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1.500 personas claman contra los CIE en Barcelona con un amplio apoyo político

Ada Colau asiste a la movilización y se compromete a pedir al gobierno del Estado que clausure el centro de la Zona Franca

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Colau, durante la protesta. MARC FONT

BARCELONA.- Más de 1.500 personas han exigido este sábado por la tarde en Barcelona el cierre de todos los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE) que hay en el Estado. La protesta se ha desarrollado en un ambiente festivo justo delante del CIE que hay en la calle E de la Zona Franca de la ciudad, una zona muy apartada de la capital catalana que no dispone de una fácil combinación de transporte público para llegar a ella. Más allá de la numerosa asistencia, con grupos de activistas de la PAH o de los Iaioflautas, el acto ha recibido un apoyo político muy superior al de otras ocasiones, con la presencia de la nueva alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y dirigentes destacados de ERC, ICV-EUiA y la CUP.

La protesta estaba convocada por la plataforma Tancarem el CIE (Cerraremos el CIE), impulsada por organizaciones como SOS Racisme, Tanquem els CIEs y Migrastudium, aparte de recibir el apoyo de otras 250 entidades, y se enmarcaba en el Día Mundial del Refugiado. Durante la marcha para alcanzar el centro se han cantado consignas como “cap persona es il·legal” (“ninguna persona es ilegal”) y “tancarem, tancarem els centres d’internament” (“cerraremos, cerraremos los centros de internamiento”). Justo delante del CIE, custodiado en el exterior por agentes antidisturbios de los Mossos d'Esquadra, había fotografías que recordaban a las personas que han perdido la vida en su interior.

El periodista Carles Solà, conductor del acto, ha manifestado que “otro año más exigimos el cierre del CIE, que forma parte de una política europea en el Mediterráneo empeñada en poner barreras al derecho a una vida digna y a poder escoger dónde tenerla”. Paralelamente al acto, que ha combinado actuaciones musicales con parlamentos de representantes de las organizaciones impulsoras y testimonios de personas migradas que han pasado por el CIE, ha habido declaraciones de los grupos políticos que apoyan la petición de cerrar este tipo de centros, con el argumento principal de que son “espacios donde se vulneran constantemente los derechos humanos”.

La alcaldesa de Barcelona, que en todo momento ha sido requerida por manifestantes para fotografiarse con ella, ha mantenido lo que ya dijo el sábado pasado durante su investidura y ha reiterado que “trabajaremos para cerrar el CIE”. “No puede haber ciudadanos de primera y de segunda”, ha añadido Colau para avanzar que “en las primeras conversaciones que tengamos con el Estado español vamos a plantear su clausura”. Al fin y al cabo, ni el ayuntamiento ni la administración autonómica tienen competencias para cerrar un espacio que depende del Ministerio del Interior. Colau no era la única representante de Barcelona en Comú en la protesta, sino que estaba acompañada de su número dos, Gerardo Pisarello, y de Laia Ortiz, edil encargada del área de Derechos Sociales del ayuntamiento, entre otros.

Oriol Amorós, diputado en el Parlament de ERC, ha definido a los CIE como “una excepcionalidad para el Estado de derecho, ya que a ninguna persona se la puede privar de libertad por una falta administrativa como no tener papeles” y ha considerado los centros como una “expresión de xenofobia y racismo institucional”. Sara Vilà, también parlamentaria pero por ICV-EUiA, ha subrayado que estos espacios “no son la solución a los movimientos migratorios que hay en el mundo, provocados por la pobreza y la miseria”, mientras que la diputada de la CUP Isabel Vallet ha manifestado que “son la consecuencia visible de una ley nefasta como es la ley de extranjería”.

Presión a CiU y PSC

Por más que la opacidad siga siendo la norma en el interior de los CIE, la realidad es que el silencio mediático que imperaba a su alrededor hace tiempo que terminó y que hoy son un tema que forma parte de la agenda política. La constatación más clara es que en los últimos meses ha habido un grupo en el Parlament de Catalunya dentro de la comisión de Justícia y Derechos Humanos que ha tratado la cuestión y que el próximo 2 de julio votará las conclusiones. ERC, ICV-EUiA y la CUP ya se han comprometido a aprobar las conclusiones aportadas por las organizaciones contrarias al CIE que piden la aprobación en la cámara catalana de una moción que inste al gobierno español a clausurar el centro de Barcelona en un plazo máximo de medio año. La clave es qué papel jugarán CiU y PSC. Ni unos ni otros se han pronunciado todavía -el PP ya ha dejado claro que no apoyará estas conclusiones- y la diputada de la CUP Isabel Vallet ha afirmado que el acto de hoy debe servir para “alentarles” a pedir el cierre.

En la misma línea se ha pronunciado el abogado y miembro de Tanquem els CIEs Andrés García Berrio, para quién “ahora el cierre ya no se ve como una utopía”. “No queremos que haya espacios de privación de libertad sólo por el hecho de no tener papeles y estamos convencidos que el 2 de julio el Parlament apoyará pedir su clausura”. La directora de SOS Racisme, Alba Cuevas, ha añadido que “estamos en un momento en que ni tan siquiera hace falta cambiar de modelo de políticas migratorias para poder clausurar los CIE, que convierten lo que debería ser una medida excepcional en la norma”.

La movilización, que ha terminado poco después de las 20.30 horas, ha constatado que al creciente clamor ciudadano contra los llamados “centros de la vergüenza” se le ha unido, ahora sí, una decidida y numerosa oposición política, que aumenta la presión hacia al gobierno de Mariano Rajoy. Con todo, al finalizar la protesta, alrededor de 200 personas sólo en Barcelona seguirán pasando la noche en lo que Isabel Vallet ha considerado una “prisión para inmigrantes pobres”.