Publicado: 08.03.2016 13:35 |Actualizado: 08.03.2016 17:26

La ONU critica a la Unión Europea
y avisa de que la "expulsión
colectiva está prohibida" 

ACNUR advierte de que el acuerdo con Turquía podría violar la ley y reprende a los países europeos por promover la expulsión de refugiados "sin garantías de protección". 

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Refugiados se calientan junto a una hoguera improvisada en el campo de refugiados en la frontera griega y macedonia cerca de Idomeni (Grecia). - EFE

Refugiados se calientan junto a una hoguera improvisada en el campo de refugiados en la frontera griega y macedonia cerca de Idomeni (Grecia). - EFE

GINEBRA.- La agencia de Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) ha criticado este martes el acuerdo entre la Unión Europea y Turquía para frenar la llegada de inmigrantes a las fronteras comunitarias. El Alto Comisionado de la ONU ha mostrado su preocupación por que Europa promueva la expulsión de refugiados "sin las garantías de protección necesarias" y ha avisado de que el pacto con Ankara podría violar la ley.

"La expulsión colectiva está prohibida por la Convención Europea de Derechos Humanos, y un acuerdo que parece que establece la expulsión directa de extranjeros hacia un país tercero no es consistente con la legislación europea ni con la legislación humanitaria internacional", ha declarado Vincent Cochetel, responsable para Europa de ACNUR.

Una persona que busca asilo sólo puede ser devuelta "si se salvaguarda su protección", recuerda la agencia de Naciones Unidas

La agencia ha mostrado asimismo su estupefacción por el hecho "de que la Unión Europea establezca un acuerdo con un país tercero que tiene menos garantías que uno entre naciones comunitarias" y ha advertido de los peligros de un pacto que podría "fragmentar las rutas migratorias". "Mientras el conflicto (de Siria) no sea resuelto, es un mito creer que la gente no intentará marcharse. (El acuerdo) puede disuadir a algunas personas de huir a través de esa ruta, pero no disuadirá a todo el mundo", ha avisado Cochetel.



Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea alcanzaron este lunes un principio de acuerdo con el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, para poner en marcha un programa para deportar a Turquía a "todos los inmigrantes" ─incluidos los demandantes de asilo sirios─, que lleguen a la UE a través de este país, a cambio de 6.000 millones de euros y de que los Estados miembro reubiquen a un número equivalente de refugiados asentados ya en Turquía.

Según ha explicado ACNUR, que también ha criticado que la UE no les haya tenido en cuenta en sus conversaciones con el Gobierno turco, una persona que busca asilo sólo puede ser devuelta "si se salvaguarda su protección". De ese modo, la devolución de solicitantes de asilo a terceros países sólo es posible si dicho país asume "la responsabilidd de evaluar la solicitud de asilo", si el expulsado estará "protegido" y si dicha persona podrá solicitar y ser reconocido como asilado conforme a los estándares internacionales y "pleno acceso a la educación, el trabajo, la sanidad y, de ser necesario, a asistencia social".

Migrantes y refugiados reciben alimentos de varios voluntarios en el puerto del Pireo (Grecia). - REUTERS

Migrantes y refugiados reciben alimentos de varios voluntarios en el puerto del Pireo (Grecia). - REUTERS

Un acuerdo "inhumano"

"El problema es que esto está basado en unos acuerdos preexistentes y hasta ahora la UE sólo se ha comprometido a reubicar a 20.000 sirios desde Turquía", ha criticado Cochetel, que ha destacado además la disparidad entre las necesidades y las respuestas. "Estoy cansado de escuchar hablar de inmigrantes irregulares cuando el 91% de los que llegan a las costas griegas son sirios, iraquíes, y afganos que están huyendo de un conflicto y una persecución y no están sólo buscando una vida mejor, por lo que tienen derecho a protección internacional", ha añadido.

"Estoy cansado de escuchar hablar de inmigrantes irregulares cuando el 91% de los que llegan a las costas griegas son sirios, iraquíes, y afganos que huyen de un conflicto", critica ACNUR

El responsable de ACNUR ha indicado también que la agencia no se opone a que las autoridades turcas intercepten los barcos que intentan cruzar ilegalmente el Mediterráneo siempre y cuando una vez en tierra ofrezcan a los refugiados todas las medidas de protección adecuadas, aunque ha lamentado la falta de precisión de las autoridades. Aún así, Cochetel ha mostrado su confianza en que en los diez días que faltan hasta el nuevo Consejo Europeo, donde el acuerdo deberá ser refrendado, "la UE y Turquía podrán alcanzar un acuerdo equilibrado que no sea en detrimento de la gente que busca protección internacional".

"Comprendemos que Europa debe organizar el flujo de refugiados y que hasta ahora no ha sido sostenible. Pero es importante gestionar las cosas en el respeto del derecho internacional de refugiados", ha dicho por su parte Phillipo Grandi, máximo responsable de ACNUR, que ha intervenido en el Parlamento Europeo en un debate sobre la situación de la mujer refugiada. "Un retorno de los que llegan a Grecia no se puede hacer correctamente si no se respetan todas las garantías, con el absoluto respeto de la Convención de Ginebra", ha añadido.

Diversas organizaciones también han criticado el acuerdo entre la UE y Turquía, que Amnistía Internacional no ha dudado en calificarlo de "inhumano". A juicio de la ONG, el pacto presenta "defectos morales y legales" y muestra una actitud "alarmante y miope". Para la organización, Turquía no puede ser considerado como "país seguro", debido al tratamiento a los migrantes y refugiados, ya que "ha devuelto a refugiados a Siria" y "no cuenta con un sistema de asilo en pleno funcionamiento". "Muchos refugiados en Turquía viven en condiciones terribles sin una vivienda adecuada, y cientos de miles de niños refugiados no pueden acceder a una educación formal", ha denunciado la directora de AI en las instituciones europeas, Iverna McGowan.

"Los líderes comunitarios han perdido por completo el sentido de la realidad", denuncia Médicos Sin Fronteras

Médicos Sin Fronteras, cuyos equipos están sustituyendo la falta de respuesta de las autoridades europeas en diversos puntos de llegada de refugiados, ha denunciado que "los líderes comunitarios han perdido por completo el sentido de la realidad". Para la organización médica, el acuerdo con Ankara es un claro ejemplo del "cinismo" de los responsables europeos. "Ha llegado la hora de que los líderes europeos dejen de alimentar una crisis que han contribuido a crear con sus propias políticas y proporcionen la única respuesta realista y humana: una vía segura y legal y protección y asistencia humanitaria a quienes la necesitan", ha declarado Carlos Ugarte, responsable de Relaciones Externas de la organización, a través de un comunicado.

Por su parte, Unicef ha mostrado su preocupación por el hecho de que el acuerdo no haya tenido en cuenta que el 40% de los que llegan a las costas griegas son menores de edad. Por ello, ACNUR ha pedido a las autoridades europeas y turcas que cumplan con la ley internacional que obliga a proteger a los niños y especialmente aquellos que tienen el derecho de exigir protección internacional.