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Ciudadanos Rivera emulando a Aznar: la revuelta de la derecha 2.0

Ciudadanos ha apostado por la formulación de una plataforma ciudadana para "hablar de España sin complejos", un discurso muy cercano a la estrategia que llevó Aznar buscando activar la base social de la derecha más ultra. 

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José María Aznar y Albert Rivera, en una imagen de archivo / EFE

"Albert Rivera se ha aznarizado", espetó este martes Pedro Sánchez ante la posición del partido naranja respecto a Catalunya y su demanda de extender la aplicación del 155. Esta idea no es para menos: la definitiva derechización de Ciudadanos, ligada a la predicación del neoliberalismo, ha llevado a una comparación inevitable de Rivera con José María Aznar. "La derecha sin complejos", reclamaba el expresidente. "Hablar de España sin complejos", reivindica ahora el aspirante a presidente.

Esto sigue otra de las líneas que fueron centrales en la época aznarista: la persuasión y la movilización social como forma y estrategia de crecimiento. La plataforma cívica que lanzará este domingo Rivera en Madrid da el apunte a esta idea: activar la base social de la derecha a través de un espacio ciudadano que supere las siglas y los partidos. En este sentido, el líder de Ciudadanos se postula como el verdadero sucesor de Aznar capitalizando la derecha rojigualda como fuerza hegemónica en España.

Pablo Carmona, Beatriz García y Almudena Sánchez realizaron un análisis de la era de Aznar en Spanish neocon. La revuelta conservadora en la derecha española. Entre las más de doscientas páginas, señalan las políticas y el discurso que llevaron al triunfo del expresidente: "El contraataque a la hegemonía cultural de la izquierda, la afirmación de los valores morales frente a una concepción de la realidad como un espacio agonístico y amenazante, la persuasión y la movilización social como forma y estrategia de crecimiento y el neoliberalismo (con matices) como política económica".

Siguiendo la lectura de Spanis neocon, los autores inciden en que la derrota de Aznar dio paso a dos posturas dentro de la derecha española, e incluso, dentro de los conservadores. Una parte, los sectores moderados, vieron la caída del gobierno del PP en las urnas del 14-M que la derrota era fruto de un PP "demasiado agresivo y escorado a la derecha". Mientras que la otra parte, "leyó el 14-M como un golpe de Estado del 'socialismo'". Se abrió aquí un desencanto con la derecha que ha ido aumentando con el paso de los años y que el nuevo presidente, Mariano Rajoy, no ha sabido encauzar. 

Ciudadanos ha sabido engatusar la derecha española más ultra desencantada con el PP y que proclamaba el expresidente Aznar

Espacio reconocido como la "nueva derecha española" que "nunca virará al centro" y que sí ha sabido engatusar Ciudadanos. La parte más ultra ha 'renacido' con el proceso independentista de Catalunya y el partido naranja ha sabido aprovechar el momento: la bandera fundacional de los naranjas ha sido el antiindependentismo, discurso estirado hasta sus máximas en los últimos meses. Con esto ha conseguido capitalizar y ganar estos apoyos, alegando a la "inacción" y "blandeza" del Gobierno en Catalunya

Así, junto con la debilidad que está mostrando el PP, enfrascado en tramas de corrupción y con la división interna tras el caso del máster fraudulento de Cristina Cifuentes, Ciudadanos se está alzando como el partido más viable. Una postura que supera por la derecha al PP pero que, a su vez, muestra una cara más amable, apostando por la imagen juvenil y nueva de un partido que no tiene a las espaldas negociaciones con nacionalistas independentistas ni casos de corrupción. 

Aznar y Rivera, en una imagen de archivo. EFE

Sacar a la calle la base social de la derecha

La nueva apuesta de Ciudadanos puede dar paso a un frente que no ha abordado Rajoy. La plataforma civil no sólo busca ganar los votos, sino generar todo un discurso de la derecha en la sociedad civil. De hecho, desde el partido se señala que buscan acercar la política a la gente que tiene propuestas e inquietudes pero no quiere significarse con unas siglas.

La estrategia de Aznar, como ahora la de Rivera pasa por crear una base que supere a la militancia del partido

Una estrategia que ya fue llevada a cabo por Aznar impulsando toda una red de grupos, colectivos y empresas que radicó en una sociedad civil "capaz de emitir discurso y apelar a la movilización". La base aquí fue la exageración de "la desmembración de España" y, ante ella, usar palabras de "consenso" proclamando la libertad y la igualdad. Desde aquí comienza la movilización de la derecha, con capacidad de activar varias formas de participación ciudadana. 

