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Wall Street muestra optimismo 80 años después del "crash" del 29 y de otra crisis

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Al cumplirse esta semana ocho décadas del "crash" bursátil de 1929, que marcó el inicio de la Gran Depresión, Wall Street muestra algunos signos de optimismo y estabilidad y parece estar dejando atrás las sacudidas de hace un año.

"La recesión económica ha acabado. Nos espera un periodo de recuperación gradual y que puede ser frágil, pero estamos lejos de lo peor", dijo hoy a Efe el director de Moody's Economy, Joseph Brusuelas, quien recordó sin embargo que "todo pudo haber sido más funesto" en 2008, cuando "se evitó una segunda Gran Depresión".

La estrepitosa quiebra del banco de inversiones Lehman Brothers, la mayor en la historia de Estados Unidos, en septiembre de ese año, sacudió el sistema financiero mundial de un modo que despertó los fantasmas de octubre de 1929, cuando la Bolsa de Nueva York perdió un 12,82 por ciento el día 28 y un 11,73 por ciento un día después.

Aquellos fatídicos "lunes y martes negros" fueron el punto culminante de unas jornadas de pánico generalizado entre los ciudadanos, que corrieron a retirar sus fondos de los bancos.

Así empezó un periodo de gran depresión económica en EEUU, de la que no se saldría hasta entrados los años 40 y durante la que el mercado bursátil perdió el 82 por ciento de valor, una imagen que volvió a la mente de muchos inversores hace un año, cuando afloraron los peores presagios sobre la recuperación económica actual.

"Las autoridades supieron prevenir una segunda Gran Depresión. Esa es la mayor diferencia entre aquella crisis y ésta", añadió Brusuelas, quien, pese a reconocer los "errores anteriores que pudo cometer la Reserva Federal", destacó que esa entidad actuó "rápidamente y de una manera adecuada y antes de que lo peor de la crisis financiera aconteciera".

Este experto aseguró que "se reconoció el problema a tiempo y se llevaron a cabo políticas monetarias agresivas para inyectar liquidez en el sistema estadounidense, así como en el mundial".

Esas medidas contribuyeron en parte a que el mercado bursátil neoyorquino ya mostrara algunos signos de optimismo en los inicios de este año, aunque las inquietudes en torno a la salud del sector bancario y a la evolución de la economía mundial contribuyeron a mermar el ánimo en Wall Street a comienzos de marzo.

El Dow Jones de Industriales cerró el día 9 de ese mes a 6.547,05 puntos, el nivel más bajo desde mediados de abril de 1997, en tanto que el S&P 500 (676,53 puntos) y el Nasdaq (1.268,64 puntos) concluían la sesión en los niveles más bajos desde mediados de septiembre de 1996 y mediados de octubre de 2002 respectivamente.

A partir de ese momento sin embargo el mercado bursátil ha seguido una trayectoria ascendente, debido en parte a una mejoría de los bancos y en los beneficios empresariales, y al cierre de este lunes el Dow había ganado desde entonces un 50,7%, el S&P ha subido el 57,7% y el Nasdaq ha avanzado un 68,8%.

El Dow, que incluye a 30 de las mayores empresas de Estados Unidos, incluso superó este mes la cota de 10.000 puntos, por primera vez en un año, aunque está lejos aún del máximo histórico de 14.164,53 puntos a que finalizó el 9 de octubre de 2007.

"Los índices de los mercados de valores alrededor del mundo pueden caer de nuevo, pero de una manera muy leve, si los inversores se dan cuenta de que la recuperación puede ser modesta, pero podemos decir que las acciones no se van a depreciar en los niveles que vimos hace unos meses", explicó a Efe el economista principal de la firma Global Insight, Nariman Behravesh.

Para Behravesh, que considera que la recesión ha acabado en la mayoría de países -"con las excepciones de lugares como España, Italia y el Reino Unido" según este experto-, ahora hay que esperar a ver cuál es "la fortaleza de la recuperación de la economía, que ha vivido una crisis que ha sido mucho menos severa que la de hace ochenta años".

Esta misma semana los analistas e inversores de Wall Street esperan ávidos a que se difundan una serie de datos que podrían ofrecer una idea más clara del panorama más inmediato para la economía estadounidense.

Entre ellos figuran los cálculos preliminares sobre la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos en el tercer trimestre de este año, que se prevé mostrarán un avance de más del 3% de la actividad en ese periodo.