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Los viajes de los senadores al extranjero: más de 1.000 euros por persona y día

La Cámara Alta ha gastado más de 340.000 euros en 40 visitas institucionales fuera de España en el último año y medio. Un viaje de cinco personas durante cuatro días a Argentina costó más de 52.000 euros, con dietas incluidas.

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Los miembros de una comisión en el Senado el 24 de octubre de 2017. REUTERS/Sergio Perez

El Senado ha invertido 341.612 euros en 40 viajes institucionales fuera de España en el último año y medio. Cada senador ha gastado en el extranjero entre 1.000 y 2.000 euros al día. Desde que empezó la legislatura, en junio de 2016, la Cámara Alta ha destinado unos 8.500 euros de media en cada uno de estos 40 desplazamientos. El más caro fue un viaje a Argentina de cinco personas durante cuatro días y sobrepasó los 49.000 euros. El más barato, una jornada en Bruselas de un solo senador que costó algo menos de 1.200 euros. 

Los datos, que son públicos y pueden consultarse en la web del Senado, incluyen los vuelos, el alojamiento, la interpretación (si es necesaria), los obsequios protocolarios y los gastos derivados del uso de la Sala de Autoridades en los aeropuertos. Además, hay que sumar los 150 euros en concepto de dietas que los senadores reciben por cada día que pasan en el extranjero. 

Según los datos del Senado, los viajes a Bruselas son los más recurrentes. La mayoría oscilan entre los 1.200 y los 1.800 euros por persona y día (el salario mínimo interprofesional es de 735,90 euros). Están motivados por reuniones de comisiones en el Parlamento Europeo y suelen acudir a ellas entre una y cinco personas. Según las Líneas Directrices de la Actividad Parlamentaria del Senado, aprobadas por la Mesa en julio de 2016, las delegaciones oficiales suelen estar formadas por el presidente y tres miembros de la comisión: dos de ellos, representantes de los dos grupos parlamentarios mayoritarios (PP y PSOE) y el tercero, un representante de alguno de los demás grupos de la comisión, que va rotando.

La Cámara Alta ha destinado unos 8.500 euros de media a cada viaje

Sin embargo, los datos reflejan viajes a Bruselas de la misma duración (dos días) con unas diferencias de precio que rondan los 1.500 euros. Por ejemplo, el viaje de dos senadores durante dos días para asistir a una comisión en el Parlamento Europeo hace ocho meses costó 3.730 euros (1.865 euros persona). Por contra, otro viaje de dos días de otros dos senadores para acudir a una comisión el año pasado supuso 2.271 euros (1.136 euros por persona).

Algo parecido sucedió en Bratislava (Eslovaquia), donde una reunión de secretarios generales de Parlamentos de la UE costó al Senado 599 euros por persona y día, mientras que, un año antes, un encuentro de presidentes de Economía en la misma ciudad supuso una inversión de 2.121 euros por persona y día.

Todos los viajes de una delegación oficial del Senado requieren el acuerdo de autorización de la Mesa de la Cámara. Un acuerdo que, según establece la Cámara Alta, debe precisar al menos, el lugar del desplazamiento, la composición de la delegación, la duración del viaje oficial y la cobertura de gastos. "Cualquier solicitud de autorización dirigida a la Mesa se acompañará de una justificación del viaje que se propone y de un presupuesto estimado de los gastos que supondrá el desplazamiento", rezan las Líneas Directrices, que obligan a "realizar un informe sobre la actividad desarrollada al finalizar el viaje".

Un viaje del presidente del Senado a Argentina con otras cuatro personas durante cuatro días costó 49.096 euros, sin incluir otros 3.000 euros en dietas

Dentro de la actividad en el exterior, ocupan un importante papel los viajes institucionales del presidente del Senado, Pío García Escudero (PP). Suelen estar motivados por conferencias, reuniones internacionales o visitas en representación del Estado español, a instancias de Presidencia del Gobierno o del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.

Entre estos desplazamientos destaca su visita a Buenos Aires para reunirse con su homólogo argentino: el viaje de cinco personas durante cuatro días costó 49.096 euros, es decir, 2.454 por persona y día. A este importe hay que sumar otros 3.000 euros en dietas (150 euros por persona y día), con lo que el gasto total del viaje asciende a más de 52.000 euros.

¿A qué se deben estos precios? Fuentes del Senado alegan a Público que "los vuelos en clase preferente" son costosos. Efectivamente, las directrices de la Cámara Alta establecen desde julio de 2016 que, "como criterio general, las reservas de vuelos se realizan en clase preferente, salvo que la compañía aérea no disponga de esta clase; y las reservas de tren, en clase Club o similar". Además, los viajes en avión se realizarán "preferentemente con la compañía Iberia, en atención al Convenio suscrito por las Cortes Generales, y evitando las escalas allí donde sea posible", reza el texto.

En cuanto al alojamiento, la normativa del Senado establece que las habitaciones que se reservan son de categoría "standard, dobles para uso individual y con desayuno incluido, salvo que las condiciones especiales del país de destino aconsejen otro régimen de alojamiento".

Una oficina de Viajes El Corte Inglés es la encargada de contratar tanto los billetes como los hoteles. El grupo de distribución español ganó un concurso público a principios de 2015 frente a otros cinco licitadores y su contrato tiene vigencia hasta finales de este año.

Las reservas de vuelos se realizan en clase preferente y las habitaciones de hotel son "standards" con desayuno incluido

Partiendo de la base de que los senadores vuelan en clase preferente y duermen en habitaciones "standard", la Cámara Alta, sin embargo, no aclara el motivo de las diferencias de precio entre viajes similares. Por ejemplo, cada una de las cuatro personas que hizo un viaje de un solo día a Roma el pasado 12 de mayo gastó 1.421 euros. En cambio, los cinco integrantes de otro viaje de dos días en marzo a la capital italiana gastaron 696,80 diarios cada uno.

Una cifra, esta última, que el vicepresidente del Senado, Pedro Sanz, multiplicó por siete cuando se desplazó a Lima el pasado agosto para asistir a un encuentro de presidentes de Parlamentos: gastó 15.456 euros por un viaje de tres días con una única jornada de trabajo agendada. Es decir, 5.152 euros al día. El icono de la página web donde se puede ver quién realiza el viaje se encuentra desactivado, pero en el programa de actividades de la jornada —también de acceso público— aparece solamente el nombre de Sanz.

Por el motivo contrario, sorprende un desplazamiento de cuatro personas a Teherán durante tres días que sólo costó 352,84 euros. Pero tiene truco: como el presidente del Senado viajaba en representación del Gobierno, fue La Moncloa quien sufragó el viaje y el Senado sólo asumió los gastos de traducción, según cuentan a Público fuentes de la Cámara Alta.

Más de 18.000 euros en dietas: 150 € por persona y día

La página web del Senado refleja los gastos aprobados por la Mesa pero, además, cada senador recibe una dieta diaria de 150 euros (libres de impuestos) para pagar comidas y desplazamientos durante los viajes oficiales al extranjero. Los senadores, que reciben este dinero en mano y metido en un sobre, no tienen la obligación de justificar cómo lo gastan.

En lo que llevamos de legislatura, la Cámara Alta ha destinado 18.150 euros a este concepto. Hace un año y medio, el Congreso —que hasta entonces funcionaba de igual modo— decidió eliminar esta asignación fija y sustituirla por un sistema de abono de gastos justificados. Según fuentes del Senado, la Mesa no se ha planteado este cambio porque el mecanismo de las dietas fijas "funciona con claridad y transparencia".