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Yang Wei gana el oro en una final rica en fallos que Martínez no aprovechó

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El multicampeón mundial Yang Wei obtuvo hoy en Pekín el título olímpico individual, que suma al que ganó dos días antes con el equipo, al imponerse en una final en la que el resto de favoritos cometió errores de bulto de los que se beneficiaron también el japonés Kohei Uchuimira, plata, y el francés Benoit Caranobe, sorprendente bronce.

El español Rafael Martínez, quinto en Atenas 2004, dejó pasar "la oportunidad de ser hasta segundo", según sus propias palabras, y por un fallo en salto terminó en la décima plaza, en el que anunció que será el último concurso completo de su carrera.

Por detrás de los inalcanzables 94,575 puntos de Yang, Uchimira sumó 91,975 y Caranobe 91,925.

Tan asombroso como el podio del francés, cuyo mejor resultado olímpico hasta el momento era el noveno puesto en salto en Atenas, fueron la cuarta plaza del nipón Hiroyuki Tomita, que se cayó en anillas, la séptima del subcampeón mundial alemán Fabian Hambuechen, también con caída en la barra, o la undécima del subcampeón en Atenas Kin Daeeun, de Corea, que se tuvo que bajar del caballo con arcos.

Incluso el gran campeón Yang Wei comenzó su participación con una preocupante salida del tapiz en suelo. Un fallo menor comparado con los que irían marcando la competición y que fue compensado por sus irreprochables presentaciones en anillas (16,625) y salto (16,100) y por su corrección global.

Con todos los favoritos en el mismo grupo, la prueba de fuego de las anillas resultó determinante. Ahí se colocó Yang Wei en cabeza y perdió todas sus opciones el japonés Tomita, al que se le escapó una anilla en la preparación de la salida y cayó al suelo a plomo sobre la cadera. La nota de 13,850 fue ya irrecuperable.

A la última rotación, con todos los buenos en la barra, ya llegó Yang Wei con la medalla asegura. Pese a acusar la cercanía del podio y hacer su peor ejercicio (14,775), con una falta de tensión notoria en algunas sueltas, logró dar a los aficionados chinos su tercera alegría consecutiva, tras los dos títulos por equipos, hombres y mujeres, de anteriores jornadas.

Japón, el gran rival chino en la gimnasia masculina, escenificó en el Estadio Nacional de Pekín el cambio generacional para el próximo ciclo olímpico con la clasificación de Uchimura, de 19 años, por delante del hace poco invencible Tomita, de casi 28.

Rafa Martínez, que llegaba lesionado en un hombro, no atribuyó su décima plaza final a esta circunstancia sino a un error propio en el salto sin el cual, según él, la nota (15,575) hubiera sido cuatro décimas más altas y le habría metido en la lucha por las medallas.

"He perdido la carrera y he sacado las dos piernas fuera", dijo el español, que no tuvo en anillas los problemas esperados por su dolencia y que presentó en barra su ejercicio más satisfactorio (15,575). En suelo también dio un paso adelante en la diagonal de salida.

El de Móstoles anunció que con su participación en Pekín se acaba para él el concurso completo y se especializará en suelo, caballo con arcos y barra. Como mucho, ayudará a la nota del equipo haciendo también las paralelas si se lo pide el seleccionador.

"Tengo 25 años y estoy muy cascado", afirmó. Sobre los Juegos de Londres 2012, todo son dudas. "Ya veremos", dijo el gimnasta español más completo de siempre.