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Eurobasket La última batalla del 'Capitán Navarro'

Juan Carlos Navarro dirá adiós a la Selección en este Eurobasket tras 18 años de éxitos abanderando la etapa más gloriosa del baloncesto español.

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La conquista del Mundial 2006 en Saitama, uno de los grandes logros de esta generación / ELITE SPORT

Era un 14 de noviembre de 1999. Un jovencito (19 años), apodado 'la Bomba', hacía su debut en la selección española. No era un tipo cualquiera, no. Se trataba de uno de los grandes baluartes de la España campeona del mundo Júnior, que tan sólo unos meses antes había hecho hincar la rodilla a la todopoderosa Estados Unidos. El representante de esa generación que ilusionaba a todo un país ya se cambiaba en el vestuario de los 'mayores'. Era un tal Juan Carlos Navarro.

España venía de romper una sequía de ocho años sin éxito alguno y de haber protagonizado algún petardazo muy sonado, como el de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Los Alberto Herreros, Roberto Dueñas, Roger Esteller, Carlos Jiménez, Ignacio De Miguel, Nacho Rodríguez, Alfonso Reyes, Rodrigo De la Fuente, Alberto Angulo, Nacho Rodilla, Juan Ignacio Romero e Iván Corrales, dirigidos por el mítico Lolo Sainz, acababan de conquistar una brillante medalla de plata en el Eurobasket de Francia. Aquello vino a ser un oasis en el desierto de un baloncesto español que venía de pasar momentos muy duros.

Ese 1999, para algunos tan lejano para otros no tanto, según la edad que tenga cada uno, supuso un punto de inflexión en la historia de este deporte en nuestro país. Y todo, gracias en buena parte a ese joven escolta capaz de dinamitar los partidos con un juego exquisito, plástico y electrizante que desde el primer momento enamoró a los aficionados. Aquella tarde noche, en Manresa, asistimos a lo que iba a ser la transformación de nuestra Selección en una auténtica máquina de fabricar metales.

Su llegada a la Selección convirtió a España en una máquina de fabricar metales

Hasta la llegada de los Navarro, Gasol, Reyes y compañía, España tan sólo había paladeado el éxito en 6 ocasiones a lo largo de toda su historia. Una medalla olímpica, en aquella famosa gesta de Los Ángeles 1984 con una plata inimaginable en aquellos tiempos, y cinco en Eurobasket, las platas de 1935, 1973, 1983 y la mencionada de 1999 y un bronce en 1991. Pues bien, desde la llegada de los 'Júnior de Oro', ese balance prácticamente se ha triplicado. Un oro mundial en 2006, tres medallas olímpicas (plata en 2008 y 2012 y bronce en 2016) y siete en Eurobasket (oro en 2009, 2011 y 2015, plata en 2003 y 2007 y bronce en 2013). Y hablamos que esto se ha conseguido en… ¡sólo dos décadas! 

Juan Carlos Navarro con los 'Junior de Oro', tras proclamarse campeones del mundo en 1999 / ELITE SPORT

La hora de la despedida

En el horizonte, en apenas unas semanas, España afronta un nuevo reto, subirse de nuevo al podio en el Eurbasket que disputará en Rumanía (primera fase) y Turquía (fase final). Y esta será la última estación para Juan Carlos Navarro. El capitán se bajará del tren del éxito para dar paso a esas nuevas generaciones que ya se han ido integrando en el equipo durante los últimos años. "No me gusta asegurar cosas del futuro pero este será mi último gran torneo con la Selección". Con estas palabras avanzaba el capitán su inminente adiós. El maquinista no seguirá más al mando de un convoy que nos ha hecho muy felices. Sólo cabe esperar, como apunta el propio Navarro, que "los triunfos continúen", aunque ya será sin su mítica barba.

"Por todo lo que hemos hecho estos años, España es una de las favoritas en este Eurobasket"

¡Y qué mejor despedida que una nueva medalla! Eso es lo que el combinado de Sergio Scariolo espera. Tras la trayectoria de los últimos tiempos, no hay duda de que los nuestros son uno de los grandes favoritos. La ciudad rumana de Cluj será la sede de la primera fase, donde el combinado nacional se enfrentará, por este orden, a Montenegro, República Checa, Rumanía, Croacia y Hungría. Si las cosas van según lo previsto, nuestros internacionales viajarán a Estambul, donde comenzarán las eliminatorias de octavos de final y la parte decisivo del campeonato.

El capitán es consciente de su nuevo rol. "Ya hemos hablado en muchas ocasiones de ello", asegura sobre sus conversaciones con el cuerpo técnico. Pero da igual. Su sola presencia en ese vestuario y los minutos de calidad que pueda aportar serán suficiente medicina tanto para él como para sus compañeros. Como el buen perfume, Navarro aparecerá en pequeñas dosis. Uno de los grandes símbolos de toda una generación dará sus últimos coletazos como internacional en uno de los grandes templos del baloncesto europeo, el Sinan Erdem Arena.

Subir al podio en Estambul sería la mejor despedida  / ELITE SPORT

¿Hará España de Estambul su nuevo sultanato? Mal acostumbrados nos tienen, todo hay que decirlo, y obviamente hay muchas expectativas puestas en ellos una vez más. Navarro, que nunca ha sido de esconderse, asume el papel del combinado nacional. "Es normal que seamos favoritos por lo que hemos hecho todos estos años, los equipos nos tienen respeto". Pero como buen comandante de ejércitos que van a la 'guerra', "ese papel de favorito hay que demostrarlo día a día". Y será ahí precisamente, en el campo de batalla, donde el ejército de Scariolo deba hacerse fuerte.

¿Y a partir de ahora qué?

El desenlace de la misma no lo podemos asegurar, pero seguro que España estará ahí, dando el callo como ha hecho siempre. Sea donde sea que caiga la Selección (ojalá lo más lejos posible) será el punto y final a la trayectoria de Juan Carlos Navarro como internacional. Habrá batido el récord de internacionalidades de Epi, coleccionado medallas y trofeos individuales, pero será el adiós de las ‘bombas’, los triples desde su casa y las fintas maravillosas.

Es por esto que debemos disfrutar de un jugador inigualable, casi irrepetible y al que el baloncesto de este país debe estar muy agradecido. Cierto es que su envejecimiento (si se permite esta palabra en un tipo de 37 años) no ha sido el mismo que el de Pau Gasol o Felipe Reyes por culpa de las malditas lesiones, pero ahí sigue, al pie del cañón, con su número 7 en el pecho y la espalda defendiendo los colores nacionales.

A partir de este verano, Navarro seguirá a sus compañeros a través de la televisión o desde la grada. Dicen que con el tiempo se olvida todo. Pero los amantes al deporte en general, y al baloncesto en particular, jamás olvidarán sus gestas. ¡Don Juan Carlos, se le va a echar mucho de menos! GRACIAS por todo.

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