Publicado: 02.07.2015 23:36 |Actualizado: 03.07.2015 07:42

Cuando la bandera arcoíris conquistó
por primera vez el corazón de Madrid

En 1995, Pedro Zerolo encabezó la primera manifestación en la capital por el matrimonio homosexual y la unión de hecho entre personas del mismo sexo, a la que acudieron 3.000 personas.

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Fiesta del Orgullo el 28 de junio de 1995 / C.F.L

Fiesta del Orgullo el 28 de junio de 1995 / C.F.L

MADRID.- Corría el año 1995, llovía y hacía frío. Era el mes de noviembre y una bandera arcoíris ondeaba en la primera manifestación que se realizaba en Madrid por el matrimonio homosexual y la unión de hecho entre personas del mismo sexo. También fue la primera ocasión en la que las organizaciones LGTB dejaron de protestar en la calle Carretas de la capital para, como ellos mismos recuerdan, "conquistar el corazón simbólico de Madrid".

"Aproximadamente unas 3.000 personas recorrieron el trayecto entre la Puerta de Alcalá y la Puerta del Sol en 1995. Encabezando aquella protesta y sujetando la pancarta se encontraba Pedro Zerolo". Así habla Fernando Villaamil, profesor de Antropología de la Universidad Complutense de Madrid y por entonces ya activista de organizaciones LGTB, sobre aquel día para el diario Público. Como él, miles de jóvenes dieron el paso de salir a la calle pese "al miedo a ser descubierto por amigos o familiares". 



"Esa apuesta por cambiar el recorrido y hacernos visibles fue una apuesta personal y bastante fuerte de Zerolo", cuenta el profesor. "Nos convenció de que había que conquistar el centro de la ciudad. Ha estado presente en todos los grandes pasos que hemos dado".

Los primeros políticos en reaccionar ante aquello y "en apoyarnos fueron los de Izquierda Unida, sobre todo Inés Sabanés". "Luego entró el PSOE, pero no fue inmediato y les costó", rememora Villaamil. "A los medios también les costó tomarnos en serio, hasta 1998 o 1999 no nos tenían en cuenta como ahora".

Alberto Martín Pérez, trabajador de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y antiguo activista COGAM, recuerda cómo "la de 1995 fue la primera vez" que salió a la calle a protestar y cómo, "con apenas veinte años, estaba muerto de miedo". 

Cuando las protestas sólo eran políticas

"Siempre se podía ver a Zerolo rodeado de gente: con su pareja, con los compañeros de las asociaciones... hasta con políticos", dice Alberto. "Recuerdo que en el año 2003 vino del brazo de Felipe González y Trinidad Jiménez". Según el antes activista, "Zerolo jamás se perdía actos como el del 1 de diciembre, Día Mundial de la Lucha Contra el SIDA".

Acción en la Puerta del Sol de Madrid durante el Día Mundial de la Lucha Contra el SIDA, el 1 de diciembre de 1995 / A.S

Acción en la Puerta del Sol de Madrid durante el Día Mundial de la Lucha Contra el SIDA, el 1 de diciembre de 1995 / A.S

"En las aceras también hay bolleras". "Igualdad de derechos ya". Así eran algunos de los lemas más coreados en los años noventa durante la protesta. "Antes las manifestaciones eran más políticas y reivindicativas, pero menos lúdicas", inciden. La gente iba con "gafas de sol y no querían ser fotografiados bajo ningún concepto". "Nadie pensó que pudiéramos llegar a ser tantos aquel día". 

"La primera carroza salió al año siguiente, en 1996", señala Fernando Villaamil. Fue entonces cuando comenzó la participación de los locales de Chueca en el Orgullo y cuando "lo reivindicativo perdió protagonismo" para dar visibilidad al colectivo: "Decidimos sacrificar una cosa por la otra".

El papel de las mujeres

Sin embargo, en lo que los protagonistas de 1995 están de acuerdo es en que "Chueca siempre ha tenido un sesgo masculino y, por ello, las mujeres siempre han sido menos visibles en las carrozas". Según cuenta Villaamil, "en las manifestaciones de Carretas todo era mucho más pequeño y familiar, y las lesbianas tenían más protagonismo que ahora".

Para Alberto Martín Pérez, "las mujeres tenían más visibilidad en los noventa". "Entonces había más que ahora en las manifestaciones, quizás por la fuerza del feminismo de aquellos años". No obstante, para el profesor también ha influido la prensa: "Los fotógrafos y todos aquellos que han dado a conocer lo que pasaba han preferido sacar a la luz casos de hombres".