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Sarkozy condecoró al gestor de la fortuna de Bettencourt

Patrice de Maistre, el intermediario de la supuesta financiación ilegal de la campaña electoral del presidente francés, recibió la Legión de HonoR. Fue distinguido tras las elecciones de 2007

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El caso Bettencourt sobre supuesta financiación política irregular, ocultación de fraude fiscal y tráfico de influencias, volvió a pegarse ayer como una lapa a la piel de Nicolas Sarkozy, nada más empezar el curso político francés. En 48 horas, la policía reactivó la pesadilla del presidente con dos interrogatorios, a los que se sumó una revelación de Le Canard Enchaîné.

El semanario satírico apuntó directamente a la cabeza de Sarkozy al revelar que fue él mismo quien, en marzo de 2007 y coincidiendo con la supuesta financiación irregular de su campaña, propuso condecorar al entonces desconocido y hoy archicélebre Patrice de Maistre, gestor de la fortuna de L'Oréal, de la que es heredera la millonaria Liliane Bettencourt.

El interrogatorio a De Maistre se centró en la condecoración

El martes, mientras Sarkozy abandonaba la residencia de veraneo de su suegra en Cap Nègre, en la Costa Azul, los agentes de la brigada financiera dieron el primer aldabonazo. Interrogaron de nuevo a Claire Thibout, la ex contable de la multimillonaria, que había revelado en junio los pagos irregulares en metálico y con cheques a las campañas políticas conservadoras.

El capítulo Thibout es inquietante para Sarkozy porque toca las intervenciones que su gabinete del Elíseo hizo presuntamente, en 2009 y principios de 2010, para paralizar toda investigación. Pero lo peor estaba aún por llegar: el miércoles, mientras el presidente dirigía su primer Consejo de Ministros tras el verano en París, los policías detuvieron para interrogar por tercera vez al hombre clave del escándalo, Patrice de Maistre.

El interrogatorio estuvo centrado en las condiciones en las que este jefe de la 'gestión de fortuna' y la 'optimización fiscal' de Bettencourt fue condecorado en enero de 2008 con la más prestigiosa medalla de la República, la orden de la Legión de Honor. Una condecoración que logró después de los supuestos pagos irregulares a la campaña presidencial de Sarkozy y a varios dirigentes conservadores, especialmente al políticamente moribundo Eric Woerth, ex ministro del Presupuesto y actual ministro de Trabajo.

La policía volverá a tomar declaración al ministro Woerth, según Le Point'

No ha hecho falta esperar filtraciones de ese interrogatorio para que aparecieran en la prensa francesa las dos informaciones clave de la nueva bola de nieve que se cierne sobre Sarkozy. Le Canard Enchaîné tuvo acceso a documentos de la investigación que permiten seguir la pista de quien tuvo la idea de condecorar a De Maistre.

Sorpresa: la idea salió en marzo de 2007 del propio gabinete del ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, que entonces estaba en plena campaña a la Presidencia de Francia. Según la contable Thibout, durante aquella época se produjeron las más abultadas contribuciones irregulares de Bettencourt a la campaña de Sarkozy.

De acuerdo con el periodista de investigación Hervé Ga-ttegno , del semanario Le Point, los policías tienen previsto, en breve, solicitar de nuevo permiso al Consejo de Ministros para interrogar una segunda vez al ministro de Trabajo, Eric Woerth. Por parte del Gobierno, él es la hormiga obrera de la trama Bettencourt-Sarkozy. Fue él quien colgó la medalla de la Legión de Honor en el pecho de De Maistre; fue él el tesorero de campaña de Sarkozy y de su partido, la Unión para un Movimiento Popular (UMP), y fue él quien pidió a De Maistre que le diera trabajo a su esposa, Florence, en el gabinete de gestión de la fortuna de Bettencourt.

Sarkozy había intentado quitarse de encima el escándalo con dos medidas cosméticas. Por un lado, antes de las vacaciones, ordenó que Eric Woerth abandonara el cargo de tesorero de la UMP; eso sí, dejando el despacho tras una limpieza a fondo, sin registros de la policía, dirigida por el fiscal Philippe Courroye.

Por otro, la semana pasada, tomó una medida altamente simbólica: organizó un Consejo de Ministros del área económica en el Fuerte de Bregançon (Costa Azul), sin invitar al que todavía es titular del área, el propio Eric Woerth. El hombre que, por su cargo de ministro de Trabajo, será el encargado de defender el plan de recorte de las pensiones públicas. Un proyecto que llega a la Asamblea Nacional el 7 de septiembre, día de una jornada de acción sindical en defensa de las jubilaciones que se anuncia masiva.

Woerth ya no es más que una sombra, y los periodistas franceses mejor informados aseguran que el propio fiscal Courroye, pese a sus leales y fieles servicios al presidente, cree que no podrá exonerarlo. Por ello, tras las nuevas revelaciones, Sarkozy no puede utilizarlo ni siquiera como fusible y, según el semanario Marianne, 'el Sarkogate' se confirma'.

Tras la lluvia de sondeos catastróficos para el presidente, la indiferencia mundial ante sus propuestas para el G-20 y el fracaso de su operación populista antigitanos, Sarkozy, sin base para resurgir, se acordó ayer de que tiene la llave de las arcas del Estado. Dio marcha atrás en varios recortes de subsidios a la juventud, para evitar protestas estudiantiles que podrían sumarse a la movilización en defensa de las jubilaciones.