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Fernando Llorente, en el punto de mira

El Sporting recibe al Athletic con las semifinales coperas como aliciente para ambos

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'Cualquier cagada te envía fuera'. Con esta claridad se expresaba Manolo Preciado, técnico del Sporting, ante la cita de esta noche de cuartos de final contra el Athletic. Dos equipos que, en su cuesta de enero particular, han dado prioridad a la competición copera sobre el resto.

Muchas temporadas llevan ambos sin alcanzar las semifinales. Asistir casi como espectadores a estas últimas rondas en su historia más reciente les ha llevado a magnificar un choque en el que lograr el pase es una cuestión de honor: 'Por historia, quizás lo merezcamos ambos, pero es que los dos somos muy atípicos, capaces de lo mejor y de lo peor', admitía Preciado.

Los asturianos se aferran a la Copa para olvidar su presente irregular en liga. La derrota de Getafe aún escuece y la lección de autoestima que precisan busca la consistencia moral de la condición de semifinalista, un preludio de ánimo voraz ante los próximos encuentros: Sevilla, Barça, Real Madrid y Villarreal. De ahí que el equipo salga al ataque. Preciado lo advertía: 'Jugar a empatar es un suicidio. Sabemos que un gol de ellos nos hace meter dos, pero estamos tranquilos porque ganando pasamos nosotros. Todo está en nuestra manos'.

Los vascos, por su parte, llegan a El Molinón con el aliento de medio millar de aficionados y la presencia segura en el once de Fernando Llorente, su insignia ofensiva. El descanso que ofreció Ca-parrós en Almería a la columna vertebral de su equipo solamente repetirán de inicio respecto al domingo Iraizoz y Koikili hace que el dibujo sufra una alteración en base a las virtudes del riojano.

La figura del internacional de nuevo cuño irrita en Gijón todavía. Fundamentalmente por la pena máxima señalada en contra que él mismo erró. 'Es un jugador muy protegido', decía Preciado nada más finalizar el encuentro de ida.

Caparrós exprimirá a los suyos para emerger con la identidad que se le asocia en sus vitrinas y en sus anales históricos. Volver a ser el referente en el torneo es una fijación del técnico utrerano desde que asumió los mandos de la nave vizcaína. En su cabeza lleva definida la hoja de ruta necesaria: 'Tenemos que meter gol'.