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El Gobierno autoriza un homenaje a Franco junto a la exhumación de una fosa en Córdoba

La organización Fuerza Nueva conmemora la muerte del dictador en el cementerio de Lucena, a pocos metros del enclave donde se buscan los restos de 123 víctimas de la represión fascista

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Monolito en memoria a los represaliados en el cementerio de Lucena. / Arcángel Bedmar

La Subdelegación del Gobierno en Córdoba y el Ayuntamiento de Lucena, gobernado por el PSOE, han autorizado este martes un acto de homenaje franquista en el cementerio del municipio cordobés, a pocos metros de los trabajos de exhumación de una fosa común donde fueron enterradas 123 víctimas de la represión fascista (la mayoría vecinos del pueblo), según datos de los historiadores. Se trata de una ofrenda de la corona en la Cruz de los Caídos del cementerio de Nuestra Señora de Araceli, situada en el exterior del camposanto, para “conmemorar el aniversario de la muerte de Franco y el fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera”. El acto fue convocado por Juan León Cordón, presidente de Fuerza Nueva de Andalucía.

El homenaje empezó a las 17.30 horas y acudieron “unas 15 personas” portando banderas e insignias de simbología fascista, según testigos presentes, aunque aya estaba oscureciendo, de modo que no coincidieron con los técnicos que trabajan en la exhumación de la fosa. La Dirección General de Memoria Histórica de la Junta de Andalucía confirma que la semana pasada inició las excavaciones para localizar los restos de los represaliados de la Guerra Civil en el cementerio de Lucena.

El único vestigio que recuerda a las 123 víctimas mortales de este municipio cordobés es un monolito con sus nombres inscritos que se construyó en 2015 a la entrada del camposanto, a pocos metros del punto de la concentración franquista, donde tuvo lugar la ofrenda floral. Ese monolito no señala el espacio concreto de la fosa, pero “sirve de lugar de memoria a las familias del pueblo que acuden para recordar y honrar a sus difuntos, rezar y llevarles flores”, dice el historiador Arcángel Bedmar, que ha documentado los fusilamientos y la represión franquista en el municipio cordobés en su libro República, guerra y represión. Lucena 1931-1939.

Fuerza Nueva de Andalucía es una organización, no un partido político, fundado en Sevilla en 2001, que defiende los principios y valores de Blas Piñar. El pasado 14 de noviembre remitió un escrito a la Subdelegación del Gobierno en Córdoba solicitando permiso para organizar la ofrenda en el cementerio de Lucena y posteriormente una “Santa Misa en la Ermita de Nuestra Señora de la Aurora”, ubicada en el centro del pueblo, a 20 minutos a pie del camposanto. El 17 de noviembre, la Subdelegación del Gobierno en Córdoba derivó el asunto al Ayuntamiento de Lucena, indicando en un escrito los “datos de la concentración” solicitada por Fuerza Nueva y “el espacio público propuesto” para su celebración. Se le dio al Consistorio 24 horas para responder y, al no hacerlo, se entendía “que el informe es favorable”.

Fotografía del último homenaje franquista al 18 de julio en Lucena, en 2015. / Fuerza Nueva

El Ayuntamiento confirma que consintió el homenaje franquista. “Desconozco si este tipo de actos vulnera la Ley de Memoria Histórica. Quizá deberíamos dotarnos de una Ley de Memoria más amplia para evitar que estos homenajes franquistas puedan seguir celebrándose”, asegura el delegado de Seguridad Ciudadana de Lucena, Francisco Adame. Sin embargo, la Ley andaluza de Memoria Democrática, aprobada a principios de año, condena expresamente cualquier acto de “exaltación del franquismo”. El artículo 32.12 de dicha ley dice: “Las administraciones públicas de Andalucía, en el marco de sus competencias, prevendrán y evitarán la realización de actos efectuados en público que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas o de sus familiares, exaltación del golpe militar o del franquismo, u homenaje o concesión de distinciones a las personas físicas o jurídicas que apoyaron el golpe militar y la Dictadura”.

