Publicado: 22.10.2015 18:00 |Actualizado: 22.10.2015 18:18

Catalá inaugura la sede remodelada de la Audiencia Nacional entre fuertes protestas de los funcionarios

Ha tenido un sobrecoste de 13 millones de euros, para una sede donde los empleados públicos se hacinan en laberintos, mientras los altos cargos poseen grandes despachos. Los macrojuicios se seguirán celebrando en San Fernando de Henares (Madrid)

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El ministro de Justicia, Rafael Catalá, durante la inauguración del nuevo edificio del órgano judicial tras las obras de ampliación y rehabilitación de las que ha sido objeto. EFE/Ángel Díaz

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, durante la inauguración del nuevo edificio del órgano judicial tras las obras de ampliación y rehabilitación de las que ha sido objeto. EFE/Ángel Díaz


MADRID.-El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha inaugurado este jueves la última gallardonada que quedaba por inaugurar: la reforma de la sede de la Audiencia Nacional de la calle Génova, en Madrid, entre protestas de grupos de funcionarios que califican la rehabilitación de "auténtico desastre".

La remodelación fue impulsada hace tres años por el entonces ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ex alcalde de Madrid famoso por sus obras faraónicas, como es el enterramiento de la M-30.

Y lo que era un maquillaje y modernización del edificio, pasó a convertirse en toda una rehabilitación. Es más, el edificio tiene plantas nuevas construidas por encima de la cota media de los edificios de la calle Génova, una vía céntrica que desemboca en la Plaza de Colón.

El coste inicial era de 14 millones de euros pero se ha disparado a 27 millones de euros, trece más de lo previsto. A pesar del dinero invertido, la sede no podrá acoger las vistas de macrojuicios, ya que no dispone de suficientes salas de vistas de gran tamaño. Así que los jueces, fiscales, letrados, funcionarios, acusados, peritos... tendrán que seguir desplazándose a la localidad de San Fernando de Henares, donde existen salas para vistas con muchos acusados y público. 

Se da la circunstancia de que la Audiencia Nacional, creada en 1977 en lugar del Tribunal del Orden Público, surgió para la lucha contra el terrorismo de ETA, pero ahora se ha concentrado en otras de sus competencias, como es la investigación de los grandes fraudes económicos que afectan a más de una provincia y a la economía del país, las grandes redes de delincuencia organizada o el terrorismo yihadista.

Tanto a su llegada como a su salida de la Audiencia Nacional, el ministro ha sido recibido con pitidos y gritos de "fuera" por medio centenar de funcionarios, que le han gritado lemas como "Catalá, escucha, Justicia está en la lucha", "no hay derechos en Justicia" o "Catalá, dimite, la Justicia no te admite". Los funcionarios se han negado a hablar con el ministro, cuando se ha dirigido a ellos.

El exministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, conversa con el secretario de Estado de Interior, Francisco Martínez, durante la inauguración del nuevo edificio del órgano judicial tras las obras de ampliación y rehabilitación de las que ha sido objeto

El exministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, conversa con el secretario de Estado de Interior, Francisco Martínez, durante el acto de inauguración de la nueva sede remodelada de la Audiencia Nacional.  EFE/Ángel Díaz


El ministro ha celebrado poder inaugurar el "magnífico resultado" de la reforma de este edificio que, ha dicho, se ha realizado "con absoluta dignidad y sin excesos".
El ministro ha hecho estas consideraciones durante el discurso que ha pronunciado en el nuevo salón de actos de la Audiencia Nacional, en presencia del presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro; el antecesor de éste y actual vicepresidente del Tribunal Supremo, Ángel Juanes; el presidente de la Sala de lo Penal, Fernando Grande-Marlaska, y el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza.

Para Catalá, que ha alabado el trabajo del arquitecto Francisco Rodríguez (que previamente ha hecho una exposición de los detalles de la rehabilitación), la reforma de la sede de este tribunal, que ha costado 27 millones de euros, "representa muy bien" las claves con las que ha trabajado el Gobierno en esta legislatura: "modernidad y transparencia".

