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El 15-M agudiza la distancia entre los ciudadanos y los políticos

El 76,9% de los encuestados está interesado en las acciones de los indignados y de ellos, el 70% las consideran positivas

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Después de que miles de ciudadanos mostrasen su indignación contra políticos y banqueros acampando en las calles de España y manifestándose en sus principales plazas en torno al Movimiento 15-M,el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) certificó ayer el creciente descontento de los españoles con la clase política, que ha alcanzado su récord histórico desde 1985.

Los partidos y los políticos son percibidos como una preo-cupación para el 24,7% de los consultados, 2,6 puntos más que hace un mes, según el barómetro de junio hecho público ayer por el CIS. Y se consolida la tendencia iniciada en febrero de 2010 que sitúa a la clase política como tercer problema de España. Por otro lado, el sondeo ha puesto de relieve que, para una inmensa mayoría de ciudadanos, la corrupción existe fuertemente entre ese colectivo.

La percepción de los políticos como problema alcanza su máximo histórico

Un 86,6% de los encuestados opina que la corrupción está muy o bastante extendida entre los políticos. En diciembre de 2009, tenían esa imagen el 79,2% de los consultados. Este dato contrasta con los rasgos que más valoran los españoles de un político. La honradez es lo más relevante, según declaran el 79,4% de los encuestados. Le siguen la eficacia, con un 31,2%, y la preparación, el 28,7%. No es de extrañar, entonces, la distancia entre la ciudadanía y la clase política.

'El 15-M ha supuesto una vuelta de tuerca más a la percepción negativa de los políticos por los ciudadanos', señala el expresidente del CIS y catedrático de sociología de la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Valles-pín, que destaca que viene de atrás. En su opinión, la movilización de los indignados del último mes y su tratamiento en los medios ha incidido en los resultados.

El 49,5% opina que los medios subestiman los escándalos

El sondeo de la institución, realizado entre el 2 y 9 de junio a partir de 2.472 entrevistas, incluye varias preguntas relacionadas con el movimiento ciudadano, cuyo apogeo se produjo a finales de mayo.

El 76,9% de los encuestados manifestó haber seguido con interés las movilizaciones que se habían producido en las plazas de las principales ciudades. Un 26,7% prestó una relativa atención y un 40,2% lo hizo con mucha o bastante. Para un 22%, sin embargo, los indignados no despertaron ningún interés. La percepción sobre los acontecimientos relacionados con el 15-M es muy positiva entre la mayoría de los consultados que se interesaron por el 15-M.En concreto, el 70,3% de ellos declararon tener un visión positiva del movimiento y sólo un 6,4% declararon tener una opinión negativa.

Preguntados por el futuro que auguran al movimiento, el 38,3% intuye que continuará por otras vías, como las asambleas. Otros, sin embargo, creen que el 15-M se apagará con el tiempo. Así lo ve el 27,7% de los consultados, que sostiene que el movimiento desaparecerá progresivamente. No obstante, un 21,7% estima que la desaparición será momentánea y que el 15-M volverá a reaparecer en el futuro.

Los consultados consideran que el PP es el partido con más corrupción

El sociólogo Alberto Penadés apunta en otra dirección para explicar la percepción negativa de la clase política entre los españoles. 'El aumento del descontento hacia los políticos comenzó a principios de esta legislatura', subraya, recordando que el porcentaje ha ido aumentando mes a mes. Algo que se aprecia en varios indicadores, no sólo el que valora la clase política como problema.

También cabe atender a factores como la percepción de la corrupción, que preocupa al 6,9% de los consultados según el barómetro de junio, o el papel que desempeñan los medios de comunicación. En este sentido, Penadés subraya 'la realimentación' que favorecen los medios al informar. 'El eco que da la prensa al movimiento afecta' a la respuesta de los encuestados, señala el profesor.

El 38,3% sostiene que el 15-M continuará por vías como las asambleas

Los consultados por el CIS sitúan la corrupción y el fraude en España en séptima posición con un 6,9%, frente al 5% del pasado mes de mayo,pero a distancia del paro, la crisis económica y los políticos. A ojos del 49,5% de los encuestados, la corrupción está subestimada en los medios de comunicación, comparada con otros problemas.

Esta percepción no impide, sin embargo, que los ciudadanos consideren que la corrupción está muy extendida en el país. Hasta un 85,6% de los consultados se manifiestan en este sentido, frente al 5% que considera que existe tímidamente. Por colectivos, los políticos tienen la imagen de ser los más corruptos. El 86,6% declara que la corrupción está muy-bastante extendida, mientras que el 6,5% estima que lo está poco o nada.

Hay ciudadanos, sin embargo, que defienden que es injusto pensar que los políticos son corruptos, porque la gran mayoría son honrados. Así lo manifiestan el 34,3% de los consultados por la institución.

Un 27,7% cree que el movimiento de los indignados desaparecerá

Atendiendo a la percepción que tienen los españoles según las siglas de la formación, el PP obtiene un notable en corrupción. En una escala de 0 a 10, (siendo cero no estar implicado en casos y 10 estar muy implicado), los consultados otorgan a los conservadores un 6,95 de media; le sigue el PSOE, que obtiene un 6,41. Coalición Canaria consigue una nota de 6,72 puntos, pero sólo en las islas. En el extremo contrario se sitúa Izquierda Unida, que logra un 4,67, situándose en el aprobado en limpieza.

El segundo grupo peor percibido en relación con la corrupción es el de los empresarios. Un 69,3% de los consultados sostiene que las prácticas corruptas existen en ese colectivo. La tercera plaza la ocupan los jueces, donde el 52,9% de los encuestados tiene esa imagen.

Con el objetivo de controlar la corrupción y prevenirla, el 51,1% de los ciudadanos cree que debería ser el Gobierno el que se ocupase de esa tarea en diciembre de 2009, señalaban al Ejecutivo el 42,1%. Un 21,2% apunta al sistema judicial y el 9,3% a los ciudadanos. En cuanto a las medidas que podrían corregir las malas prácticas, que consideran están muy extendidas en España, el 44,1% de los consultados ven prioritario que se pongan penas más duras.