El delegado de Seguridad afea a la Subdelegación del Gobierno en Córdoba que se haya “lavado las manos” y “puesto de perfil” en este asunto, y advierte de que sí “se extremó la vigilancia policial” para que el trayecto de la comitiva que homenajeó a Franco desde cementerio a la iglesia del pueblo donde se celebró la misa “no incumpliese la ordenanza municipal que regula el tráfico”. “Otro año hubo una caravana fascista de coches por medio del pueblo y eso es lo que se ha tratado de evitar”, dice. En 2015, el Gobierno ya autorizó un homenaje de Fuerza Nueva a Franco en Lucena bajo el lema “Fieles al 18 de julio”, pero el acto derivó en una caravana de coches por las calles del pueblo con banderas de España anticonstitucionales y de Falange, símbolos fascistas, y gritos de “¡Viva España!! y “¡Viva Franco!”. El grupo municipal de IU presentó una moción en el pleno municipal y el Consistorio denunció el suceso ante Fiscalía, que archivó el caso.

Otros dos homenajes franquistas

El último homenaje franquista en Lucena ha indignado de nuevo al grupo municipal de IU, que tiene dos concejales en la corporación municipal. La coalición de izquierdas ha pedido explicaciones al regidor, el socialista Juan Pérez, y la diputada andaluza de IU por Córdoba, Elena Cortés, llevará el asunto al Parlamento para preguntar al Gobierno de Susana Díaz “por qué no se está cumpliendo la Ley andaluza de Memoria”. IU cree que se está violentando sistemáticamente una norma que ellos mismos redactaron junto al PSOE en la pasada legislatura. La coalición de izquierdas puso mucho empeño, precisamente, para evitar por ley actos de homenaje como los que se repiten cada 20 de noviembre (20N) para conmemorar el aniversario de la muerte de Franco.

El pasado mes de mayo el Ayuntamiento del municipio cordobés de Dos Torres (gobernado por el PP) organizó, junto a la Base Aérea de Morón, una jura de bandera que concluyó con una ofrenda floral a la Cruz de los Caídos, junto a una placa donde podía leerse: “Señor, glorifica a los que cayeron por tu honor y la grandeza de España”. Al homenaje “patriótico” asistió el número dos del Ministerio de Interior y exalcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, y el subdelegado del Gobierno en esta provincia, Juan José Primo. IU denunció el acto ante la Fiscalía por “indicios de delito tipificado en el artículo 510 del Código Penal”, pero también fue archivado.

La presidenta Susana Díaz elevó el asunto a los servicios jurídicos de la Junta para corroborar si se había vulnerado la recién aprobada la Ley de Memoria. Los letrados concluyeron que el mensaje de la citada placa homenajeba “a una parte de los españoles” que combatieron en la Guerra Civil, los franquistas, que defendían en sus propios lemas “la grandeza de España”. En cambio, se obviaba a los caídos en el bando republicano, los vencidos en la guerra y durante la Dictadura. La Dirección General de Memoria Democrática remitió una carta al alcalde de Dos Torres, el popular Manuel Torres, instándole a retirar la placa en la Cruz de los Caídos porque vulneraba el artículo 15.1 de la Ley estatal de Memoria Histórica (2007), y dos artículos de la recién aprobada Ley andaluza de Memoria Democrática. A día de hoy no se ha retirado la placa.

Una semana antes de los sucesos de Dos Torres, la Junta de Andalucía también había condenado otro homenaje franquista durante el entierro, en Nerja (Málaga), del último ministro vivo de Franco y exgobernador civil de Sevilla, José Utrera Molina. A la salida de la iglesia, el féretro recibió alabanzas por parte de un grupo de personas que entonó el himno falangista del Cara el Sol y el saludo fascista del brazo en alto. Entre los asistentes estaba el exministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, familiar del fallecido.