Publicado: 09.01.2016 20:12 |Actualizado: 09.01.2016 20:12

El sector afín a Garzón pilotará
la XI Asamblea de IU en mayo
con menos apoyo de lo esperado

El cónclave comenzará el 20 y durará tres días. Lo dirigirá una comisión compuesta por 19 personas, la mayoría cercanas al candidato llamado a sustituir a Cayo Lara al frente de la organización para hacerla más ágil y apta para facilitar convergencias.

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El dirigente de IU, Alberto Garzón, junto al coordinador federal, Cayo Lara, y los miembros del partido, José Luis Centella y Adolfo Barrena, entre otros. - EFE

El dirigente de IU, Alberto Garzón, junto al coordinador federal, Cayo Lara, y los miembros del partido, José Luis Centella y Adolfo Barrena, entre otros. - EFE

MADRID.- El Consejo Político Federal de Izquierda Unida, máximo órgano de dirección entre Asambleas, ha aprobado convocar su XI Asamblea Federal para los días 20, 21 y 22 de mayo por 84 votos a favor, 11 en contra y 38 abstenciones. Un apoyo del 63% ─sólo han acudido 151 miembros de los 225 que componen el órgano─ que pone de manifiesto las dudas de una parte de la organización ante la conveniencia de adentrarse en un proceso interno tan importan en este clima de incertidumbre electoral.

Por otro lado, también recoge cierto rechazo a la "indefinición" del candidato, Alberto Garzón, que se supone se hará con las riendas de la organización tras el cónclave, han afirmado a Público fuentes presentes en la votación. 



Tras cerca de seis horas de debate, "intenso" en todas las direcciones posibles, la formación ha dado su apoyo a los informes del coordinador federal, Cayo Lara, y del candidato y diputado, Alberto Garzón, que contienen profundas contradicciones entre sí.

El informe de Lara, beligerante con Podemos y contrario a volver a tocar su puerta, ha conseguido un respaldo del 70% con la negativa de los representantes de las federaciones de Galicia y Catalunya y, según varias fuentes, con el voto en contra del equipo de Garzón y la abstención del candidato. Por su parte, el de Garzón, que llama a la superación y ampliación de IU y que pone la unidad popular como único camino, ha cosechado un 80% de apoyos, algunos menos de los que había venido obteniendo hasta ahora.

Así, la organización se encamina hacia su enésimo proceso de renovación, refundación o superación, intentando construir un espacio político más amplio en el que se pretende integrar a personas externas a IU, sobre todo a los que se han acercado a la candidatura de estas generales, Unidad Popular-IU.

Y, en segundo lugar, volverá a intentar el acercamiento a lo que Garzón denomina "fuerzas de ruptura", tanto en clave electoral a corto plazo si hubiera elecciones otra vez, como a largo plazo ante el actual panorama político. Aunque, en general, la sensación que dejado esta reunión es de total incertidumbre, según varios asistentes.

La comisión que pilotará el proceso

El Consejo ha dado el visto bueno, después de una ampliación forzada por un fuerte debate, a una comisión de trabajo compuesta por 19 personas que "se encargará de la preparación, desarrollo y ejecución" del cónclave bajo la supervisión de los actuales órganos. Una especie de Ejecutiva paralela a la actual en la que el sector más cercano a Garzón es clara mayoría. No es el procedimiento habitual, aseguran varias fuentes. La única vez que se creó una comisión para pilotar el rumbo hacia la Asamblea fue en la IX Asamblea, en 2008. Lo corriente, explican estas fuentes, es que ese grupo se formara con miembros de la Comisión Ejecutiva de la organización.

En concreto, la conformarán un representante por las federaciones de Andalucía, Asturias, Navarra y EUiA, además del secretario de organización, Adolfo Barrena; la secretaria de finanzas, Lola Sánchez; el secretario general del PCE, José Luis Centella; la secretaria de Programa Electoral, Marga Ferré; la eurodiputada Marina Albiol; Sira Rego, que formó parte del equipo de campaña, además de Clara Alonso, secretaria de comunicación y coordinadora de la campaña, y el propio Alberto Garzón.

Como representantes de otras sensibilidades diferentes al PCE estarán Antonio Cortés y Tasio Oliver, de Izquierda Abierta, que pedía un grupo plural y que ve esta asamblea demasiado precipitada y totalmente a merced de la inestabilidad por las posibilidades de que haya nuevas elecciones. También trabajarán en la comisión Encarna Milla, de la CUT de Sevilla, y varios independientes o no adscritos a otras formaciones. La comisión deja fuera a la considerada 'vieja guardia' de IU, que sí formó parte del equipo de campaña de Alberto Garzón.

La comisión se dividirá en grupos de trabajo acotados en las áreas de diseño político, organizativo y estrategia; comunicación, organización y logística; metodología y un llamativo grupo de "contacto con otras organizaciones" en el que estarían Garzón, Clara Alonso y Marina Albiol, cuyas funciones son, según el documento aprobado, "mantener contacto permanente con otras organizaciones sociales y políticas" y "tejer, ampliar y diversificar la política de alianzas". Sin embargo, fuentes de la dirección aseguran que no tiene potestad para negociar con Podemos u otras formaciones si se repitieran las elecciones, sino que sería una especie de área de "relaciones públicas" que explique el proceso en el que se embarcan a otras organizaciones.

El primer paso de la comisión será recibir la opinión de todas las asambleas de base de IU a través de un cuestionario elaborado exprofeso. Comenzarán este mismo lunes y tiene previsto alargarlo durante un mes. Con las conclusiones obtenidas, la comisión de trabajo compondrá la base de los documentos de la Asamblea, que tiene que estar listos para ser ratificados por el Consejo Político Federal del 27 de febrero. En marzo y abril se llevará a cabo el debate de esos documento para someterlos a enmiendas de las federaciones y, finalmente, debatir y aprobarlos en el cónclave de mayo.

Desde la dirección ponen énfasis en que es una asamblea ordinaria porque tocaba en 2016, aunque hubiera sido extraordinaria si hubiera estado prevista para 2017. Ante la confusión sobre si podrán votar o no personas no adscritas a IU, aseguran que será una asamblea propiamente de IU, aunque puede haber novedades en los reglamentos si son aprobados en los órganos. Se trata, afirman, de que el proceso prepare a IU para afrontar sin escollos los lances de esta etapa política, muy diferente a la que la vio nacer. Aunque no es el principio de nada, quieren dejarla lista para que pueda formar parte de todo.