Publicado: 17.10.2015 11:32 |Actualizado: 17.10.2015 17:52

El PSOE aprueba sus candidaturas, con Irene Lozano, en medio de “un silencio atronador”

Susana Díaz optó por no hablar y los barones decidieron que “no tocaba suicidarse” a dos meses de las elecciones.

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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (c), junto a otros miembros de su Ejecutiva, al inicio de la reunión del Comité Federal, máximo órgano del partido entre congresos, que aprueba hoy las candidaturas al Congreso y al Senado del 20D. EFE/Fernand

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en la reunión del Comité Federal. / FERNANDO ALVARADO (EFE)

MADRID.- “No toca suicidarse a dos meses de las elecciones. No estamos tan locos. No nos ha gustado lo de Irene Lozano, pero ahora hay que cerrar filas”. Con estas palabras, un barón socialista relató a Público que la decisión tomada por los secretarios generales era zanjar la polémica con la incorporación a las filas del PSOE de la diputada de UPyD.

Así, el Comité Federal aprobó sus candidaturas a las elecciones generales, con Irene Lozano como número cuatro por Madrid, con sólo tres votos en contra (Izquierda Socialista) y seis abstenciones, de las federaciones de Madrid y Galicia. Pero el PSOE no logró decir en toda la tarde cuántos votos a favor hubo de los 250 miembros del Comité Federal, porque ni un tercio estaba en la sala ratificando las listas.

Un dirigente socialista, a la salida, indicó que todo había ido bien, “las listas han sido aprobadas… con un silencio atronador”. Y es que a nadie le pasó inadvertido que Susana Díaz –que volvió a llegar tarde-, no quiso hacer declaraciones ni a la entrada, ni dentro, ni a la salida. No era casual.

La presidenta andaluza está indignada con el fichaje de Lozano, según fuentes cercanas a Díaz, en especial por los ataques de la diputada de UPyD con el caso de los ERE, pero optó por el silencio y ordenar a su federación mantener la disciplina.



En medio de todo ello, Pedro Sánchez pidió unidad. Articuló un discurso inicial breve, intentando arengar a los suyos y, aunque arrancó algunos aplausos, tampoco levantó especial entusiasmo. No mencionó en ningún momento el fichaje de Irene Lozano y la polvareda que ha provocado en el PSOE.

El “silencio atronador” también se reflejó a continuación con las peticiones de palabra. Sólo ocho, cuando lo habitual son en torno a treinta. Miquel Iceta hablando de Catalunya, y sólo la corriente Izquierda Socialista censuró con dureza el procedimiento de la elaboración de las listas.

Sánchez, en su respuesta final, ya hizo una alusión más directa a su “fichaje estrella”. Aseguró que el PSOE “no sólo es patrimonio de sus militantes, sino de todos los progresistas que quieran cambiar las cosas en España”.

Además, dio las gracias a Partido Socialista de Madrid (PSOE-A) por su generosidad a la hora de incluir en sus listas a independientes, sin mencionar el enfrentamiento interno que hubo el viernes cuando la federación madrileña se plantó si saltaba del octavo puesto Ángeles Álvarez, la primera mujer del PSOE-A en la candidatura con posibilidades de salir.

Sánchez justificó su “fichaje” al asegurar que el PSOE “no es patrimonio sólo de sus militantes sino de todos los progresistas que quieran cambiar España”

Se pasó a la votación y, en menos de dos horas, quedó despachado un Comité Federal que, pese a las apariencias, ha abierto muchas más heridas de lo que pueda parecer. De hecho, uno de los más estrechos colaboradores de Pedro Sánchez confesó que “somos conscientes de que ganamos el 20-D y logramos gobernar, o el lío interno está servido”. Así es.

Sin embargo, otros dirigentes de la Ejecutiva estaban más que satisfechos por cómo había transcurrido la reunión. Creen que lo de Irene Lozano ha sido una tormenta, y que el partido está ya centrado en las elecciones.

La solución se sabrá hoy en una macroacto para la presentación de todos los candidatos, y ver cómo el partido recibe a Irene Lozano.