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Fabian Picardo: "El día de Gibraltar no es anti-español"

El ministro principal de Gibraltar se prepara para la celebración del National Day, un día en el que recuerdan la "autodeterminación efectiva" que se consiguió con el referendum de 1969

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Fabian Picardo, ministro principal de Gibraltar, apura los preparativos del National Day que celebra dicha colonia británica cada 10 de septiembre: 'Representamos ese día lo que es Gibraltar y lo que ha sido, en memoria del referéndum de 1969, que se celebró en esa fecha y que fue el primer ejercicio de autodeterminación efectiva de nuestro pueblo. Y lo celebramos dando las gracias a las generaciones que permitieron eso. Es un día blanco y rojo, como nuestra bandera. Y nosotros pretendemos que el futuro sea blanco, rojo y libre'.

El actual líder gibraltareño tiene cuarenta años y cree que los pueblos mantienen el afecto mutuo por encima de las diferencias puntuales y de los discursos oficiales: 'El ministro Margallo y el ministro Arias Cañete han hecho declaraciones muy patéticas y muy contrarias a fomentar una buena relación dos pueblos vecinos con tantos intereses comunes'. El ministro principal de Gibraltar se refiere a la escala de manifestaciones que siguió a la veda pesquera decretada por el gobierno de la Roca en las disputadas aguas jurisdiccionales que rodean a la vieja estructura azul y caliza que domina la Bahía de Algeciras. O Gibraltar Bay, como aparece en los mapas británicos.

'Arias Cañete y Margallo han hecho declaraciones muy patéticas' 'La posición es clarísima en cuanto a la pesca, intentamos que sea sostenible y hemos tomado una serie de decisiones para preservarla. Se trata de un tema de estado de derecho pero la posición de España es más difícil de comprender. En democracia no se amenazan los pueblos vecinos, a pueblos como Gibraltar que dan mucho trabajo a compañeros de la zona y cuya población se lleva bien. Esas palabras de amenaza son una equivocación monumental y les perdono por ello y espero que en el futuro recapaciten'.

Gibraltar vuelve a ser una piña unida, a partir de una frase pronunciada por José Manuel García-Margallo, la pasada semana. El ministro de Asuntos Exteriores se hacía eco de una similar posición adoptada poco antes por el de Agricultura, Miguel Arias Cañete: 'En función del trato que el Gobierno de Gibraltar da a nuestros pescadores, es el trato que nosotros damos en otros temas'. Ese criterio ha sido considerado como una amenaza por parte de las autoridades gibraltareñas que han vuelto a reeditar el todos a una de Numancia. Fabian Picardo (Gibraltar, 1972) nació con la frontera cerrada. Pertenece a esa generación de gibraltareños acostumbrada a que los parientes separados por la Verja se hablaran a gritos a través de la cancela, se presentaran a distancia a los recién nacidos y se informaran a voces sobre las defunciones familiares. Todo aquello fue consecuencia de la decisión de aislar al Peñón adoptada por la dictadura de Francisco Franco cuyo ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella pretendía que la plaza cayera 'como fruta madura' ante las presiones de nuestro país. No fue así y es difícil que los gibraltareños lo olviden, a pesar del tiempo transcurrido desde que en diciembre de 1982 se abrieron de nuevo las comunicaciones terrestres, restableciéndose las restantes conexiones en 1985.

'En democracia no se amenazan los pueblos vecinos'Este año, resulta fácil aventurar que los yanitos se reunirán en torno a las nuevas hostilidades que se perciben por parte española, tras finalizar el último periodo de Gobierno del PSOE, cuyo ministro Manuel Ángel Moratinos rompió numerosos tabúes con respecto a Gibraltar, incluso el de visitar la Roca en el transcurso de una de las reuniones del Foro Tripartito que él alentó para dar voz propia a los yanitos en sus inquietudes estrictamente locales y que no guardaban relación con el contencioso. También en Gibraltar ha cambiado el mapa político: ahora vuelven a gobernar los social-laboristas de Joe Bossano y Fabian Picardo es en cierta medida su delfín. Menos resabiado con España, tampoco parece proclive a la política del 'arreglito' que le afearon a su predecesor Peter Caruana, de Gibraltar Social Democrats.

El National Day probablemente vaya a reflejar a las claras esa dualidad: 'Tengo muchísimas ganas de que sea ya lunes porque volveremos a la casa tradicional del Gibraltar Day, al lugar donde empezó a celebrarse hace veinte años con tantas ganas, a Casemates Square. En nuestro programa, ya nos comprometíamos a que el Self Determination Group volviese a organizar esta festividad y en ese lugar que el anterior gobierno había vetado. En ocasiones anteriores, para celebrar nuestro día teníamos que usar un centro comercial y subirnos a dar los discursos a un gallinero porque Caruana nos vetaba'.

'Volveremos a un formato político. Vendrán muchos representantes de la Cámara de los Comunes, tanto liberales, conservadores, laboristas, pero también emisarios del Partido Nacionalista Escocés y los dos partidos más fuertes del norte de Irlanda. Habrá discursos, entretenimientos, globos biodegradables por primera vez, un gran despliegue de fuegos artificiales y un concierto. Es un día profundamente político marcado por la reivindicación del pueblo de Gibraltar a favor de donde está hoy desde el punto de vista constitucional y donde quiere estar. Dennis Mathews el histórico líder toma de nuevo las riendas del Grupo Pro Determinación de Gibraltar y como tal también tomará la palabra'.