Esta base superaba en su día la militancia del partido. La fórmula que busca Ciudadanos: ganar votos a través de un espacio que supere las siglas. De entonces destacan grupos y asociaciones con voluntad de movilización como la Asociación de Víctimas del Terrorismo presidida por Alcaraz, los Peones Negros de Luis del Pino, la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística; pero también blogs como HazteOír o monclovitas.com. Ahora el partido naranja allana su camino a través de la plataforma que conoceremos este domingo, que contará con "ciudadanos anónimos y conocidos", en torno a un proyecto del que todavía no se conoce ni siquiera el nombre. 

El uso del debate territorial como "arma electoral"

La clave de por qué el líder de la formación naranja se ha "aznarizado": Pedro Sánchez afirmó que "el problema de Rivera es que hacen lo mismo que Aznar cuando estaba en la oposición: usar el debate territorial como arma electoral”, apuntaban, a la vez que acusaba al Gobierno de tampoco haber hecho una propuesta de país para solucionar el conflicto”. En este sentido, el líder de los socialistas acusó a Rivera de "emular" a Aznar utilizando Catalunya como herramienta de confrontación para sus intereses electorales.

Sánchez acusa a Rivera de "emular" a Aznar utilizando a Catalunya como herramienta de confrontación para sus intereses electorales

Ciudadanos se postuló en Catalunya como la opción más españolista. De hecho, Cs nació en tierra catalana para oponer al nacionalismo catalán ese nacionalismo que siempre ha predicado Aznar. 

Esta semana ha renacido la polémica con el desmarcaje de Ciudadanos frente a la unidad de conservadores y socialistas. Rajoy y Sánchez pactaron responder a cualquier ilegalidad de Torra de forma ponderada, pero Rivera - a pesar de la inviabilidad jurídica - exige mantener el 155. De hecho, el partido aboga por intervenir en la nueva aplicación también TV3, los Mossos d’Esquadra, las finanzas catalanas y la acción exterior catalana de la Generalitat.

Pero quien primero pidió que el 155 durara en un plazo largo de tiempo fue Aznar. En la nota editorial Cuadernos FAES de Pensamiento Político del mes de abril, el think tank que dirige Aznar, se hace un llamamiento para que se extienda el 155. "Gobierno, PSOE y C’s han de reflexionar sobre la estrategia a seguir tras la decisión del tribunal alemán y la desnaturalización de la euroorden", aprovechando para criticar la justicia alemana.

Manifestación en Barcelona / REUTERS

La renovación del discurso de la derecha tradicional

"Se trataba de renovar el discurso de la derecha tradicional desde una lógica neoliberal capaz de desbancar a los socialistas y de ganar en popularidad", explican los autores de Spanish neocon sobre la era de Aznar.

El discurso de la derecha - como todo - cambia y prospera. El ritmo discursivo no emplea la retórica de los años 90, igual que éste no mantenía la de los 50. Frente a una derecha que entonces negaba los derechos de las mujeres y proclamaba el máxime conservadurismo, ahora hay una modernización que reconoce desde las desigualdades sociales hasta determinados derechos de las mujeres.

La derecha pasa por una modernización del discurso aunque mantiene como base la defensa de la unidad de España

Pero, detrás de ello se mantiene como máximo nexo de unión la defensa de la unidad de España. Y aquí es donde salen a la luz los mayores pareceres con el ideario de FAES: desde el discurso en contra del "adoctrinamiento en las escuelas", a sus posicionamientos recentralizadores como el rechazo al cupo vasco o a la reforma de la Constitución en busca de "definir con claridad" las competencias del Estado, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos".

De hecho, como ya se explicó en Público hace meses, Aznar no dudó en enraizar la confrontación con Rajoy estrechando la relación con Rivera. Una evidencia patente desde que Aznar le invitó en junio -a él y no a su sucesor ni a ningún alto cargo del PP- a participar en un máster de liderazgo que él mismo organizaba en el Instituto Atlántico de Gobierno (IADG). Desde entonces, ha destacado los elogios hacia el líder de Ciudadanos, tal y como afirmó en Cadena Ser: "A mí me parece que Rivera es una persona que tiene unas condiciones políticas muy positivas y muy relevantes", valoró.