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Bruselas tiene listo el mecanismo para rescatar a Irlanda

Salgado reconoce que los problemas de la banca irlandesa afectan a España. El seguro de impago nacional está más caro que nunca

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'Estamos siguiendo muy de cerca las condiciones de la economía irlandesa y tenemos todos los instrumentos necesarios preparados para el rescate, en el caso de que fuera necesario'. Con estas palabras, el presidente de la Comisión Europea, José Durao Barroso, trató, desde la cumbre del G-20 en Seúl, de calmar la nueva ola de pánico desatada en el mercado de deuda europeo.

Pero la existencia del fondo de 750.000 millones que los socios del euro aprobaron el pasado mes de mayo, y que ya se usó para rescatar a Grecia, no parece ser suficiente para calmar los temores. Sobre todo, ante la negativa de las autoridades europeas a explicar cómo se aplicaría la ayuda en el caso irlandés.

Un día más, los indicadores de riesgo de los países de la periferia del euro escalaron ayer al mismo ritmo que los rumores sobre la necesidad de una intervención inmediata sobre Irlanda. Incluso la agencia Reuters llegó ayer a ponerle una cifra: al menos, 48.000 millones de euros costaría resolver el problema que los bancos han generado a Dublín, según una encuesta entre una treintena de analistas. Dos de cada tres de estos expertos apuestan por que habrá intervención antes de fin de año.

El diferencial entre el bono irlandés a diez años frente al alemán marcó un nuevo máximo histórico en 647 puntos básicos, y el tipo de interés roza el 9%. Poco antes del rescate griego, su diferencial llegó a superar los 900 puntos y el precio de sus bonos era del 12%.

También continuó el castigo para Portugal y España. El diferencial del bono español tocó los 221,7 puntos básicos a lo largo de la jornada, el nivel más alto de la historia (al cierrede la sesión, quedó en 220 puntos). No ocurrió igual en el caso de los llamados CDS, los seguros para cubrirse del riesgo de impago de un país. Ayer, los españoles marcaron el nivel más alto de la historia en 277 puntos básicos al terminar la sesión, tras haber superado los 286 puntos a primera hora de la mañana. Lejos, en cualquier caso, de los 597 puntos en los que cerró el CDS irlandés, también máximo histórico.

A pesar de la situación, el Gobierno de Dublín insistió en que no ha perdido soberanía sobre su política fiscal y que no necesita ayuda económica de la Unión Europea para salir de la crisis. El ministro de Finanzas, Brian Lenihan, achacó las presiones especulativas sobre su país a comentarios 'no intencionados de responsables del Gobierno alemán sobre la creación de un mecanismo permanente de rescate para la eurozona que obligará a los tenedores de bonos a cargar con los costes de futuros rescates'.

También desde Seúl, la vicepresidenta económica, Elena Salgado, admitió que los problemas de la banca irlandesa están afectando a España, y que existe inquietud por cómo quedará definitivamente el fondo de rescate europeo; cuestión sobre la que 'no hay nada decidido, a pesar de lo que anticipan los mercados', aseguró.

No tienen esas dudas los analistas. 'Irlanda necesita tanta ayuda como la necesitaba Grecia en mayo; el problema es que esa ayuda va a tardar mucho más de lo que sería necesario', asegura Daniel Pingarrón, estratega de IG Markets.

En mayo, una de las mayores críticas que recibieron los países del euro fue que habían tardado mucho en actuar, especialmente por las reticencias de Alemania a sufragar el rescate. Nadie dudaba entonces de que, pasada la cita electoral de Angela Merkel en Renania, la locomotora europea accedería al rescate. Sobre todo porque los bancos alemanes eran los principales propietarios de los bonos griegos. No ocurre lo mismo ahora.

En caso de aplicarse las mismas reglas que en mayo, el rescate debe ser aprobado por una mayoría cualificada de los miembros de la zona del euro, una vez que Irlanda haya concretado la cuantía de lo que necesita y haya presentado un programa de reformas económicas. Ahora, Alemania no tiene ninguna presión para aprobar ese rescate, pues no hay ningún banco germano entre los principales propietarios de bonos alemanes.

Los primeros de la lista son los británicos (RBS y HSBC), seguidos de los propios irlandeses y de los franceses. 'Teniendo en cuenta que la mayor exposición está en un país fuera del euro, el interés de Merkel por un nuevo rescate se diluye bastante', explica Pingarrón. Además, 'como ocurrió en mayo, esta estrategia de demora es muy rentable para Alemania porque perjudica a la cotización del euro y favorece sus exportaciones'.

Efectivamente, desde que es-talló esta nueva ola de pánico la semana pasada, el euro ha perdido un 4% de su valor. Y eso que, en teoría, la inyección de 600.000 millones de dólares de la Reserva Federal presionaba en su contra. Ayer, la moneda única se cambió a 1,36 dólares, frente a los 1,42 del jueves de la semana pasada.

En la renta variable, las dudas llevaron a pérdidas a todos los índices europeos, especialmente los de la periferia. Entre ellos, el Ibex 35 fue el menos dañado: perdió un 0,84%, y cerró en 10.149 puntos, un nivel que no veía desde agosto.

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