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Tres satélites rusos caen al mar

Roscosmos los lanzó ayer para completar su sistema de navegación alternativo al estadounidense GPS, el GLONASS

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El sistema ruso de navegación GLONASS, que pretende ser alternativa del GPS, tendrá que esperar. De momento, seguirá incompleto tras fracasar la puesta en órbita de los tres últimos satélites que iban a rematar el proyecto, al caer al Pacífico por un fallo durante el lanzamiento.

Según un portavoz de la agencia espacial rusa Roscosmos, se dio una 'situación ines-perada', una desviación de ocho grados en el curso previsto, durante la segunda fase del lanzamiento del cohete Protón-M, que iba a poner en órbita los tres satélites desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán). Los tres aparatos, de 1,4 toneladas de peso, han caído al océano Pacífico, a 1.500 kilómetros al noroeste de Hawai (EEUU), según la agencia rusa de noticias RIA.

Rusia tiene ya operativos 22 de los 24 satélites que necesita

El cohete Protón-M, que fue lanzado por primera vez en abril de 2001, había realizado con éxito 11 misiones a lo largo de este año, entre las que estuvo la puesta en órbita de dos satélites para el GLONASS.

La intención de Rusia era que, gracias a los aparatos perdidos, su sistema de navegación estuviera plenamente operativo con cobertura total del planeta en enero de 2011. 'La industria espacial rusa tiene capacidad suficiente para reaccionar con prontitud tras lo ocurrido', ha asegurado el Ministerio de Defensa en una nota, en la que insistía en que el proyecto estará completamente operativo el año que viene.

'En la actualidad, son 26 los satélites que forman la constelación GLONASS, incluyendo dos de emergencia. Esto nos permite una completa cobertura del territorio', afirma Defensa en su declaración, para dejar claro que el sistema de navegación no ha sufrido ningún daño en las zonas del planeta que ya abarca, incluida toda Rusia. Para rematar la cobertura global deseada, este tipo de sistemas de navegación necesita 24 satélites de navegación, ocho por cada plano de órbita, para determinar con precisión la posición de un objeto sobre el globo. En la actualidad, de los 26 que mantiene orbitando la Tierra, Rusia sólo tiene 22 satélites operativos para este proyecto.

En la última década se han invertido más de 2.000 millones de dólares

Los trabajos para poner en marcha el sistema GLONASS (siglas en inglés de Sistema Mundial de Navegación por Satélite), gestionado por el ejército ruso, comenzaron en la Unión Soviética a mediados de los años setenta, con la intención de dar a sus fuerzas armadas indicaciones de orientación exactas en todo el mundo.

También en esa década comenzó a desarrollarse la tecnología del popular sistema norteamericano de posicionamiento global, el GPS, que logró una cobertura total del globo en 1995. Sin embargo, el deterioro de la economía rusa frenó los planes originales, que contaban con tener en marcha GLONASS a principios de la década de los noventa.

Putin relanzó este proyecto de la URSS al llegar a la Presidencia

Con su llegada al poder en el año 2000, el presidente Vladímir Putin levantó ese freno al inyectar importantes partidas del presupuesto ruso en la recuperación del proyecto. Sólo en 2001 la agencia espacial rusa recibió 420 millones de dólares para la puesta en marcha del sistema. Se calcula que en la última década Rusia ha invertido 2.000 millones de dólares en GLONASS, que pretende, como el europeo Galileo, toserle al GPS.

Tal es la confianza que el actual primer ministro ruso tiene en el proyecto que incluso colocó a su perra Koni un collar localizador conectado a este sistema. Putin aseguró el pasado mes de agosto que para el año 2012 todos los coches que se vendan en Rusia tendrán instalado un navegador GLONASS,