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Trump Trump, tras echarle la bronca por teléfono al primer ministro de Australia: "Tenemos que ser duros"

El presidente de EEUU y Malcolm Turnbull mantuvieron una tensa conversación telefónica, que acabó a los 25 minutos, por el acuerdo de refugiados al que Obama se comprometió. Pese a su "enfado", Trump seguirá adelante con él

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. - REUTERS

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió que está siendo "duro" y lo seguirá siendo en sus conversaciones telefónicas con otros líderes internacionales, ya que, a su juicio, el resto de países "se han aprovechado" hasta ahora del suyo y "eso no va a ocurrir más".

"Cuando oigan sobre las duras llamadas telefónicas que estoy teniendo, no se preocupen", comentó Trump durante su intervención en el Desayuno Nacional de Oración, un acto que mezcla política y religión, y que se celebra tradicionalmente en Washington el primer jueves de febrero. "Son duras, tenemos que ser duros. Es hora de que seamos un poco duros", subrayó al anotar que hasta ahora "prácticamente todas las naciones del mundo se han aprovechado" de Estados Unidos y prometió que "eso no va a ocurrir más".

Trump no mencionó específicamente a qué llamadas se refería, pero en las últimas horas se han filtrado detalles controvertidos sobre sus recientes conversaciones telefónicas con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, y el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull.

Según el diario The Washington Post, el presidente de EEUU y el primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, mantuvieron este fin de semana una tensa charla telefónica por los 1.250 refugiados que Obama se comprometió a recibir.

De acuerdo con el diario, que cita a altos cargos bajo condición de anonimato, Trump le dijo a Turnbull que el acuerdo al que había llegado con Obama era "el peor acuerdo de la historia" y se quejó de que, de cumplirlo, lo iban a "matar" políticamente en Estados Unidos.

Además, Trump acusó a Australia de querer exportar "al próximo atacante de Boston", en referencia a los terroristas que atentaron en 2013 durante una maratón en esa ciudad, al pretender enviar a 1.250 refugiados que en ese país están encerrados en centros de detención.

Muchos de los 1.250 refugiados son originarios de los siete países de mayoría musulmana a los que Trump suspendió la concesión de visados el pasado viernes. El nuevo presidente también prohibió la entrada a todos los refugiados.

El empresario neoyorquino le hizo saber a Turnbull que la conversación que estaban manteniendo era "de lejos la peor" de las cinco que había sostenido ese día con mandatarios internacionales, incluido el ruso Vladimir Putin. Trump dio entonces por terminada una conversación que se suponía debía durar una hora y tan sólo fue de 25 minutos. Pese al supuesto carácter agresivo de la llamada, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, la ha calificado este jueves como "muy cordial". Spicer también ha afirmado que Trump "está muy enfadado" por el acuerdo, pero que sigue adelante con el acuerdo sobre refugiados.

Australia ha sido históricamente un fiel aliado de Estados Unidos que se embarcó en las guerras de Afganistán e Irak a promovidas por el expresidente George W. Bush a principios de siglo.

En cuanto a la llamada con Peña Nieto, celebrada el pasado viernes, en ella, y según varias versiones periodísticas, Trump supuestamente amenazó a su homólogo mexicano con enviar tropas a su país para combatir a los "bad hombres". El Gobierno de México ha desmentido categóricamente los reportes sobre esas supuestas humillaciones y amenazas de Trump.