Publicado: 09.03.2016 22:05 |Actualizado: 10.03.2016 13:40

Los inversores esperan cautos las nuevas medidas del BCE tras la decepción de diciembre

Los mercados financieros esperan un recorte en el tipo de depósito de al menos 10 puntos básicos y una ampliación de su programa de compra de activos.

Publicidad
Media: 3
Votos: 1
Comentarios:
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi (dcha), y el vicepresidente, Vitor Constancio.  EFE/Arne Dedert

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi (dcha), y el vicepresidente, Vitor Constancio. EFE/Arne Dedert

LONDRES.- Los mercados financieros esperan este jueves que el Banco Central Europeo (BCE) tome nuevas medidas, algo más ambiciosas como un nuevo recorte de su tipo de depósito y la ampliación del programa de compra de activos, aunque son cautelosos después de que la entidad que preside el italiano Mario Draghi defraudara sus expectativas el pasado mes de diciembre.

El banco central de la Eurzona El Banco Central Europeo (BCE) se dispone a anunciar el jueves su segundo cóctel de estímulos económicos en tres meses, presionado por el temor a una perpetuación de una inflación ultrabaja debido al bajo coste de la energía que afecta a los salarios y los precios.

Los responsables del BCE han tenido cuidado de no prometer demasiado después de decepcionar a los mercados el pasado mes de diciembre. "No quieren decepcionar en esta ocasión", dijo el estratega de Commerzbank Rainer Guntermann y anticipa un recorte a 20 puntos básicos en el tipo de depósito y un aumento de 20.000 millones de euros en la compra de activos mensuales.



Se espera que el banco central de la eurozona baje sus tipos de interés aún más en territorio negativo y que ajuste su programa de compra de activos de 1,5 billones de euros. De la reunión también se espera que el BCE incluso considere medidas para apuntalar los márgenes de beneficio de la banca, con la esperanza de impulsar los precios, después de que la inflación volviera en febrero a territorio negativo.

El BCE no ha logrado un gran impacto con los 700.000 millones de euros que gastó en el último año en la compra de bonos estatales y otros activos, ya que el desplome de los precios de las materias primas ha mitigado su programa de expansión cuantitativa (QE, por sus siglas en inglés).

Esto hace que aumente el riesgo de que la gente pierda la fe en el compromiso del banco con su mandato. La inflación se ha situado por debajo del objetivo del BCE de casi un 2 por ciento durante tres años y es probable que lo siga estando durante muchos más.

"Hay mucho en juego en la reunión de política del BCE (del jueves), dada la decepción de diciembre y las cuestiones fundamentales que ahora deben ser resueltas sobre la eficacia y los límites de la política monetaria", dijo el economista de JPMorgan, Greg Fuzesi.

"Es significativo que ya no es sólo una pequeña minoría de gobernadores del BCE los que consideran que las herramientas restantes de política monetaria son problemáticas. Los mercados también han planteado algunas preocupaciones", agregó Fuzesi.

Draghi ya anunció que actuar demasiado pronto es mejor que actuar demasiado tarde y que en la reunión sobre tipos se debe reconocer que se ha deteriorado la perspectiva de crecimiento y de inflación.

Teniendo en cuenta que la estrategia monetaria actual ya está fuera de la ortodoxia en las políticas del BCE, a la institución le quedan pocas armas de peso y la mayoría de las opciones que quedan tienen el peligro de efectos colaterales negativos o posibles desafíos jurídicos, lo que sugiere que el Consejo de Gobierno optará por un paquete de medidas moderadas.

Retoque del QE

Los analistas consultados por Reuters esperan que el BCE reduzca su tipo de depósito hasta el -0,4% desde el -0,3%, cobrando más a los bancos por guardar su dinero en las arcas de la institución. También pronostican que hay una probabilidad del 60% de que el BCE eleve sus compras de activos mensuales en 10.000 millones de euros, hasta los 70.000 millones de euros al mes.

Asimismo, podría elevar sus previsiones a futuro, abandonar un límite autoimpuesto que le impedía comprar activos con un rendimiento inferior a su tipo de depósito y poner en marcha una nueva operación de refinanciación más a largo plazo, posiblemente con tipos negativos, con el fin de ayudar a impulsar el crédito, el crecimiento y, finalmente, la inflación.

El BCE también podría dar a conocer medidas para apuntalar los márgenes bancarios después de que dos miembros del consejo dijeran que observarían lo que se ha hecho en otros países, incluidos dos que han introducido tipos de interés a varios niveles para proteger parcialmente a la banca de los tipos negativos.

"Al analizar qué se puede hacer, si decidimos ir un poco más lejos vamos a tener que mitigar el efecto de esto sobre los bancos, como ya han hecho otros países - Suiza, Japón, entre otros", dijo recientemente el vicepresidente del BCE Vitor Constancio.