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La crisis del pepino se extiende y ahoga el campo andaluz

Austria se suma a las restricciones y prohíbe hortalizas españolas. El Gobierno cargó ayer contra Berlín por sus "especulaciones"

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Mientras médicos y biólogos tratan de aclarar de dónde procede exactamente la cepa de la bacteria Escherichia coli (EHEC) que ya se ha cobrado diez vidas en Alemania, la ya bautizada como crisis de los pepinos, por ser este vegetal el señalado como supuesto causante de la infección, se extendió ayer a otros dos países europeos. Austria y la República Checa tomaron medidas restrictivas.

Las autoridades de Viena, que han detectado tres casos de la enfermedad, iniciaron una operación para retirar de la venta al público pepinos, tomates y berenjenas españoles de 33 tiendas que adquirieron productos a dos mayoristas de verduras alemanes, quienes a su vez habían comprado a productores andaluces. En la República Checa, donde aún no hay registrados afectados, se paralizó una partida bajo la sospecha de estar infectada.

Un centenar de los 1.200 enfermos se encuentra en estado grave

Mientras, en España el campo andaluz clama contra las consecuencias de la crisis y sus representantes empiezan a hablar de 20.000 explotaciones afectadas y más de 150.000 puestos de trabajo directos en peligro. El secretario de Estado de Medio Rural y Agua, Josep Puxeu, también cargó ayer contra las autoridades de Berlín y puso en duda que la contaminación alimentaria provenga de pepinos españoles. Puxue no descartó exigir responsabilidades por el 'daño tremendo' causado por las 'especulaciones' de las autoridades alemanas.

Hasta ahora, además de Alemania, son seis los países europeos que han comunicado la existencia de casos de infectados en sus territorios. De ellos, 17 se reparten entre Suecia, Dinamarca y Holanda. Tres más en Reino Unido, donde dos han fallecido. Otros tres en Austria y un número similar en Francia. Todas ellas eran personas que habían viajado recientemente a Alemania o procedían de este país. Incluso hay una española afectada, la atleta vallisoletana Elena Espeso, quien acudió a Hamburgo para disputar la semana pasada una maratón y permanece desde entonces ingresada en esta ciudad. Ella niega haber consumido pepinos.

La crisis llegó en las últimas horas hasta la República Checa, donde se ha retenido un pequeño cargamento de 120 pepinos procedentes de la agricultura ecológica como sospechoso de estar contaminado, pese a que no se han registrado casos en el país de la enfermedad. Otras partidas del mismo cargamento podrían haber viajado a Hungría, Austria y Luxemburgo.

La maratoniana española Elena Espeso, ingresada en Hamburgo

Las autoridades de control de epidemias de la UE (ECDC) insisten en que se trata de uno de los peores brotes con esta variante de EHEC en todo el mundo y, sin duda, el más grave en la historia de Alemania. 'Mientras los expertos no consigan averiguar el origen del germen, se mantienen las advertencias de seguridad sobre la verdura', en especial pepinos, tomates y lechuga, declaraba ayer la titular de Consumo, Ilse Aigner, al diario Bild am Sonntag.

Al cierre de esta edición, se confirmaba la existencia de 1.200 infectados en Alemania en tan sólo una semana (los mismos que el país centroeuropeo registra normalmente en todo un año). De ellos, alrededor de un centenar están ingresados por el síndrome urémico hemolítico (SUH), la fase más grave de la infección, que provoca insuficiencia renal y causa la muerte. 'El número de enfermos graves seguirá aumentando', declaraba un portavoz de las autoridades de Hamburgo, el origen del brote y, por lo tanto, el Estado más afectado. Así, el pánico cundió también entre la población. Hasta el 58% de los ciudadanos alemanes, según una encuesta del diario Bild am Sonntag, confesaron haber frenado el consumo de verduras en general y no sólo de ensalada.

Una encuesta dice que el 58% de alemanes frena el consumo de verdura

Mientras, la sospecha se extendió al Estado de Meclemburgo-Pomerania Occidental, donde se encontraron ayer otros tres pepinos cuyo origen las autoridades no quisieron precisar que supuestamente son portadores de la bacteria. Los resultados de estas pruebas podrían llegar a mediados de la semana. Aunque el Instituto Robert-Koch de Berlín se niega a definir la situación como epidemia, el Gobierno y los ministros regionales convocaron una reunión de emergencia para hoy, a la que asistirán los titulares de Sanidad y de Consumo.

