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La UE teme un aumento de secuestros de europeos en el Sahel

Los ministros de Exteriores se reúnen mañana para analizar la situación y una posible evacuación por la crisis en Malí y el ataque en la central de gas en Argelia

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La actual crisis en Malí y el ataque a una central de gas en Argelia mantiene en vilo a la Unión Europea. Varias fuentes europeas consideran que la ofensiva militar de Francia contra los islamistas que ocupan el norte maliense ha aumentado el riesgo de acciones terroristas contra Europa y, especialmente, de secuestros de ciudadanos comunitarios en la región del Sahel.

Los ministros de Asuntos Exteriores de los veintisiete celebrarán mañana una reunión de urgencia en Bruselas para acelerar la formación de soldados malienses y estudiar qué apoyo económico puede prestar al Gobierno de Bamako. Asimismo, los titulares europeos de Justicia e Interior se verán también el jueves en Dublín por la 'preocupación colectiva' que existe en Europa por el problema de los secuestros.

Para la UE, sí ha aumentado claramente el riesgo para los ciudadanos europeos en la región del Sahel, con el secuestro como el modus operandi más habitual de los grupos terroristas como Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). 'El riesgo para los ciudadanos europeos en la región se ha incrementado y se han tomado medidas en varios países para minimizarlo. El único modo de eliminar ese riesgo es eliminar la amenaza', señaló una de las fuentes.

Esa preocupación, que podría llevar a una evacuación de los trabajadores y cooperantes comunitarios de la zona, se ha incrementado tras el secuestro de 41 occidentales en un ataque de un grupo islamista de Malí en una central de gas al este de Argelia.

Por su parte, el Gobierno español esperará a las reuniones comunitarias para tomar una decisión sobre si dar orden de evacuar a los 105 españoles que entre trabajadores y cooperantes permanecen en Malí. En julio de 2012, el ministro de Exteriores que dirige José Manuel García-Margallo ordenó repatriar a los cooperantes españoles que trabajaban en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia) ante el aumento de la violencia en Malí.