Mientras el jurado del Patronato del Toro de la Vega debatía si debía concederle el trofeo al caballista que mató a Moscatel, la preocupación de varios miembros de Igualdad Animal desplazados hasta Tordesillas era otra: jugarse el pellejo para registrar la muerte del animal sin que los presentes se percatasen.
"No permiten que nadie grabe y amenazan a quienes van con cámaras, sean medios de comunicación o personas con un simple teléfono móvil. Si tan orgullosos están de su festejo milenario, no se entiende tanto recelo con las cámaras. En el fondo, son conscientes de que torturar es algo malo", explica el activista Javier Moreno poco después de infiltrarse entre los aficionados para poder dar cuenta del sufrimiento del toro.
Lo consiguió. El resultado son las imágenes que acompañan este texto, una escena vetada a la prensa y que supone la puntilla a un torneo que consiste en alancear a un toro a pie o a caballo hasta su muerte.
"Había personas vigilando y no precisamente pacíficas, pero pudimos grabar unas imágenes bastante fuertes, cuando le clavaban una lanza. Luego lo apuntillaron durante cinco minutos y, a continuación, lo taparon con una lona. No conseguían matarlo y el toro se ha revolcado y se ha vuelto a levantar. Ha sido una agonía prolongada", relata Moreno, quien deja claro que el problema de fondo —más que su macabro y sufrido final— es el acoso al que es sometido el animal y, en última instancia, su muerte.
No conseguían matarlo y tuvieron que apuntillarlo durante cinco minutos
"Siempre va a haber sufrimiento. Imagina lo que puede sentir ese animal cuando todo un pueblo lo está persiguiendo y es acorralado. El estrés, el sufrimiento, los lanzazos, la puntilla... Decir que no sufre es demagogia: las imágenes lo rebaten, porque hablan por sí solas", explica Moreno. Con ellas, Igualdad Animal pretende una vez más generar un debate en la sociedad sobre la explotación de los animales y que la gente se ponga en su lugar cuando están siendo explotados.
"No sólo se matan animales en Tordesillas, sino también en otros lugares, y no sólo públicos: mataderos, laboratorios, granjas...", recuerda esta organización que lucha en pro de sus derechos. "Estamos matando animales de una manera sistemática y completamente aceptada. El Toro de la Vega provoca rechazo social, cierto, pero no pensamos en la explotación a puerta cerrada".
Tristeza, rabia, odio, asco, angustia, vergüenza... son algunos de los sentimientos que me producen estos actos y quienes los realizan. Pienso que está gentuza, porque no se pueden llamar personas, tienen fallos en las sinapsis de sus neuronas por hacerlo y por defenderlo con argumentos tan absurdos y estúpidos como que es una tradición o que el animal no sufre... Incultos a los que no les vendría mal leer y documentarse un poco ya que no hay que ser muy listo para saber que el sistema nervioso de un toro (en este caso) es igual de complejo que el nuetro. qué pasa, que por no poder expresar con palabras, pero si con alaridos el dolor, ya no sienten???!!!. Nunca confiaría ni sería amiga de alguién que es capaz de hacer semejante barbaridad con un ser vivo porque siento tanta admiración por los animales y me equiparo tanto a ellos, aunque sé que son mejores que yo, que sé que si son capaces de hacerles esto por pertenecer a otra especie, serían capaces de hacérselo a personas de otra raza o incluso de la misma. Ojalá sucedierá que estos pobres animales se vengaran de sus verdugos aunque sea machacando sus conciencias amorales y que sufran al menos la mitad de lo que sufríó Moscatel el último día de su vida. Felicidades Javier Moreno por ayudar a destapar esta atrocidad y ánimo a tod@s los defensores de los derechos de los animales, porque con esperanza, paciencia, constancía y fuerza conseguiremos, tarde o temprano, hacer este mundo un poquito mejor.
Ruben, ojalá nunca te pille de cerca la faena y en un desgraciado escape de lanza interrumpiendo tu momento de gozo,un compañero te salte un ojo.
Me consuela pensar que si se diera el infortunado caso, permanecerías tranquilo y sereno,pues según leo en palabras de los propios caballistas "APENAS SUFRE" y sino que le pregunten al toro.
Estoy segura que incluso llegarías a equiparlo dada tu capacidad de raciocinio, con una experiencia orgásmica.
Por cierto, mis condolencias a tu madre, vaya una desgracia de hijo, sólo hay que ver el arrrrrrte español con el que su pequeño retoño trata de escribir Eiffel.
No me gusta la fiesta mal llamada nacional pero respeto a los que le gustan, el toreo a pie o a caballo es un acto en el que dos seres el toro y el hombre se enfrentan para morir uno de ellos (el toro) aunque en ocasiones es el toro el que acaba con la vida del torero es un enfrentamiento en igualdad repito no me gusta.
Pero el toro de la vega es una salvajada en el que se hace sufrir a un animal de forma gratuita para divertimento de un perdón salvaje.
Soy castellano, de un pueblo al lado de Tordesillas, Valladolid. No me gustan los festejos basados en "competiciones" con animales. Me gusta el arte del toreo, pero no me gusta ver matar a un animal. Es difícil y complicado todo ello. Siempre he visto en el mundo del toro una "sublimación", como diría Freud, de un pueblo axfisiado, una revancha al señorito flamenco, vasco o madrileño, que no ha dejado crecer a Castilla en los últimos 500 años (exactamente desde la funesta traición y masacre de la revolución de las Comunidades). Creo que es una cuestión de conocimiento, educación y cultura y esto supone años de andadura que ya han empezado. Las propuestas judicalistas son un error y un motivo de agravio para un pueblo encerrrado como es el pueblo Castellano. Pido a los antitaurinos que tomen estas palabras en consideración y orienten sus esfuerzos en el conocimiento, la educación y la cultura y no en la prohibición ni la represión, porque de esto el pueblo Castellano sabe mucho y necesita menos de una chispa para tomarse el agravio con armas.
Doble clic en cualquier palabra para ver su definición.