Ha resaltado la importancia que tiene "el lugar donde se desarrolla la actividad" y ha asegurado que con la rehabilitación del edificio y la construcción de las instalaciones anexas subterráneas en la plaza de Villa de París se ha logrado "crear un entorno adecuado para que los profesionales puedan hacer su trabajo".

De hecho, el ministro ha calculado que el edifico subterráneo anexo a la sede principal equivale a la construcción de tres plantas más o, lo que es lo mismo, aumentar en un 56% el espacio disponible y ha supuesto que, gracias a esta obra, la plaza de Villa de París disponga ahora de un espacio "equivalente al de la Plaza Mayor de Madrid".

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, acompañado por el los jueces, Santiago Pedraz y Fernando Grande Marlaska, y el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Miranda, durante la inauguración del nuevo edificio del órgano judicial tras las obras d

Fernando Grande-Marlaska, vocal del Consejo General del Poder Judicial y presidente de la Sala de lo Penal, en primer plano. Detrás, el ministro de Justicia, Rafael Catalá (izda.), el juez decano, Santiago Pedraz (centro), y el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro (dcha.). EFE/Ángel Díaz

Juzgado de guardia, sin cobertura



La responsable nacional del Sindicato de Justicia de UGT, Victoria Carrero, explicó a los periodistas que la protesta se ha convocado para mostrar su rechazo al nuevo edificio, que es, ha dicho, "un auténtico desastre".

"Los compañeros están trabajando en unas condiciones infrahumanas, el servicio de guardia es un colapso auténtico, no tiene conexión con los calabozos, no hay cobertura en el juzgado de guardia para poderse comunicar con los calabozos", ha lamentado.

Para la representante sindical, en el edificio reformado se ha aplicado la ley laboral "al mínimo", de manera que "los funcionarios trabajan en unos espacios insuficientes en mesas que no se adecúan a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, mientras que los cuerpos superiores, fiscales, comisarios y magistrados, tienen despachos que son auténticas salas de baile".

Por su parte, CCOO calificó de "intolerable" que los funcionarios trabajen hacinados y embutidos en el edificio, cuando los altos cargos poseen "inmensos despachos".

En la última planta existen algunos grandes despachos y una gran sala de reuniones a la que no pueden acceder los trabajadores, ni sus representantes, ni para reuniones de la Junta de Personal, ni para asambleas". Algunos de estos despachos tienen ducha y hasta una pequeña cocina.

Mientras, los presos son trasladados entre el público por los pasillos y ascensores del edificio, según denuncian los sindicatos. Los calabozos no se encuentran en otro edificio, construido en el subsuelo de la Plaza de la Villa de París, un parque donde juegan los niños. La sala de prensa está también en esa instalación subterránea, junto a los calabozos y y debajo de una pecera de cristal, sin ventana exterior alguna. Jasta este jueves se carecía de wi-fi, a pesar de que la mudanza comenzó este verano.

Por su parte, Catalá se ha comprometido a resolver los problemas que vayan surgiendo con el uso de las instalaciones y ha agradecido también la presencia en ese acto de su antecesor en el Ministerio, Alberto Ruiz Gallardón, y la paciencia con la que los jueces, fiscales y funcionarios han afrontado el cambio de sede y los tres años que han tenido que esperar para inaugurarla.

Ha abogado además por conseguir que la Audiencia Nacional se convierta en un tribunal "sin papel" para alcanzar una "justicia digital y adecuada a las nuevas tecnologías" y ha resaltado que la nueva disposición de las salas de vistas, en las instalaciones anexas, ha permitido evitar que acusado y víctima coincidan antes de un juicio.

Todo esta reforma, ha añadido, se ha acometido en el marco de un "proceso de diálogo" con todos aquellos que desempeñan sus funciones en la Audiencia Nacional, aunque ha reconocido que quizás ha sido "insuficiente", a la vista del recibimiento que había tenido por parte del grupo de funcionarios.