Publicado: 17.05.2015 12:45 |Actualizado: 17.05.2015 15:08

Aznar afea a su partido que marginen a Botella

Aguirre y Cifuentes reivindican el legado del expresidente del Gobierno como "referente político y moral".

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MADRID.- Jose María Aznar, ha afeado este domingo al PP el comportamiento con su esposa y alcaldesa de Madrid, Ana Botella, quien, según ha dicho, deja un "legado como nadie" durante sus más de tres años de gestión al frente del Consistorio de la capital que merece ser reconocido.

Por su parte, la presidenta del PP de Madrid y candidata a la Alcaldía de la capital, Esperanza Aguirre, y la candidata a la Presidencia de la Comunidad, Cristina Cifuentes, han tenido a bien reivindicar la herencia del presidente de honor, José María Aznar.

En concreto, Aguirre se ha referido al expresidente como "el referente político y moral" de su formación, defensor de los valores del PP, valores por los que dio "el paso de volver a la primera fila de la política".

Así lo ha manifestado este domingo en el acto central de la campaña del PP, que ha llevado a la sombra de Madrid Río a Aznar, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y a la candidata popular a la Comunidad, Cristina Cifuentes, ante más de 2.000 personas, algunas de ellas vestidas de chulapa.

Cifuentes, por otro  lado, ha advertido de que las elecciones del 24 de mayo son "trascendentales" porque está en juego "un modelo de prosperidad" que ha costado muchísimo conseguir, y ha tenido también unas palabras de atención para con el expresidente, que, según la candidata, sacó a España de una crisis "tremenda" y creó empleo "llegando a pactos", que es "la forma de gobernar del PP".

"Las elecciones de día 24 son absolutamente trascendentales, porque nos estamos jugando un modelo de prosperidad que ha costado muchísimo conseguir", ha afirmado Cifuentes ante el matrimonio Aznar-Botella, ambos con semblantes muy serios cuando han sido presentados por Aguirre, la aspirante a la Alcaldía ha definido éste como un "mitin de lujo". Y lo es gracias a la presencia de Aznar, cuya presencia sirve para "llenar de significado" y para recordar los principios y valores del PP, que él refundó en 1990.




El partido "de la libertad"

Refundó un partido, "el de la libertad", "abriendo sus puertas a todos los que creen en la libertad de los ciudadanos antes que en la intervención, que confía en la ciudadanía, que no le dice a nadie lo que tiene que hacer, que cree que cada ciudadano es dueño de sus decisiones".

Esa es la diferencia del PP, "no como en el resto de partidos, que tienen alergia a la libertad", lo que le ha llevado a recordar las "broncas" por la libertad de los padres a la hora de elegir colegio para sus hijos, por ejemplo. También ha apuntado que el PP "es el partido que no quiere freír a impuestos a los ciudadanos, el único sin complejos que ha defendido siempre a España como nación de ciudadanos libres e iguales".

"Libertad, vida, propiedad e imperio de la ley", además del "orgullo de ser españoles", son los principios que defiende Aguirre y en los que cree "no con fe religiosa sino con convencimiento racional" "para dar más libertad y progreso, sobre todo a los más desfavorecidos".

Por defender esos principios y valores dio "el paso de volver a la primera fila de la política". "He vuelto para luchar por lo que creo para ofrecer a los madrileños una opción distinta a la de los demás partidos, para ofrecer a los madrileños propuestas en positivo, no las propuestas en negativo de nuestros adversarios", ha lanzado.

Y es que la oferta de la "coalición de perdedores" se resume en "todos contra el PP, en echar al PP como sea". Ha advertido que "nadie sabe lo que hará esa mezcla entre los socialistas, los comunistas y los bolivarianos en una coalición en la que todo indica que mandará el más radical, el que tiene de modelo a la Venezuela de (Nicolás) Maduro, que no han dejado que Felipe González vaya a defenderlos".

"Sin disfraz"

Enfrente está el PP, que se presenta a las elecciones "a cara descubierta, sin disfraz". Ella así lo hace: "Todos me conocen. A muchos no les gustaré y les molesto tanto que me insultan todos los días". A diferencia de ellos, Aguirre ha desafiado a que encuentren en la hemeroteca un solo insulto a un adversario político en 32 años de vida política.

Aguirre ha asegurado que se presenta "con más ilusión y entusiasmo" en unas elecciones que son más "trascendentales que nunca" porque "nunca antes se había presentado con posibilidades una opción que quiere acabar con el régimen constitucional español". "Podemos, aunque se disfrace de moderado, lo ha dicho muy clarito, cree que la Constitución de la concordia es un candado a romper para traer el régimen bolivariano a España", ha remarcado.

Un Madrid "todavía mejor"

Sueña con un Madrid "todavía mejor" del ya conseguido por Alberto Ruiz-Gallardón, Ana Botella y José María Álvarez del Manzano, con quienes la ciudad dio un "salto hacia delante sensacional". "Son los alcaldes del PP. Nos toca intentar mejorar lo ya hecho por ellos", ha apostillado. En su discurso, Esperanza Aguirre ha tenido un guiño a Ana Botella por la "extraordinaria labor llevada a cabo en el Ayuntamiento", con la reducción de la deuda en un 40 por ciento y, lo más importante, que la Administración funcione con 500 millones de euros menos.

Esperanza Aguirre ha puesto sobre la mesa que quiere "un Madrid que sea cada vez más libre", "aún más abierto y acogedor", "con pocos impuestos", en el que quiere "cuidar la limpieza, en el suelo, en las paredes, en el aire", "que sea cada vez más seguro". Para eso sólo hay una receta, "trabajar, trabajar y trabajar" que se resume, como ha dicho entre un pequeño ataque de alergia, en el lema "Pico y pala".