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cine de espías Los agentes más torpes, incompetentes y soeces del espionaje internacional

Los personajes de 'Kingsman: el círculo de oro' renuevan la tradición de la comedia de espías. Más o menos elegantes o más o menos incompetentes y más o menos bestias, el cine está plagado de agentes de inteligencia que dan mucha risa... a unos pasos de la realidad

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De izquierda a derecha, imágenes de las películas 'Anacleto, agente secreto', 'Kingsman 2', 'Johnny English', 'Mentiras arriesgadas', 'Austin Powers', y 'Agente contrainteligente'.

El Gobierno ha enviado a Cataluña a ¡centenares! de agentes de servicios de información del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Guardia Civil y la Policía con la intención de impedir el referéndum del 1 de octubre. Si la atmósfera política no fuera tan tensa, la decisión de Rajoy daría para unos cuantos buenos chistes. Como la realidad no lo aconseja (¿o sí?), aprovechamos el estreno de Kingsman: el círculo de oro -espías británicos y americanos arrastrados por una corriente de risas y acción- para liberar todas las carcajadas que han levantado los espías del cine.

Inspirada en el cómic The Secret Service, de Dave Gibbons y Mark Millar, la saga nació con Kingsman: servicio secreto. La película arrasó en taquilla (350 millones de euros) y ello, probablemente, animó a continuar con los personajes del veterano Harry Hart (Colin Firth) y el joven Eggsy Unwin (Taron Egerton). Los agentes, imprevisibles y temerarios, reaparecen en esta nueva película, dirigida también por el londinense Matthew Vaugh, que se lanza al vacío sin red. No hay ahora cómic que sostenga la nueva historia, escrita por el propio director y Jane Goldman sobre las creaciones originales. 

Kingsman: el círculo secreto, más grande que la anterior, promete ultra violencia, tan desproporcionada que resulta hilarante, mucho humor y un auténtico banquete de estrellas. Julianne Moore recoge el testigo de Samuel L. Jackson y se presenta como la villana. A los agentes británicos se les unen esta vez tres espías norteamericanos, los Statesman, interpretados por Channing Tatum, Pedro Pascal y Jeff Bridges. También están Halle Berry, Mark Strong y ¡Elton John! Interpretándose a sí mismo.

Comedia a costa de los nazis

El humor de esta nueva saga de espías del cine llega 65 años después de la insuperable comedia que firmó Ernst Lubitsch, Ser o no ser, donde una compañía de actores intenta impedir que el siniestro profesor Siletsky, un espía de la Gestapo, entregue a las SS una lista de colaboradores de la Resistencia. Para algunos, la mejor comedia de todos los tiempos, esta película es una emocionante exhibición de inteligencia, sentido ético, talento y arte. Hay que ser genial para poder mirar desde el humor un asunto tan espeluznante como la invasión nazi de Polonia… y deslumbrar. 

- ¡Ah! Maria Tura… es la esposa de ese gran actor polaco, Joseph Tura, ¿le ha visto alguna vez actuar?

- ¡Oh sí! Una vez en Varsovia antes de la guerra. Hacía con Shakespeare lo que nosotros hacemos con Polonia. 

Fotograma de la película 'Ser o no ser'.

"¡Yeah baby, yeaaahh!"

El espía más sesentero, el más británico y el más desternillante… o el más besugo de todos es, sin duda, Austin Powers, la ya legendaria creación de Mike Myers -“¡Yeah baby, yeaaahh!”- que unos veneran y otros detestan. Quería ser espía desde pequeño y gracias a su pasión consiguió un puesto de agente de inteligencia en el Ministerio de Defensa. Su archienemigo es el Dr. Maligno, que es además su hermano y que tiene un clon, Miniyó, un malvado ‘en pequeño’ adicto al chocolate. A pesar del desprecio de muchos por Austin Powers, se puede afirmar que es la parodia más loca y audaz de James Bond.

'Austin Powers'

Otros míticos ‘imitadores’ de James Bond son Maxwell Smart y Johnny English. El superagente 86, interpretado por Don Adams en televisión, llegó al cine (Superagente 86 de película) bastante desganado de la mano del actor Steve Carell y del director Peter Segal. Por su parte, el inimitable Rowan Atkinson construyó uno de los espías británicos más torpes, incompetentes y graciosos de la historia. “El personaje es tonto y comete errores bobos, cayendo en muchas trampas porque en lugar de reflexionar cede a las lisonjas”. Es la descripción que hace el cómico de su ‘espía’, al que ha vuelto a rodar para una próxima película.  

El James Bond original

Las novelas de Ian Fleming han dado para alguna parodia más. Ahí está el Bond ‘original’, el caballeroso David Niven en la comedia de 1967 Casino Royale, que era disparatada a los dos lados de la cámara. Una dirección coral -John Huston, Val Guest, Kenneth Hughes, Joseph McGrath, Robert Parrish y Richard Talmadge- para un reparto coral, en el que John Huston también aparecía, al lado de sus colegas Orson Welles, Woody Allen y Billy Wilder. Los otros actores eran Niven, Deborah Kerr, Peter Sellers, Ursula Andress, William Holden, Charles Boyer, Peter O’Toole, Jean-Paul Belmondo… Rebosaba el talento por todas partes, pero el conjunto de los episodios que formaban la película no les hacía justicia. Excepto en la aparición de Allen como sobrino díscolo del agente. 

'Casino Royale'

"Yo soy Julito Iglesias"

Mucho mejor recibimiento de la crítica encontró Nick Rivers, el cantante de rock americano que terminaba ayudando como espía a la Resistencia en Top Secret! –“Lo siento, pero me habéis confundido con otro. Yo soy Julito Iglesias”-. Val Kilmer, acompañado por Omar Sharif y Peter Cushing, entre otros, se ponía al servicio del humor en esta divertidísima comedia de Jim Abrahams y David y Jerry Zucker. 

Tampoco se le dio mal hacer reír a nuestro ‘espía’ nacional, Anacleto: agente secreto en el cine. Adaptación de las historias de Vázquez, el filme estaba protagonizado por Imanol Arias y Quim Gutiérrez y tenía momentos verdaderamente hilarantes. Dirigida por Javier Ruiz Caldera, la película presentaba al personaje agazapado tras una identidad secreta, la de charcutero, y con 30 años más que los que lucía en los tebeos.

'Anacleto: agente secreto'

El espía más punky del cine

Arnold Schwarzenegger también provocaba por lo menos sonrisas en su papel de Harry Tasker, el superdotado agente secreto que escondía su verdadera identidad a su mujer, Helen –maravillosa Jamie Lee Curtis-, en Mentiras arriesgadas, de James Cameron. Pero de todos ellos, ninguno ha tenido los arrestos de llevar al cine a un espía tan soez, punky e irreverente como Sacha Baron Cohen en la película Agente contrainteligente. Nobby Butcher, un hooligan de Grimsby, cervecero, aficionado a meterse petardos en el culo, con nueve hijos y una novia a la que adora, es el espía más chabacano, escatológico y gamberro de la historia, pero también, uno de los que ha levantado carcajadas más sonoras.