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Eurovisión 2018 Netta Barzilai no es un juguete, "estúpidos"

La representante de Israel en el festival de Eurovisión que se celebra en Lisboa parte como la gran favorita de esta edición con su canción 'Toy'. Un tema feminista de una niña marginada que se ha convertido en diva de la canción.

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La representante de Israel en Eurovisión, Netta Barzilai interpreta "Toy" durante el ensayo general de la primera semifinal en la sala Altice Arena de Lisboa. /Rafael Marchante (REUTERS)

Veinte años después de que lo hiciera Dana Internacional con “Diva”, Israel vuelve a ser la candidata favorita este año para ganar el festival de Eurovisión con la artista Netta Barzilai y su tema "Toy". En 1998, Dana se presentó a Europa como una joven transexual de familia humilde, apasionada por la música, pero que no contaba con el apoyo de la ultraortodoxia israelí, que la llegó a calificar como el demonio, por lo que llegó a recibir amenazas de muerte.

Veinte años después la excitación producida por Israel en el festival de música europeo vuelve a repetirse, pero ni siquiera la 'diva' por excelencia llegó a la cita continental con tanta expectación y esperanzas como lo hace ahora Netta Barzilai con su reivindicativo y viral "Toy". Hasta hace unos días, pocos apostaban por su carrera, y hoy, es la número uno en las apuestas, seguida muy de cerca de la sensual Eleni Foureira de Chipre.

Pero este año el turno es para Netta Barzilai, que destaca por su estilo de vestir extravagante y un talento musical muy especial. Nacida hace 25 años en Hod Hasharon, siendo muy pequeña sus padres viajaron por trabajo a Nigeria, donde estudió en una escuela internacional en la que conoció niños de diversos orígenes, religiones y razas. Regresó a Israel con su familia y comenzó a labrarse una carrera como artista.

Netta en la alfombra azul del festival de Eurovisión que se celebra en Lisboa. /REUTERS

Sin embargo, no ha sido hasta el pasado mes de febrero cuando la artista ha pasado del anonimato a las primeras páginas de los medios y su carrera se ha disparado. Ocurrió al ganar The Next Star for Eurovision 2018, el concurso con el que se selecciona al representante de Israel para el festival de Eurovisión con su canción "Toy".

"De niña me imaginaba como una estrella delgada y bella, ya que pensaba que solo así se puede triunfar. Hoy entiendo que triunfé sin cambiar", comenta en una entrevista. "Era una chica muy especial que no lo tuvo fácil a nivel social. No se reían de ella pero era diferente al resto. Y sobre todo tenía más profundidad que las otras chicas. Se centraba sobre todo en su música y no en su aspecto físico", recuerda su educadora Iris Levy, en un diario israelí.

Hasta hace unos días pocos apostaban por su carrera y hoy es la número uno en las apuestas

A Lisboa llega como favorita y no ha defraudado a su fans en los primeros ensayos. Su poderío vocal y su descarada presencia escénica no pasan desapercibidas. En el escenario del Altice Arena se presenta detrás de su mesa de mezclas y rodeada de gatos chinos de la suerte. Pero Netta no la necesita.

Doron Medalie, artífice de su canción, también escribió 'Golden Boy' de Nadav Guedj (Israel, Eurovisión 2015) y 'Made of Stars' de Hovi Star, la actuación que representó al país en 2016. El tema "Toy", con frases como "I’m not your toy, you stupid boy" ("no soy tu juguete, muchacho estúpido"), es un canto a la independencia feminista con una letra en la que también se puede escuchar "Mujer maravillosa, nunca olvides que eres divina y son ellos los que se arrepentirán".

Tras Netta, en las últimas horas, y después de los primeros ensayos, parece que la más firme competidora para hacerse con el micrófono de cristal en la final de Eurovisión del próximo día 12 es la representante de Chipre, con Eleni Foureira y su tema "Fuego".

Se trata de una mujer con una presencia escénica que cumple con todos los clichés eurovisivos. Es una diva de altura, con tipazo espectacular y una larga melena, que saca buen partido a todos los ventiladores que se encuentran sobre el escenario y hace que por momentos parezca que se le va a desencajar el cuello. El tema lo acompaña además con los movimientos más sensuales que este año se han podido ver sobre el escenario lisboeta.

A Eurovisión acude con un tema muy bailable de los que gustan a los seguidores del festival, con una coreografía espectacular que hace que el escenario se incendie. Las apuestas están abiertas y Eurovisión está que arde.