Publicado: 11.09.2015 20:51 |Actualizado: 11.09.2015 23:56

"Acabaremos esta revolución en
las urnas, donde terminan las revoluciones democráticas"

Por cuarto año consecutivo, una masiva movilización pide en la calle la independencia de Catalunya. Según la Guardia Urbana, 1,4 millones de personas han asistido a un acto que muscula a los partidarios del Estado propio ya en plena campaña para el 27S

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Miles de personas en la avenida Meridiana de Barcelona durante la Via Catalana. - EFE

Miles de personas en la avenida Meridiana de Barcelona durante la Via Catalana. - EFE

BARCELONA.- El empuje del independentismo no cede en Catalunya. Al menos, en lo que se refiere a su capacidad de movilización. Por cuarto año consecutivo, el 11 de septiembre, la fiesta nacional de Catalunya, se ha convertido en un clamor masivo a favor de un Estado propio, a favor de la República catalana. Aunque ha habido la tradicional guerra de cifras ─la Guardia Urbana ha hablado de 1,4 millones de personas, mientras que la organización la ha elevado a dos millones citando a “varios medios”─, es indudable que la Via Lliure ha conseguido llenar absolutamente la Avenida Meridiana de Barcelona de personas de todas las edades en un ambiente festivo y pacífico. Dirigentes políticos han afirmado que se trata de la “más importante movilización” de las que ha habido en la Diada desde el 2012.

[Así hemos narrado en directo la concentración]

La Via Lliure estaba impulsada por la plataforma Ara és l'Hora, integrada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, y en su cabecera contaba con la presencia de dirigentes de las tres grandes formaciones independentistas: CDC y ERC ─juntas ahora en la candidatura de Junts pel Sí─ y la CUP. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, tampoco ha asistido este año a la manifestación, a pesar de que hasta última hora había dejado abierta la puerta a su participación por la “excepcionalidad” del momento, ya en campaña para las elecciones del 27 de septiembre. Mas ha argumentado que quería preservar su papel institucional para justificar la decisión.



“Europa no nos dará la espalda porque no podrá dejar de escuchar el mandato democrático de las urnas”

En un acto cargado de simbolismo, un puntero gigante ha empezado su trayecto a las 17.14 horas, en recuerdo al 1714, el año en que Catalunya perdió sus instituciones propias con su derrota en la guerra de Sucesión. El puntero ha recorrido 135 tramos ─el número de diputados que forman el Parlament─ divididos en diez ejes, como justicia social, diversidad, solidaridad o equilibrio territorial, que querían mostrar como “queremos que sea la República catalana”, en palabras de la organización. Su paso se acompañaba de gritos de “independencia” Y justo a las 18 horas, el puntero ha alcanzado el final de la Meridiana, llegando al Parc de la Ciutadella, que acoge el Parlament. ¿La razón? La voluntad que los manifestantes de hoy se traduzcan en votos para la independencia en las elecciones del próximo 27 de septiembre.

Quim Torra: "Esto no va de banderas, va de libertades"

Justo después de la llegada del puntero gigante ─que pesaba 30 kilos y ha sido transportado por una docena de deportistas profesionales─, han empezado los discursos de los organizadores. La periodista Montse Lluçà ha asegurado que “hoy la Meridiana ha sido la avenida de la República Catalana”. Pero los que han copado un mayor tiempo en el escenario han sido los presidentes de la ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Quim Torra, respectivamente. Sànchez, que ha sido quién ha hablado de dos millones de asistentes, una cifra que permitía superar las movilizaciones de los años precedentes, ha articulado un discurso muy en clave de los comicios del 27-S: “Ganando hoy la calle, sabíamos que teníamos ganadas buena parte de las urnas”.

El presidente de la ANC ha asegurado que “queremos un país libre de corrupción, limpio y transparente”. Las palabras de Sànchez llegan pocas días después que una operación policial hiciera recaer nuevamente las sospechas de corrupción en CDC, el partido de Artur Mas y que con mayor presencia en Junts pel Sí.

Jordi Sànchez, Raul Romeva y Lluis Llach, en la manifestación con motivo de la Diada. - EFE

Jordi Sànchez, Raul Romeva y Lluis Llach, en la manifestación con motivo de la Diada. - EFE

El líder de la entidad independentista se ha mostrado convencido que “Europa no nos dará la espalda porque no podrá dejar de escuchar el mandato democrático de las urnas”. Sánchez ha insistido en que “acabaremos esta revolución las urnas, que es la única manera de la que pueden terminar las revoluciones democráticas” y ha prometido estar “al lado de las instituciones” si estas “hacen lo que toca, que es obedecer el mandato de las urnas”.

“Somos un pueblo que quiere ser normal. Y lo normal es tener un estado propio”

En este mismo sentido se ha expresado Quim Torra, presidente de Òmnium, quién ha proclamado que “a lo largo de seis años hemos visto cinco veces un pueblo abrazar la causa de la libertad”. Según Torra, se trata de “un pueblo que quiere ser normal. Y lo normal es tener un estado propio”. El dirigente de la entidad cultural ha añadido que “lo extraño es que tengamos que malvivir en un estado impropio, un estado que utiliza todos sus poderes para alimentar el discurso del miedo”. Según él, la independencia es el el proyecto político que “nos permite construir el país que necesitamos”. Torra también ha dicho que “esto no va de banderas, va de libertades. Nuestra bandera es la urna y nuestra insignia la democracia”.

También ha subido al escenario Gabriel Rufián, miembro de la dirección de la ANC y dirigente de Súmate, la organización que agrupa a castellanohablantes independentistas. Rufián, que ha intervenido fundamentalmente en castellano, ha salido al paso de las declaraciones de Pablo Iglesias sobre el origen de los votantes catalanes: “Soy nieto de andaluces y les puedo asegurar que este proceso trasciende cualquier origen, cualquier apellido, cualquier barrio”. Rufián ha proclamado que un “proceso de autodeterminación como este no tiene nada de imposible, porque de lo que se trata es de votar” y ha concluido citando a Allende -en el trigésimo segundo aniversario de su muerte- al exclamar que “la historia es nuestra y la escriben los pueblos. Y la estamos escribiendo”.