Publicado: 22.11.2016 22:54 |Actualizado: 23.11.2016 18:13

Un exmilitar, en huelga de hambre frente a Defensa para que Cospedal acate una sentencia judicial

El TSJ de Murcia ordenó al Ministerio indemnizarle y concederle un pensión tras sufrir lesiones en acto de servicio, pero denuncia que Defensa sigue negándose a ello siete meses después

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El exmilitar Andrés Merino (izq), junto al cabo Iván Ramós (der), frente a la entrada del la sede del Ministerio de Defensa en Madrid. JAIRO VARGAS

El exmilitar Andrés Merino (izq), junto al cabo Iván Ramós (der), frente a la entrada del la sede del Ministerio de Defensa en Madrid. JAIRO VARGAS

@CdelCastilloM

MADRID.- Andrés Merino, un exmilitar con más de 10 años de servicio en las Fuerzas Armadas, ha iniciado este martes una huelga de hambre frente a las oficinas centrales del Ministerio de Defensa en Madrid.

Merino, que pertenecía a la escala de tropa, reclama a la nueva responsable de la cartera, Mª Dolores de Cospedal, que acate una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Murcia que obliga a Defensa a concederle una pensión de invalidez por las lesiones que sufrió en acto de servicio. En una resolución dictada el pasado mes de abril, la sala condenó al Ministerio a pagar también las costas del proceso, de casi cuatro años, además de abonar a Merino, con intereses, el sueldo que habría cobrado durante este periodo.

El exmilitar denuncia que en un primer momento, un tribunal médico le reconoció una minusvalía de grado cinco –correspondiente a un mínimo del 33%– tras sufrir dos accidentes en acto de servicio, uno de ellos en Afganistán. Sin embargo, en una resolución posterior, Defensa rebajó el coeficiente al 16%, que no basta para optar a una pensión oficial. "Te obligan a iniciar unos trámites muy costosos para conseguir lo que ellos mismos reconocían en un principio", acusa en una conversación con este medio.

A su protesta se ha unido el cabo Iván Ramos, herido en Afganistán y que sufre una situación similar: mientras que la Comunidad de Madrid y un peritaje médico independiente le asignaron un grado de minusvalía del 75% y del 81% respectivamente,  Defensa solo le reconoció un 24%. Ramos y Merino afirman que permanecerán día y noche apostados frente a las oficinas del Ministerio, "hasta que el cuerpo de Andrés aguante".

"Todo es por el dinero. Se olvidan de la lealtad"

Defensa, ha explicado a este medio Merino, se niega de momento a acatar la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Murcia. En lugar de ello, ha enviado una petición a dicho órgano judicial para que le "explique" las consecuencias de la resolución. Algo que el exmilitar, que ha tenido que abandonar su casa junto a su mujer y sus cuatro hijos ante la escasez de recursos económicos, considera "una burla".

Junto a él, el cabo Ramos expone que "todo es por el dinero. Intentan alargar lo máximo posible estos trámites para que la gente se canse, o no pueda asumirlo más. Seguimos siendo leales, pero ellos no. Nos abandonan, quieren engordar sus bolsillos pero se olvidan de la lealtad. Nosotros cumplimos hasta que fuimos heridos".

El cabo Iván Ramos, que acompaña al también exmilitar Andrés Merino en su huelga de hambre frente a la sede del Ministerio de Defensa, en Madrid. JAIRO VARGAS

El cabo Iván Ramos, que acompaña al también exmilitar Andrés Merino en su huelga de hambre frente a la sede del Ministerio de Defensa, en Madrid. JAIRO VARGAS

Merino manifiesta que solo hay dos posibles salidas a su protesta frente al Ministerio: "O me voy con el Samur, o me voy a mi casa con la documentación en la mano de que me van a pagar lo que dice Tribunal Superior de Justicia". Expone que Defensa ya lo ha engañado dos veces, ya que en 2013, tras una marcha a pie desde su Murcia natal a Madrid que le llevó 19 días, un coronel le prometió que "todo estaría arreglado en dos semanas".

El exmilitar denuncia que Defensa le prometió 2 veces que su caso se arreglaría

"Fue todo mentira. Volví en 2014, me recibió la secretaria de la subsecretaria de Defensa. Me dijo que lo entendía porque ella también era madre, y que lo iban a solucionar. Y tampoco", lamenta.

"Llega un momento que no te dejan otra opción. Hay días que no como porque coman mis hijos. A veces no me encuentro bien, estoy muy cansado… Cualquier día me caigo por ahí y mis hijos van a tener que ver eso. Para que eso no pase me voy a la puerta del Ministerio de Defensa y me pongo en huelga de hambre aquí y si caigo, caigo aquí. Por lo menos que mis hijos no lo vean. Es el último cartucho, por ellos. Para que el día de mañana puedan decir que su padre luchó hasta el final", asevera Andrés Merino, observando la fachada del edificio nº 109 del Paseo de la Castellana de Madrid.