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La Inteligencia de EEUU oculta información a Trump porque desconfía de él

Los servicios de espionaje temen que filtre datos sensibles para la seguridad nacional, según 'The Wall Street Journal'.

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Donald Trump, de espaldas, junto al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. - REUTERS

Donald Trump, de espaldas, junto al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. - REUTERS

El cisma entre Donald Trump y sus espías se hace cada vez más grande. Según revela el diario The Wall Street Journal, los servicios de inteligencia estadounidenses ocultan información a su presidente porque, directamente, desconfían de él. 

El rotativo, que cita fuentes de inteligencia anónimas, asegura que los servicios de espionaje temen que el magnate filtre datos sensibles que podrían comprometer la seguridad nacional de EEUU. Por ello, según el diario, estarían evitando ofrecer detalles a Trump sobre sus fuentes, su forma de trabajo o la manera de conseguir información de gobiernos de otros países.

El enfrentamiento del mandatario con su equipo de inteligencia viene de lejos. A ello se añade las informaciones publicadas en las últimas horas de medios de la talla de CNN, The New York Times y The Washington Post que aseguran que asesores de la campaña presidencial de Trump y otros de sus colaboradores más próximos mantuvieron "reiterados contactos" con agentes de la inteligencia rusa durante el año previo a las elecciones en EEUU. The New York Times cita a cuatro funcionarios y exfuncionarios que bajo condición de anonimato revelaron registros telefónicos y llamadas interceptadas entre los asesores del ahora presidente y los espías rusos.

Trump, como viene siendo habitual, ha reaccionado a la defensiva y ha acusado a la prensa y a la comunidad de Inteligencia de organizar una campaña contra él. Según el magnate, los servicios de espionaje han filtrado "ilegalmente" documentos a los medios de comunicación, algo que ha definido como un "acto criminal" durante una rueda de prensa en la Casa Blanca junto a al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de visita oficial en Washington. El mandatario defiende que con todo esto se está tratando de "encubrir" la "terrible derrota" que sufrieron los demócratas con la candidatura presidencial de Hillary Clinton en las elecciones del pasado 8 de noviembre.

En el encuentro con la prensa, Trump trató de desviar la atención sobre sus supuestos nexos con Rusia. El presidente siguió un patrón similar al de las conferencias anteriores y concedió la palabra únicamente a medios conservadores, que no hicieron la que era, para casi toda la prensa allí reunida, la pregunta del día: qué hay de cierto en las informaciones que vinculan a asesores de su campaña electoral con agentes de la inteligencia rusa.

Tras darse por terminada la rueda de prensa, varios de los periodistas congregados en la Sala Este de la Casa Blanca sí hicieron esa pregunta, pero Trump dio las gracias y se marchó sin responder junto a Netanyahu. La única reacción hasta ahora de Trump al respecto fue un tuit a primera hora del día en el que el mandatario denunció que las informaciones sobre su "conexión" con Rusia son "un sinsentido", al atacar de nuevo a los medios por sus "teorías de la conspiración".

Durante la conferencia con Netanyahu, Trump sí se refirió a la que ha sido la primera gran crisis de su Gobierno: la renuncia de su principal asesor de seguridad, Michael Flynn, tras estar apenas 24 días en el cargo por ocultar información sobre sus contactos con el embajador ruso en Washington, Serguéi Kisliak.

El magnate definió a Flynn como "un hombre maravilloso" que ha sido "tratado muy, muy injustamente por los medios de comunicación (...), medios falsos en muchos casos", enfatizó. Según ha defendido la propia Casa Blanca, el antiguo asesor mintió al vicepresidente de EEUU, Mike Pence, y a otros altos cargos del Gobierno sobre sus contactos con Kisliak, con quien habló sobre las sanciones contra el Kremlin que Barack Obama impuso antes de dejar la presidencia,

Desde que se conoció la dimisión de Flynn, los demócratas en el Congreso empezaron a exigir una investigación y este miércoles demandaron que sea amplia e independiente, para indagar en los lazos de la campaña electoral de Trump con Rusia. "Llevo mucho tiempo en el Congreso. Nunca he visto nada como esto", comentó a los periodistas el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

Schumer remarcó que las últimas revelaciones sobre los supuestos nexos de Trump con Rusia deben "unir" a demócratas y republicanos, porque están en juego "nada menos" que las instituciones democráticas, el Estado de derecho y la seguridad nacional. Mientras, algunos republicanos se han mostrado abiertos a que haya una investigación de los contactos de Flynn con Rusia, pero creen que la pueden llevar a cabo los comités de Inteligencia del Senado y la Cámara baja, que ya recopilan material sobre la supuesta injerencia de Moscú en las elecciones de noviembre.