Público
Público

Libertad de expresión Evaristo y La Polla Records, protesta social y revolución a través de sus canciones

El actual cantante del grupo Gatillazo ha sido retenido e identificado por la Guardia Civil este fin de semana, al término de su concierto en el Festival Primavera Trompetera en Jerez.

Publicidad
Media: 4.20
Votos: 5

Portada de uno de los discos de La Polla Records.

En España, seguramente, no haya habido una voz más crítica y más mordaz que la de Evaristo Páramos, vocalista y fundador de La Polla Records, un grupo que cuenta con una trayectoria más que notable y un prestigio extraordinario dentro de la esfera del punk

El actual cantante del grupo Gatillazo —anteriormente también en The Kagas y The Meas— ha sido retenido e identificado por la Guardia Civil este fin de semana, al término de su concierto en el Festival Primavera Trompetera en Jerez. Los organizadores no saben el porqué de la actuación policial. "Es Evaristo, el excantante de La Polla Records y de Gatillazo, cuyas canciones habitualmente tienen proclamas en contra de la autoridad. Suponemos que habrá sido por eso", han afirmado a Público fuentes de la organización del festival.

Y es que, si entendemos la música como una banda sonora capaz de acompañar las revoluciones y protestas de una clase social, quizá Evaristo Páramos sea la voz más ilustre de España.

En el 84', el grupo originado en Salvatierra (Álava), sacó su primer disco, Salve, apoyándose en un tema que recibía el mismo nombre. La portada, un fraile enrabietado que portaba de forma violenta una cruz en llamas. Una imagen que daría que hablar entre los devotos de hoy. La letra de la canción, seguramente también. Pero por entonces, la democracia acababa de nacer y que un gobierno ejerciera la censura como arma política podría recordar demasiado al franquismo precedente.

“Hay que estar 'majareto' para hablar de amor de dios / y al mismo tiempo en sus escuelas / preparar los cuadros de mando de la represión fascista / ¿Cómo se puede ser tan fariseo?”, cantaba.

Un año después, en 1985, La Polla Records sacó un nuevo LP que recogía parte de los sentimientos de la izquierda antimilitar y antipatriótica de España. Entre las canciones del disco, Sin país, todo un himno anarquista, o Moriréis como imbéciles, un tema que cargaba contra la mili, podrían ser interpretadas actualmente como un “ultraje a España y a sus símbolos y emblemas”. Sin embargo, Cara de culo sería, quizá, la letra que más controversia podría causar, pues en ella se le deseaba la muerte al fundador de Alianza Popular y ex ministro franquista Manuel Fraga.

El grupo de punk —activo hasta 2003— publicó su sexto álbum de estudio con el nombre de Los Jubilados, donde la figura del trabajador cobró un papel central en canciones como Mis riñones, Huelga general o El obrero. Con un enfoque crítico, el vocalista gallego cargó contra el capitalismo financiero que a base “crédito rápido” adormece a las clases populares introduciéndolas en una espiral de consumo.

Quizá hayan leído en las recientes manifestaciones feministas pancartas en las que sus portadoras se definían como “las nietas de aquellas brujas que no pudieron quemar”. Una consigna ingeniosa cuyo origen se halla en una canción de La Polla Records de los noventa en la que se apelaba al pasado para reivindicar la identidad de la clase obrera. De forma parecida a la proclama feminista, Evaristo Páramos cantaba: "Somos los nietos de los obreros que nunca pudisteis quemar".