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Un terrorista suicida mata a unos 60 reclutas en Bagdad

Atentado sangriento a dos semanas de que EEUU retire sus tropas de combate

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Casi 60 reclutas del ejército iraquí murieron ayer en un atentado contra un centro de alistamiento en Bagdad, en uno de los ataques más sangrientos de este año, dos semanas antes de que EEUU complete la retirada de Irak de sus tropas de combate.

Un terrorista suicida detonó el cinturón de explosivos que llevaba adosado al cuerpo entre cientos de jóvenes que esperaban turno para alistarse en las fuerzas armadas, según fuentes del Ministerio iraquí de Defensa.

El atentado con bomba, uno de los más sangrientos registrados este año, causó 59 muertos y 123 heridos.

'Estábamos haciendo una fila larga. También había oficiales y soldados. De repente se produjo una explosión. Gracias a Dios sólo me lastimé la mano', dijo el recluta Saleh Aziz a Reuters Televisión mientras los médicos le trataban las heridas en el hospital.

El portavoz del centro de operaciones de Bagdad, el general Qasem Ata, reconoció que las medidas de seguridad en el centro de reclutamiento no eran suficientes, según Efe.

'Las medidas de seguridad adoptadas en comparación con el número de voluntarios que se habían presentado no eran suficientes', admitió Ata.

El atentado se enmarca en la violenta campaña que los insurgentes están llevando a cabo con acciones contra policías y soldados iraquíes, que se preparan para asumir el control total de la seguridad el 1 de septiembre, cuando Estados Unidos ponga fin a su misión de siete años y medio.

El número de soldados de EEUU se reducirá a 50.000, antes de la retirada total prevista para el próximo año. El ataque de ayer acentúa las dudas sobre la capacidad del ejército iraquí de mantener la seguridad en solitario.

Las últimas cuatro semanas, plagadas de sangrientos atentados, contrastan con la mejora de la situación general de seguridad que se vivió en Irak durante 2008 y 2009, pero que ha sufrido un serio retroceso en 2010, especialmente debido a la ausencia de un acuerdo de Gobierno y la inestabilidad política derivada de las elecciones del pasado 7 de marzo, que no arrojaron un claro vencedor.

El lunes, la coalición vencedora, Al Iraqiya que obtuvo 91 de los 325 escaños del Parlamento, suspendió las negociaciones para formar Gobierno con la plataforma del jefe del Ejecutivo saliente, Nuri al Maliki, que logró 89 escaños.