Publicado: 22.07.2015 23:26 |Actualizado: 22.07.2015 23:26

Amenazada con una condena de cárcel por intentar rescatar a sus
tres hijos secuestrados en Argelia

Susi Salas, una madre andaluza, afronta una pena de tres meses en prisión magrebí y pide ayuda al Ministerio de Exteriores. García Margallo promete: "Yo me encargo".

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@patricialopezl

Asunción Salas

Asunción Salas, Susi, lleva cinco años luchando por recuperar a sus hijos que fueron secuestrados en Londres por su padre, Jamal Mabrouk, y los ocultó en su pueblo de 700 habitantes en Argelia, casi frontera por Túnez. Para llegar hasta allí hay que cruzar territorios considerados zonas de guerra por el Ministerio de Asunto Exteriores español, pero ella no ha dejado de hacerlo a pesar de las palizas de su ex marido cada vez que aparece por su propiedad.

Sin embargo, “a pesar de tener casi 20 sentencias en Argelia a mi favor y también una en un tribunal de Londres que sirve para toda Europa en la que se reconoce que él secuestró a mis hijos tras divorciarnos, el Ministerio de Asuntos Exteriores español no ha hecho ninguna gestión diplomática por ayudarme, sólo las administrativas”.

Esta mañana Susi ha ido al acto organizado por el ministro José Manuel García Margallo en la casa América y ha conseguido abordarle para entregarle una carta en la que le pide su compromiso para intervenir en su caso. “Es la segunda vez que le escribo. Hoy he conseguido darle la carta en persona, me ha apretado la mano y ha dicho “yo me encargo”. Ayer estuvo reunido con las autoridades argelinas que están de visita en España y hoy también. Es el momento de que haga algo”, le explica a Público tras su abordaje con el ministro.



En la misiva Asunción le explica bien claro su situación al responsable de la diplomacia española. “Como recordará de mi carta anterior, mis tres hijos menores fueron secuestrados por su padre y llevados a Argelia. Durante estos 5 largos años he estado luchando para recuperarlos. He conseguido que la Justicia Argelina me conceda derechos a visitas los fines de semana y en vacaciones. A pesar de todo, aún no he podido ejercer estos derechos ya que el padre se niega. Él fue condenado por este motivo con 6 meses de cárcel, aunque no los ha cumplido ni los cumplirá”.

“En Argelia las leyes internacionales no sirven –explica Susi a Público- y nunca se ha hecho nada porque se ejecuten las sentencias a mi favor. He tenido que irme a vivir a Argelia sin que nadie me ayudara para poder verlos. Primero no conseguía ni una casa porque era divorciada, porque era mujer, porque era española… Recorro kilómetros y kilómetros para ir a verlos a ese pueblo donde el padre los está educando a su manera, aunque mis hijos se dan cuenta de todo. A veces cuando llego no me deja verlos, me pega, los pega y en alguna ocasión me ha retenido semanas en su garaje. Pero yo he seguido yendo, porque ellos no pueden pensar que yo no quiero estar con ellos”.

Apaleados

La situación de Susi se hizo pública y se recrudeció el día que decidió ir con los periodistas Edu Rojo y Lorena Correa, del programa Equipo de Investigación, a ver a sus hijos al pueblo de su ex marido. “Ha sido la primera vez en mi carrera que he tenido miedo porque pudieran matar a alguien delante de mis ojos –cuenta Rojo a Público-. Íbamos con una pequeña cámara, conseguimos llegar a la casa y salió la hija de Susi a saludarla. Él apareció y comenzó a agredirlas. Nosotros intentamos intervenir, pero llegaron vecinos del pueblo, familia de él, que nos continuaron pegando. Apareció un hombre con un palo, aunque ahora la acusan de ser ella quien lo llevaba para agredir a su marido… es mentira. Les pedíamos que llamaran a la policía pero no querían. Fueron dos horas y media en las que pasamos mucho miedo”.

Finalmente llegó la policía y se llevaron a Susi y a los dos periodistas retenidos. “Nos tomaron la filiación a todos y cuando supuestamente ya podíamos irnos, el marido de Asunción estaba en la puerta de la comisaría hecho una furia. Tuvimos que pedir a la policía que nos dejara quedarnos hasta que se fuera, pero a él nadie lo detuvo”.

Como le explica Susi a Margallo en su carta: “Cada vez que trato de ir a recogerlos recibo palizas por parte de este señor. Tanto es así, que un programa de la televisión española quiso vivir/grabar una de mis visitas. Y literalmente la vivieron ya que también fueron agredidos por el padre de mis hijos. Sin embargo, él me puso una denuncia por trato de secuestro. De la misma he tenido noticias apenas unas semanas atrás, en la que un juez me sentencia a 3 MESES DE CÁRCEL. Este juez ni siquiera me citó en el juicio, ni escuchó mi versión, ni vio el parte de lesiones que tengo por dicha paliza recibida aquel día, ni citó a los compañeros de la televisión”.

Asunción ha conseguido a través de sus abogados y de la embajada que se repita el juicio, ya que ha sido condenada sin asistir ni siquiera ella y sin poder aportar la grabación que demuestra su inocencia. Pero ahora “puede que si intento volver a entrar para asistir sea directamente detenida y enviada a una cárcel argelina o que la condena sea efectiva y acabe en prisión a pesar de que todas las sentencias son a mi favor. En el consulado la única ayuda que me dan es un listado de abogados argelinos para que me asistan, porque los españoles no pueden ejercer allí, pero ninguna ayuda más”, cuenta a Público.

El juicio ha sido aplazado a septiembre y, escribe Susi a Margallo, “es por lo que vuelvo a ponerme en contacto con Vd. y solicitarle ayuda. Entiendo y espero que el Gobierno Español no va a abandonar a una ciudadana a la que quieren meter de forma injusta en la cárcel, por el solo hecho de ejercer su derecho a ser madre (…) necesito el apoyo institucional de mi país. Un juez argelino me dio el derecho a poder disfrutar de mis hijos, pero hasta el momento no puedo hacerlo sin temer por mi vida en cada intento. Y ahora quieren meterme en la cárcel por algo que no he hecho. Tengo pruebas, testigos… El programa fue visto por mucha gente en España. Por favor, AYÚDEME. Sea ACTIVO en mi caso. No permita que su pasividad sea cómplice de esta injusticia”.