Publicado: 26.09.2015 21:38 |Actualizado: 26.09.2015 23:30

El 27-S del PNV: Los nacionalistas vascos celebran su fiesta
“con los pies en el suelo”

Las elecciones catalanas coinciden con el Alderdi Eguna (Día del Partido), en el que los principales dirigentes peneuvistas reivindicarán su vía propia. También habrá bebidas, comidas y una discoteca al aire libre.

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Celebración del Alderdi Eguna./EFE

Celebración del Alderdi Eguna./EFE

@danialri

BILBAO.- Mientras miles de catalanes se dirigen hacia las urnas para definir su futuro, el PNV apura los últimos detalles para vivir su gran fiesta anual, en la que combinarán bailes, performances y discursos. Durante toda la jornada, las campas de Foronda –un espacio de 400.000 metros cuadrados situado a pocos kilómetros de Vitoria- acogerá el "Alderdi Eguna" (Día del Partido), uno de los eventos más importantes para los nacionalistas vascos, que este año tendrán los pies en Euskadi y la vista en Catalunya.

"De la misma manera que vamos a estar mirando a Catalunya, también vamos a estar pendientes de mirar al suelo, para no caernos", puntualiza a Público Koldo Mediavilla, secretario del Euskadi Buru Batzar, principal órgano de dirección del PNV. En efecto, esta histórica formación trasladará hoy a su militancia un mensaje muy claro, que ya ha repetido en otras ocasiones: ni Barcelona es Bilbao, ni Urkullu es Artur Mas. "Cada vía es distinta. Aunque estemos con supuestos muy parecidos de reconocimiento nacional, cada uno tiene su especifidad", expresa el dirigente jeltzale.



¿En qué radican las diferencias entre ambos procesos? O mejor dicho, ¿por qué el PNV, que se encuentra en su máximo momento de expansión política –gobierna en las principales instituciones vascas, controlan la mayoría de los ayuntamientos y hasta comparte cuotas de poder en Navarra- no baila al ritmo catalán? Mediavilla apunta a dos elementos concretos. Diferencia número 1: "Aquí tenemos un autogobierno que en Catalunya no tienen, principalmente en el ámbito fiscal y tributario". Diferencia número 2: "aquí hemos tenido un problema de convivencia que en Catalunya no se ha dado".

A pesar de esas diferencias de diagnóstico, la formación nacionalista vasca no oculta que la enfermedad, ya sea en Andoain o en Hospitalet, es la misma. "En el Estado español hay un problema de convivencia territorial muy importante al que no se la ha buscado una solución, por lo que se ha enquistado aún más. De hecho, en el caso catalán se ha radicalizado hasta el punto de que quizás no tenga retorno", afirma el responsable de este partido. "Si los catalanes han llegado a esta situación, es porque se les han cerrado todas las puertas", continúa.

Todos estos conceptos estarán muy presentes en el Alderdi Eguna de este domingo, donde el lehendakari Iñigo Urkullu tomará la palabra para volver a reivindicar su vía propia. Ya lo hizo el pasado jueves, en el pleno de política general del Parlamento Vasco. Allí estrenó un nuevo término, “nación foral”, para tratar de resumir cuál va a ser su apuesta durante los próximos meses, independientemente de lo que ocurra este domingo en Catalunya. Básicamente, su plan consiste en “ampliar los poderes ya reconocidos en Euskadi” mediante un pacto con el gobierno español que resulte elegido en las elecciones generales de diciembre próximo. Si el nuevo ocupante de La Moncloa no fuese del PP, más fácil aún. En cualquier caso, Urkullu ha prometido apostar por el “mutuo reconocimiento” y la “bilateralidad efectiva”. Gane quien gane. Pierda quien pierda.

Mientras se preparan para un domingo cargado de actividades políticas –y también lúdicas-, los principales dirigentes del PNV reniegan del papel de “nacionalistas buenos” que ahora intentan adjudicarles desde algunas redacciones de Madrid. “En su día fue (el ex lehendakari, Juan José) Ibarretxe y el PNV los que estábamos en la maldad. Ahora son Artur Mas y los catalanes”, ironiza Mediavilla. Hace algunos días, este mismo dirigente peneuvista reivindicó ante varios periodistas que Euskadi tiene derecho a convertirse en “una nación más entre las diversas naciones de Europa, al mismo nivel que España, Francia o Catalunya”.

Lo que nadie ha conseguido, al menos de momento, es arrancarle una confesión: tras la ruptura de CiU, ¿el PNV está más cerca de CDC o de Unió? “Tenemos una relación histórica con un partido histórico, que es Unió, y mantenemos unas excelentes relaciones con Mas y con CDC, como lo demuestra que estuviésemos en el inicio de la campaña catalana. Creemos que, desde el respeto, es bueno que mantengamos ese tipo de contactos con todas las formaciones”, apunta el secretario jeltzale.

Una fiesta familiar

El histórico dirigente nacionalista Iñaki Anasagasti tampoco quiere elegir entre Artur Mas o Josep Durán i Lleida. “Ni de papá, ni de mamá. O de papá y de mamá, aunque ya no sea posible. Son muchas las vivencias y las amistades enlazadas durante cincuenta años”, comentó el veterano senador, todo un clásico en las celebraciones del Alderdi Eguna. No en vano, fue el propio Anasagasti quien propuso por primera vez su celebración a la dirección del partido, inspirándose en fiestas similares que se celebraban en Caracas, París y Roma. Corría 1977. “Habida cuenta de su éxito, no ha dejado de celebrarse ningún año”, destaca.

Según marca el calendario de Sabin Etxea –sede de los nacionalistas-, el acto se celebra el último domingo de septiembre. “Recuerdo nuestro primer Alderdi Eguna en Aralar (Navarra). Era una propuesta novedosa y no sabíamos cómo podía salir, pero la necesidad y la ilusión de la gente por verse tras la dictadura lo movió todo, y fue tal el exitazo que todavía vivimos de aquellas rentas”, señala Anasagasti. “Es una fiesta familiar –subraya-, y esa es una de las claves”.

En la celebración de este año habrá 27 txosnas –puestos de venta de bebidas- y se servirán unas 20 mil comidas. También habrá tiempo para la reivindicación: el acto político arrancará a las 12.00 con una acción especial, titulada por los organizadores como “Euskadiren ahotsa lau haizetara” (la voz de Euskadi a los cuatro vientos). La performance consistirá en lanzar al aire un gran número de globos con mensajes de carácter político. “Queremos que nuestra voluntad llegue hasta lo más alto. Y en tus manos está esa voluntad, esa fuerza”, puede leerse en el programa de actividades que figura en la aplicación gratuita de móviles creada para el Alderdi Eguna. “Permanece por favor en tu lugar de la campa y sigue las instrucciones del presentador. Entre todos, con tu ayuda, lograremos una imagen histórica”, añaden los promotores.

Con los globos ya en el aire, llegará la intervención de Arantzu Saratxaga, quien hablará en nombre de EGI, las juventudes del PNV. De hecho, los militantes más jóvenes llevan acampados en Foronda desde el viernes. Luego hablará el lehendakari Urkullu, mientras que el cierre estará a cargo de Andoni Ortuzar, presidente de este partido. La jornada continuará con una exhibición de Herri-Kirolak (deportes rurales vascos), una romería y una disko-festa, que se prolongará hasta entrada la noche. Para entonces, la música y el baile se mezclarán con las noticias provenientes de Catalunya.