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"A Tomi le gustaría"

El Mundial inaugura Motorland entre el luto por el piloto japonés y el debate sobre la seguridad

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La mayoría prefirió honrarle hablando de motos. 'A Tomizawa le encantaría este circuito', asegura Simoncelli, vehemente en sus sensaciones sobre el nuevo trazado de Motorland Aragón, sensible, sin embargo, ante el recuerdo del piloto japonés, fallecido hace dos semanas en la prueba de Moto2 del GP de San Marino. 'Es un circuito muy divertido para una MotoGP. Se verán carreras fantásticas', incide el italiano, que ha insertado un 48 el número con el que competía Tomizawa- en su mono. Otros como Toni Elías han repartido por su casco y guantes la cifra a modo de luto. 'La gente todavía no se ha repuesto de lo que ha sucedido, los pilotos están tocados porque aquí falta uno, falta él', asevera Mei Elías, la madre del líder de Moto2.

'Sólo cuando sucede una cosa así te llegas a plantear el peligro al que estás expuesto', expone Melandri, resguardado en el motorhomme del Honda Gresini Racing de la excesiva tormenta que convierte el paddock del circuito aragonés en una especie de gueto silencioso. Camiones alineados entorno a carpas repletas de pegatinas en las que los pilotos agitan sus argumentos para prevenir nuevas desgracias. 'Tenemos que reflexionar mucho sobre qué medidas debemos tomar y los nuevos elementos de seguridad', intenta centrar el debate Melandri, antes de acudir a la reunión de la Comisión de Seguridad, un foro, surgido en 2003 a raíz de la muerte de Daijiro Kato en Suzuka.

Dos semanas después del accidente mortal de Tomi, el debate se generaliza alrededor de la hierba artificial situada a continuación de los pianos, un material sintético que ofrece el suficiente grip (agarre) a los pilotos para alargar el umbral del riesgo. 'El debate tiene que ser más interno de los pilotos', incide Rossi. 'No podemos llevar los límites hasta el extremo con cada nuevo elemento de seguridad'. Motorland, como todos los circuitos del Mundial, monta un césped sintético como límite de pista en muchas curvas que mejoran la escapatoria ante una mala trazada. Sin embargo, gran parte de los pilotos ponen en entredicho esa mejora teórica después de que la rueda trasera de Tomizawa pasara por encima de la hierba artificial antes de su mortal caída.

'La hierba artificial junto al asfalto ofrece una falsa sensación de seguridad', defiende Stoner. 'Creo que debería haber hierba natural o tierra, así no buscaríamos tanto el límite, tendríamos más en cuenta que una salida de pista no te permite recuperar', añade el australiano. 'Sobre la hierba nunca sabes cómo va a reaccionar la moto. Además, siempre suele tirarte hacia la pista, aumentando el peligro', asegura Lorenzo, defensor de la vuelta de las escapatorias de grava. 'Son más previsibles', incide el 99, quien ayer guardó silencio delante del garaje de Tomizawa, donde una réplica en miniatura de su moto incita a la memoria.