Publicado: 18.11.2015 20:40 |Actualizado: 19.11.2015 07:00

'Jessica Jones' irrumpe en el género superheroico para cambiarlo

Una treintañera con poderes, sin aspiraciones de heroína, malhablada, bebedora y algo inestable es la protagonista de ‘Jessica Jones’, la segunda serie de superhéroes que lanzan conjuntamente Netflix y Marvel. Su tono y su oscuridad la hermanan con 'Daredevil'.

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Una escena de 'Jessica Jones'. /NETFLIX

Una escena de 'Jessica Jones'. /NETFLIX

MADRID.- Decía Krysten Ritter, protagonista de Jessica Jones, en su visita a Madrid que lo que más le gustó cuando le llegó el guión “es que era distinto a cualquier otra cosa que haya visto antes”. Muchos actores dicen eso de sus producciones. Algunos con sentido y otros, simplemente, dejándose llevar por el espíritu promocional que toca en los prolegómenos de un estreno. Vistos los siete primeros episodios de la serie basada en los personajes de Brian Michael Bendis y Michael Gaydos que Netflix estrenará a nivel mundial y del tirón –como es costumbre– el 20 de noviembre, no se puede hacer menos que darle la razón a Ritter.

Jessica Jones no solo es una serie distinta de superhéroes, sino que, además y por suerte para los amantes del género, cambia la visión que de las superheroínas se ha dado hasta ahora en el cine y la televisión. Creada por Melissa Rosenberg, este inusual personaje de Marvel se suma a una suerte de nueva corriente femenina dentro del género superheroico con series como Supergirl y Agente Carter, aunque en realidad su estilo narrativo, su tono y su ambientación la asemejan más a su hermana mayor Daredevil. No en vano, la idea de Netflix es juntarles a ellos dos, Luke Cage y Iron Fist en The Defenders. Eso será el próximo año, con Mike Colter, al que presentan en Jessica Jones, en el papel de Luke Cage. Iron Fist aún no tiene rostro.



De momento, Daredevil ya ha llegado, visto y vencido. Ahora le llega el turno a Jessica Jones. Una producción distinta por su tenebrismo y su tono de mayoría de edad, pero también por el material del que parte, por el tipo de personaje y por el planteamiento de la línea argumental que se desarrolla en una primera temporada compuesta por 13 episodios.

Jessica Jones, una detective con poderes de la factoría Marvel

Krysten Ritter: “Jessica Jones está intentando salir adelante y no está interesada en salvar el mundo, el universo o su ciudad, simplemente salir adelante, beber whisky…”

Para quienes no la conozcan, Jessica Jones es una treintañera con ciertas habilidades que apenas usa en su trabajo como detective privado y que, lejos de hacerle la vida más sencilla, se la complican. Parte de su círculo cercano ve en ella posibilidades, una superheroína en ciernes, cuando ella solo quiere pasar página, sobrevivir y que no la molesten mientras disfruta de una buena copa. Porque Jessica Jones no es precisamente un modelo a seguir. Es hosca, solitaria, malhablada y, a veces, violenta. Así la describe la actriz que le da vida: “Está intentando salir adelante y no está interesada en salvar el mundo, el universo o su ciudad, simplemente salir adelante, beber whisky…”.

Nacida en el mundo de las viñetas a comienzos de siglo, en 2001, no es uno de los personajes más conocidos de Marvel, casa a la que pertenecen los X-Men, Los Vengadores, Spiderman y tantos otros que gozan de fama mundial. Todos ellos han nacido en el mismo lugar, pero Jones no se les parece. “No es muy diferente al cómic, que es muy oscuro. Es parte de la parte adulta de Marvel. Ella vive en un lugar muy oscuro”, explica Ritter. Y esa oscuridad tiene que ver con un pasado traumático del que es parte importante el personaje de David Tennat, sublime en el papel de un villano llamado Kilgrave al que se va conociendo poco a poco, por sus actos.

Los fallidos intentos con las superheroínas

Los antecedentes del género no han sido buenos. En el cine, los intentos de películas protagonizadas por heroínas del cómic no han cuajado. Ahí están Catwoman, Aeon Flux y Elektra. Compararlas es inevitable, sobre todo por la diferencia en cuanto al resultado. Sin embargo, a Ritter no le convence la comparativa. “No es justo decir que no funcionan las películas de superheroínas. Un película puede ser mala o no funcionar, pero eso es independiente del género. Además, no se intenta mucho tampoco”, incide. Jessica Jones lo intenta y lo consigue construyendo unos sólidos cimientos, como Daredevil, para las que vengan después.

La protagonista de la serie no es una cándida joven que se mueve por ideales como la libertad, el bien común y proteger a los indefensos

“Vivimos un tiempo nuevo, veo como ven mis hijos el mundo de forma distinta a cómo lo veía yo a su edad y está cambiando muy rápido”, explica Carrie-Anne Moss, quien en la serie interpreta a Jeryn Hoghart, una abogada homosexual que es una de las pocas personas cercanas a Jessica Jones. “Se ayudan mutuamente”, dice la protagonista de The Matrix, dado que sus trabajos son hasta cierto punto complementarios. Una abogada la una. Detective privada la otra. Jessica Jones es el reflejo en la pequeña pantalla de ese “tiempo nuevo” al que ser refiere Moss. Una serie tan distinta a las vistas anteriormente en el género que es capaz de reservarse hasta el tercer episodio la información que cualquier otro habría dado al espectador en el piloto.

En Jessica Jones, como en Daredevil –él abrió camino y es inevitable citarle–, no hay “blancos y negros”, sino toda una paleta de grises en la que la protagonista no es una cándida joven que se mueve por ideales como la libertad, el bien común y proteger a los indefensos. Una serie en la que destaca no solo en contenido, sino también quién le da forma, con un reparto sobresaliente encabezado por Krysten Ritter y David Tennat en el que hasta los secundarios brillan enmarcados en una estética propia del cine de gánsteres en una Nueva York que es un personaje más.

https://www.youtube.com/watch?v=R8WHgFnqxas&feature=youtu.be

https://www.youtube.com/watch?v=guq_WrMPvis