El propósito de su mandato, en este plano, ya lo enunció durante su última comparecencia en Naciones Unidas, durante el pasado mes de junio: 'Lo importante para nosotros, como dije en la ONU, es que Naciones Unidas reconozca y quite a Gibraltar de la lista de colonias ya tan anticuada. El pueblo de Gibraltar dejó de ser colonia cuando llevamos a cabo el ejercicio de elergir la constitución de 2006. Y si no es así, que Naciones Unidas nos diga que le falta a esa Constitución para que nos saquen de esa lista. Que sus asesores trabajen con nosotros para dar adelante ese paso'.

'El día nacional de Gibraltar no es anti-español -descarta--. Es un día de amistad y cooperación internacional donde Gibraltar reivindica lo que es y lo que quiere ser. Gibraltar no intenta ofender a nadie, pero recordamos también a quienes quieren negar nuestro derecho para determinar nuestro futuro. No lo conseguirán. En cualquier caso, nuestras críticas no se dirigen al pueblo español sino a su gobierno actual a las puertas de que se celebren trescientos años del Tratado de Utrecht en 2013'.

Picardo es abogado pero no parece preferir un mal acuerdo a un buen litigio. Es consciente, sin embargo, del clima enrarecido que se respira en torno a Gibraltar durante los últimos meses: 'En el problema de la pesca espero que podamos hacer un ejercicio técnico y llegar a una posición donde sea posible que la ley de Gibraltar se cumpla y permita una pesca sostenible, y no afectemos a la capacidad de buscarse la vida a la gente que esta pescando desde hace años aquí pero que durante los últimos tiempos han seguido haciéndolo incumpliendo la Ley gibraltareña. Las amenazas de Cañete y Margallo no ayudan a los pescadores. Seguimos en ello a pesar de esas palabras necias y el tema de las aguas jurisdiccionales está clarísimo que nos pertenecen, repitan lo que repitan los ministros españoles'.

No quiere ponerle fecha a la búsqueda de una salida para el callejón de la pesca: 'No considero este asunto como un callejón sin salida ni quiero poner una fecha limite que puede llevarnos a la decepción. Queremos actuar de buena fe, sin insultarnos ni amenazarnos unos a otros'.

Mientras tanto, las colas en la frontera se suceden con mayor o menor intensidad como un grifo que se abre o se cierra a tenor de la crisis política: 'Hay colas un día sí, un día no; a veces más largas o más cortas. Siempre ha sido así con problemas de pesca o no, con acuerdo o no. Desafortunadamente en esa frontera el gobierno español nos quiere demostrar que tiene capacidad de ponernos colas cuando se le antoje. Una nación tan grande como España, no tiene que demostrar nada a un territorio tan pequeño como Gibraltar'.

Durante el último verano, Izquierda Unida llevo a cabo una manifestación ante la Verja para reclamar medidas contra los paraísos fiscales. Picardo, que guarda un entrañable recuerdo de su abuela republicana y simpatiza con la izquierda española, se muestra especialmente preocupado por dicha concentración: '¿Gibraltar es un paraíso fiscal? Definitivamente, no. Y desafortunadamente elegir celebrar una manifestación contra esos paraísos en Gibraltar no sirve para comprender la realidad. Gibraltar no es un paraíso fiscal, es un centro financiero muy bien regulado como Madrid, Londres, París o Francfort, y así está reconocido internacionalmente. En la actualidad, más allá de una ley estricta al respecto, mantenemos acuerdos de intercambio de datos con numerosos países y organismos de control fiscal, incluyendo Estados Unidos y Alemania. La realidad no es lo que se presenta en los argumentos que, en ese sentido, desafortunadamente se usan contra Gibraltar'.

En Gibraltar, no hay presidentes sino chief minister, no prime minister que se reserva para el remoto y a la vez cercano número 10 de Downing Street y cuya traducción fidedigna sería la de ministro jefe. Sin embargo, dicha expresión solemos traducirla al español como 'ministro principal'. El predecesor de Fabian Picardo en el número 6 de Convent Place -number six es como se le llama a la sede del gobierno local-, es Peter Caruana, quien ahora es jefe de la oposición, al frente de Gibraltar Social Democrats: resulta cuanto menos curioso que los conservadores locales se llamen a sí mismos socialdemócratas.

La formación que lidera Fabian Picardo es Gibraltar Socialist Labour Party, algo así como unos primos lejanos de los laboristas británicos pero con la impronta socialista de la izquierda local, muy marcada por el sindicalismo y con líderes históricos como Joe Bossano, que fuera ministro principal en los 90 y que ahora sigue en el Gobierno, pero como ministro de Empleo. Claro que los social-laboristas forman coalición local con el Gibraltar Liberal Party, de Joseph García, que años atrás fundó y encabezó el partido nacionalista de Gibraltar. Aún existen otras formaciones más pequeñas como el PDP y algunas que asumen compromisos políticos transversales desde la sociedad civil, como es el caso de The Voice of Gibraltar y el Gibraltar Self-Determination Group, cuyo líder Dennis Carmona pasa el testigo a uno de sus fundadores, Dennis Mathews.

Fue este, junto con John Gómez y Forty Azopardy quien creó esta asociación que acabó siendo relegada por Caruana, después de haber promovido en su día el entierro del acuerdo de Bruselas de 1984, y el cambio de denominación del Referendum Day, por la consulta celebrada en 1969 que le otorgó una gran cuota de autonomía. Hubo otro referéndum en 2006, que otorgó a los gibraltareños mucha más autonomía que cualquiera de las españolas. ¿Qué puede ofrecerles España para que acepten que en sus matrículas luzca el sello Great Britain Zone? Difícilmente se les podrá seducir, hostigándoles. Y sin una aquiescencia firme de los habitantes, resultará difícil pensar que la Unión Europea acepte un intercambio de soberanía entre dos de sus socios. Malos tiempos para el Gibraltar español.