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La muerte de dos mineros clandestinos reaviva la protesta social en Marruecos

Después de un año en pie de guerra con el movimiento Hirak en la región del Rif, este suceso en la ciudad minera de Jerada ha provocado manifestaciones diarias que piden justicia y empleo. 

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Miles de personas se manifiestan en la ciudad marroquía de Jerada por la muerte de dos mineros en una mina clandestina, este jueves 28 de diciembre de 2017.- REUTERS/Youssef Boudlal

La chispa de la protesta social ha vuelto a prender en Marruecos, donde se suceden las manifestaciones diarias desde hace una semana a raíz de la muerte de dos mineros que se quedaron atrapados en una mina de carbón clandestina en la región noroeste del país, el pasado 21 de diciembre.

Una semana después del trágico suceso, las calles de la localidad de Jerada han vuelto a llenarse de manifestantes para denunciar el fallecimiento de estos dos hermanos de 30 y 20 años que trabajan extrayendo el mineral. Al parecer, murieron tras quedarse atrapados en una inundación en un pozo de la mina clandestina.

Los vecinos reclaman justicia y alternativas económicas contra el desempleo en la región, reivindicaciones similares a las que abanderaron el conocido como movimiento Hirak, que estalló el año pasado en la región del Rif y mantuvo el pulso al régimen durante casi un año pese a la gran represión policial y, ahora, judicial.

Los dos cadáveres no fueron enterrados hasta el 25 de diciembre, ya que los familiares se negaban al principio a inhumarlos. El representante de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) en Jerada, Mohamed Bunif, dijo a Efe que, además de las protestas, ha habido una huelga en la ciudad, donde las tiendas y las escuelas cerraron y los taxistas minimizaron sus servicios.

La empresa minera estatal cerró en el 98 por los altos costes de extracción y pronto proliferó en la zona la minería clandestina

Jerada, un municipio de casi 70.000 habitantes situado a unos 60 kilómetros al sur de Uxda (noreste del país, cerca de Argelia), fue un importante centro minero gracias a los yacimientos carboníferos explotados en la zona desde los años veinte durante el Protectorado (1912-1956).

Por los altos costes de extracción, la sociedad carbonera que operaba en esta provincia cerró las minas en 1998 y desde entonces afloraron actividades de extracción artesanales y clandestinas.

"Cuando fueron cerradas las minas y ante la falta de alternativas, comenzó la explotación caótica de yacimientos y cada año se producen accidentes parecidos", lamentó Karim Saidi, activista de Jerada y miembro de la Asociación de los Diplomados en Paro de Marruecos.

Saidi explica que antes de la muerte de los dos mineros, los habitantes de Jerada llevaban organizando manifestaciones para denunciar la carestía de las facturas de agua y luz, el aumento del número de desempleados, y la construcción de una central térmica que consideran contaminante.

Familiares de los jóvenes fallecidos en Jerada, fuera de su casa.- REUTERS/Youssef Boudlal

El Gobierno ha abierto una investigación

El Gobierno marroquí informó el pasado lunes sobre la apertura de una investigación judicial tras la muerte de los dos jóvenes. La investigación fue anunciada por el presidente de Gobierno, el islamista Saadedin Otmani, cuando respondía a preguntas de un grupo de parlamentarios sobre este suceso en una sesión celebrada hoy en la Cámara de Representantes (cámara baja).

"Es una catástrofe que entristece a todos los marroquíes (...) El fiscal ha abierto una investigación para aclarar las circunstancias del drama", lamentó en declaraciones recogidas por varios medios locales.

Otmani también manifestó su compromiso a reunirse con los parlamentarios de esta región para analizar la situación de esta ciudad, cuya actividad principal es la minería.

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