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La OTAN quiere prolongar y ampliar la misión en Libia

Las presiones de Londres y EEUU no logran una mayor implicación de España o Alemania

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Frente a los que dudan de que la OTAN gane la guerra a Muamar Gadafi, los ministros de Defensa de la Alianza cerraron ayer filas y prometieron llegar hasta el final. Según el secretario general de la organización, Anders Fogh Rasmussen, Gadafi 'es historia' y los aliados seguirán bombardeando a los leales a su régimen 'todo lo que sea necesario para lograr un pronto final de la crisis'. Los ministros ratificaron ayer la decisión de prolongar la operación 90 días más.

Sin embargo, las dudas sobre la misión proceden en parte de dentro, ya que varios países se niegan a ampliar su contribución para acelerar el fin de Gadafi y otros se plantean retirar la actual.

Es el caso de Noruega, que planea recuperar sus seis cazas F-16 a finales de mes por la duración de la misión. Reino Unido, el país más implicado junto a Francia, pidió ayer contribuciones 'urgentes en algunas áreas', según explicó el ministro de Defensa, Liam Fox. Estados Unidos, con un gran peso en la alianza pero en un segundo plano en cuanto a la misión libia, pidió a Alemania, Polonia, Turquía, Holanda y España nuevas contribuciones.

De momento, sus llamamientos no han tenido éxito, ya que ningún país ha comprometido recursos adicionales o ampliado el mandato de los ya ofrecidos para que puedan participar en misiones de ataque. De los 28 socios de la OTAN, ocho participan en las misiones de ataque.

Carme Chacón, la ministra de Defensa, anunció que el viernes el Consejo de Ministros discutirá una 'prórroga indefinida' del permiso para que los cuatro cazas F-18, los dos aviones de abastecimiento en vuelo y los tres barcos que participan en el embargo de armas puedan seguir operando.

La ministra rechazó las presiones de Londres y aseguró que no ampliará el contingente, sino que la prórroga mantendrá 'la misma contribución y el mismo formato', descartando así nuevos usos para los F-18, que en la actualidad desempeñan misiones de vigilancia.

Alemania, por su parte, que se opuso a la misión enfrentándose a Francia y a Reino Unido, aseguró que seguirá al margen. 'Alemania mantiene su posición: no a la implicación militar', aseguró Christian Schmidt, número dos del Ministerio de Defensa. El Gobierno de Angela Merkel se niega a asumir un papel protagonista en la operación militar, pero sí podría participar, según Schmidt, en una misión civil.

La canciller alemana y el presidente de EEUU, Barack Obama, discutieron sobre el futuro de la misión durante la visita de Merkel a Washington. Uno de los asuntos tratados fue la Libia pos-Gadafi, muy presente en la reunión de la OTAN ayer. 'Ya no es una cuestión de si se va, sino de cuándo se va. Podría tratarse de semanas, pero también podría ser mañana y, cuando se marche, la comunidad internacional tiene que estar preparada', aseguró Rasmussen.

La OTAN no prevé desplegar soldados en suelo libio una vez que haya acabado de una forma u otra con el dictador libio, anunció Rasmussen. Según los aliados, es la ONU quien debe hacerse cargo de la reconstrucción del país y contribuir a su democratización plena. El Consejo de Seguridad, máximo órgano ejecutivo, 'podría necesitar algún tiempo' para hacerse cargo de la situación, reconoció Rasmussen. Según él, es imprescindible que los preparativos comiencen ya para un posible despliegue de cascos azules en el país.