La crisis está haciendo temblar de la cabeza a los pies al campo andaluz. Entre Almería, Granada y Málaga hay más de 30.000 hectáreas de invernaderos dedicados al cultivo de frutas y hortalizas para exportación, según COAG. 20.000 explotaciones familiares se dedican a estos cultivos, de los que casi la mitad se exporta a Alemania. Hay en el aire 150.000 puestos de trabajo 'directos y estables', explica Andrés Góngora, responsable en Almería de COAG. 'Una reacción negativa de Alemania, y más en plena campaña, puede hundir el campo andaluz', señala Góngora.

'Los alemanes no cumplen los requisitos', señala un agricultor

Hoy es un día clave. Representantes del sector tienen previsto reunirse con la consejera de Agricultura, Clara Aguilera, a las 11.00 horas en la Delegación del Gobierno andaluz. Aguilera informará de los resultados de los análisis practicados en las empresas Frunet y Costa de Almería, las señaladas por las autoridades alemanas. 'Han salido limpios', aventura Góngora. La consejera también intentará tranquilizar a los productores y estudiar vías de salida de la crisis. 'Es sobre todo una crisis de opinión pública. Pero es preocupante porque el consumidor alemán es un consumidor muy exigente y muy informado, que no quiere dudas. Y, además, porque la gente, cuando escucha que hay problemas, deja de consumir, también en España', afirma Góngora.

Las pérdidas son cuantiosas, aunque desde el sector se insiste en que es pronto para cuantificarlas. 'La dimensión la veremos cuando se hagan los nuevos pedidos mañana [por hoy]', señala Góngora, que teme no sólo un desplome de los pedidos para Alemania, sino también que se resienta el consumo de frutas y hortalizas andaluzas en toda España. Asaja-Almería ya puso ayer los primeros datos encima de la mesa. Según Francisco Vargas, su presidente, la postura de Alemania supone que la provincia deje de vender entre 15 y 20 millones de kilos de hortalizas diariamente. Almería realiza más de la mitad de las exportaciones de frutas y hortalizas de Andalucía y casi un 20% de las de toda España, según los datos del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX).

El cabreo de los agricultores andaluces es monumental. 'Es intolerable. Nos acusan sin pruebas', señala Miguel López, secretario general de Coag. 'Esto huele a camelo, a maniobra de Alemania para defender sus intereses. Una bacteria no se da en el invernadero. El problema está en Alemania, está claro. ¿Ha habido problemas en España, acaso? ¿Ha habido problemas en otros países? Todos los afectados están en Alemania o son alemanes. El problema está en los mercados alemanes, que no cumplen todos los requisitos', denuncia López.

La situación se agrava por la falta de compensación a las pérdidas que se produzcan. Agroseguro, el pool de aseguradoras que gestiona el sistema de seguros agrarios, subvencionados por el Estado, cubre en la actualidad únicamente riesgos climáticos. Quedan fueran tanto la eventual responsabilidad civil de una empresa que hubiera exportado un producto en mal estado como los daños para las sociedades derivados de una alerta sanitaria. 'Eso sólo lo tendrían cubierto las empresas que tengan contratadas compañías privadas con esa garantía', explica José Carlos Sánchez, director del Área de Estudios y Reclamaciones de Agroseguro.

La crisis también está teniendo eco político. Mientras la Junta y el Gobierno intentan tranquilizar a los productores y lanzar mensajes de control, la asamblea provincial de IU de Almería instó ayer a los parlamentos regional, nacional y europeo a cumplir una serie de medidas encaminadas a 'solventar la fuerte crisis' y 'defender la agricultura como sector estratégico'.

1. Acusación a las empresas españolas

En un primer momento, las autoridades sanitarias alemanas señalaron directamente a dos empresas españolas, Bio Frunet y Hortofrutícola, de Málaga y Almería, respectivamente, como el origen de la contaminación.

2. Defensa del Gobierno español y rectificación

Después de que el pasado viernes el Ministerio de Sanidad y el de Medio Ambiente advirtiesen de que el momento de la contaminación podría haberse producido en el transporte, la distribución o el almacenaje, se ampliaron las hipótesis. Sin embargo, a esas alturas, las importaciones de hortalizas españolas ya habían sido restringidas en Alemania.

3. Sin pruebas concluyentes en los test

Las pruebas llevadas a cabo por las autoridades sanitarias revelaron que entre las hortalizas contaminadas del mercado de Hamburgo había un lote procedente de Holanda, aunque no se citó la empresa a la que correspondía. El portavoz del ministerio alemán de Consumo, Holger Eichele, aseguró ayer que los resultados que han revelado los test no despejan la principal incógnita: cuándo se contaminaron.