Publicado: 24.11.2013 13:36 |Actualizado: 24.11.2013 13:36

Los suizos rechazan en referendum limitar los sueldos de los directivos

Todos los cantones helvéticos han dicho 'no' a la iniciativa '1:12' para que el salario más alto no fuera superior a 12 veces el salario más bajo

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Los suizos rechazaron este domingo con un 65% de los votos la iniciativa llamada 1:12 para limitar los altos salarios, de manera que dentro de una misma compañía nadie cobre en un mes más que el asalariado más bajo en un año, según el recuento preliminar tras el cierre de las urnas.

El texto sobre los altos salarios, iniciativa de las Juventudes Socialistas, exigía que la brecha salarial en la misma empresa se limitara al rango de 1 a 12, es decir, que el salario más alto no fuera superior a 12 veces el salario más bajo. La propuesta, defendida por la izquierda política, surgió a raíz de los desorbitados sueldos de las multinacionales en Suiza (el país es la sede de algunas de las compañías más grandes del mundo, como Nestlé o Glencore Xstrata), en medio de una grave crisis económica que, aunque sus efectos no han sido tan perniciosos como en el resto de Europa, también se ha hecho notar en la Confederación Helvética.

Los suizos tienen un historial de voto en contra de las propuestas que consideran que pueden perjudicar el éxito económico del país o amenazar su competitividad. Y este era el principal argumento de los opositores a la medida de limitar los salarios, entre los  que se encuentran el Gobierno suizo y las grandes empresas del país, que aseguran que la medida empeoraría su competitividad, llevaría a las empresas a salir del país, supondría despidos y generaría una caída en las contribuciones a la seguridad social y un aumento de impuestos. El consejero delegado de la farmacéutica Roche Severin Schwan, que recibió un salario 261 veces superior al trabajador menos pagado de la compañía en 2012, ha asegurado que sería mucho más difícil para la empresa reclutar personal cualificado si se aceptaba la medida.

Sin embargo, la ira por los altos salarios había tocado un nervio en Suiza, un país generalmente igualitaria, donde los ciudadanos están cada vez más descontentos con la creciente desigualdad. El sistema  helvético de democracia directa, que permite hasta cuatro referendos nacionales por año, ha hecho posible que la indignación popular se haya traducido en la consulta de este domingo.

Todos los cantones han dicho no a la iniciativa, con un 66% de los votos en el cantón de Zúrich o un 51% en el de Ginebra, principales sedes de las grandes empresas y bancos basados en Suiza."Estamos decepcionados, pero vamos a continuar luchando contra los salarios excesivos y el sistema de reparto injusto. Este sistema no tiene futuro", afirmó el presidente de las Juventudes Socialistas, David Roth. Los Verdes, partido que respaldaba la propuesta, admitieron no estar sorprendidos con el resultado y señalaron que ahora centrarán sus esfuerzos en lograr la regulación de los salarios mínimos, que se votará el próximo año a iniciativa de la Unión Sindical Suiza (USS).

La creciente desigualdad salarial con el comienzo de la crisis financiera ha generado más referéndums que pretenden promover la equidad del país. En marzo pasado, los ciudadanos suizos respaldaron abrumadoramente uno de los métodos más estrictos del mundo en los controles de los salarios de los ejecutivos y obligaron a las compañías públicas a dar a sus accionistas voto sobre las remuneraciones. Y próximamente votarán si establecer una renta básica para todos los adultos de 2.500 francos suizos (unos 2.000 euros) al mes por parte del Estado, con independencia de que trabajen o no. Los sindicatos suizos, además, han presentado una propuesta para pretende establecer el salario mínimo en el país  en los 4.000 francos suizos (3.250 euros).

Los suizos también han votado no a otras dos propuestas: a la deducción fiscal a las familias que no llevan a sus hijos a guarderías, con un 58% de los votos; y al aumento de la tasa anual de autopistas hasta los 100 francos suizos (unos 80 euros), frente a los 40 francos actuales, declinado por un 60% de la población. La negativa a la iniciativa 1:12 era de esperar, según las encuestas, pero el rechazo a las otras dos medidas ha sido una sorpresa a la luz de los pronósticos de los sondeos previos.

La propuesta del partido conservador Unión Democrática de Centro para imponer deducciones fiscales a las familias que cuidan a sus hijos en casa, ha sido criticada por algunos sectores de la población por defender un modelo de familia tradicional y discriminar a las madres trabajadoras. Según sus defensores, con la deducción fiscal sólo se pretende compensar la pérdida de renta en las familias donde uno de sus progenitores deja de trabajar.

El fuerte aumento de la viñeta de la autopista, con lo que se pretendía financiar la mejora de la red vial, contaba inicialmente con el respaldo de los suizos, que finalmente han dado un giro a los sondeos y han rechazado el aumento de esta tasa, que se mantiene desde 1995 en 40 francos suizos. Al no haber peajes en Suiza, cualquier vehículo que quiera circular por las autopistas del país debe pagar este importe, que tiene validez por un año, pero que es preciso pagarlo desde el momento que se cruza la frontera.