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Una asociación de hermafroditas pide a la ONU que le reconozca sus derechos

Reclaman al organismo internacional que los niños con esta peculiaridad no sean sometidos a operaciones de genitales antes de que puedan elegir con qué sexo quieren quedarse

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La Asociación de Personas Intersexuales (hermafroditas) ha pedido este lunes ante la sede de la ONU en Ginebra (Suiza) que les sean reconocidos sus derechos a la integridad corporal y a la dignidad humana.

La manifestación fue únicamente secundada por una decena de personas.

La presidenta de la Asociación, Daniela Truffer, ha explicado en declaraciones a Efe que los niños intersexuales son sometidos a operaciones de genitales antes de cumplir dos años, una práctica que, a su entender, atenta contra los derechos humanos, ya que se realiza sin su consentimiento.

Truffer explicó que esa operación puede marcar a los niños para siempre, condenándoles a vivir con el sexo equivocado o a sufrir fuertes dolores crónicos.

Posteriormente, a la manifestación, la asociación ha presentado un informe a la Convención de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer (CEDAW) en el que se solicita que no se permitan las operaciones sin consentimiento de las persona implicada.

Según la Asociación, el principal problema que afrontan los padres de los niños hermafroditas es la desinformación, dado que creen estar en la obligación de elegir su sexo por ellos, por lo que someten a los menores a operaciones de genitales, a pesar de encontrarse en perfecto estado de salud, una práctica que Truffer ha comparado con la circuncisión.

 

Además, estas operaciones pueden causar dolores de por vida, pérdida de la sensibilidad de la zona genital y otros problemas que obligaran a la persona que los padezca a acudir al médico con más frecuencia de la habitual.

Por eso, la presidenta ha defendido que, en lugar de operar a sus hijos, los padres deberían enseñarles que son diferentes del resto y esperar a que tomen una decisión por ellos mismos, que puede ser la de operarse para mantener uno sólo de los dos aparatos reproductivos, o descartar pasar por el quirófano.

Para que los padres sepan cómo encarar el problema una vez que se les presente, Truffer ha señalado que los hospitales deberían contar con un protocolo de actuación para este tipo de casos, donde un médico o un psicólogo especializado pueda exponerle a los progenitores la situación y las posibles soluciones que pueden adoptar, así como los riesgos que llevan aparejados.