser sometida a unas labores de restauración que han permitido a los técnicos participantes decantarse por Mateo Perín como el autor de la obra, a pesar de que había sido atribuida a Juan de Juni y Torrigiano.

Así lo ha explicado hoy en León en rueda de prensa Cristina Escudero, participante en la labores de restauración de la obra, realizada en barro cocido y policromado, tarea que ha financiado íntegramente la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León a través del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales.

El estudio histórico-artístico previo a la labores de restauración ha permitido poner luz sobre la autoría de la obra, que fue donada a la Catedral de León en el año 1536.

Las labores llevadas a cabo no sólo se encaminaron a la preservación de la obra, sino que también han sido excusa para desentrañar datos históricos de la pieza, ha explicado Escudero.

El principal problema que ha presentado ha sido el fallo de manufactura, ya que su construcción se realizó sobre un trono, y a medida que la escultura aumentaba de volumen se incrementaba el peso sobre el soporte inferior.

Está realizada en terracota, material que propició defectos en su cocción y la pieza salió dañada del horno y posteriormente fue reparada por su autor.

Por estos defectos, cuando la estatua de la Virgen del Oratorio llegó al centro de restauración carecía de este soporte y no se sostenía por sí misma.

Aparte de estos, la pieza tiene otros daños antrópicos, derivados de la acción humana, y policromáticos, como la oxidación de barnices, el virado de color y caídas del material pictórico.

Para obtener un diagnóstico completo de patologías, los técnicos han llevado a cabo complejos análisis a través de la aplicación de la últimas tecnologías, como por ejemplo endoscopias o estudios cromatográficos y microquímicos.

Durante el transcurso de su existencia, la obra perdió el brazo y la pierna del niño, que fueron repuestos en su día por piezas de madera.

Con la actuación, estas deficiencias se han resuelto, igualando la zona de encuentro entre materiales tan dispares como terracota y madera, de forma que ésta última aparece visible para conservar el dato histórico que supuso esta reparación, al tiempo que no se distorsiona la contemplación del conjunto escultórico.

Esta reparación se enmarca dentro del Plan de Recuperación del Patrimonio Histórico que desarrolla la Junta, con "una operación continuada en el tiempo" de recuperación de todo el entorno de la Catedral de León a través del proyecto "Sueños de la Luz", ha explicado el delegado territorial del ejecutivo autonómico en la provincia, Eduardo Fernández.

Fernández ha destacado la "actuación modélica" de los técnicos a través de unas herramientas tecnológicas que pasan "por manos que le ponen corazón", aspecto que el delegado territorial ha asegurado supera a las administraciones.