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Financiación de ONG Las organizaciones de asistencia a mujeres, en vilo por las dudas sobre su financiación 

El cambio del modelo de reparto del 0,7% destinado en el IRPF para fines sociales y el retraso en la asignación de fondos de la Comunidad de Madrid, crean incertidumbre entre las organizaciones sociales que dependen de estos fondos.

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Cabecera de la manifestación contra la violencia machista bajo el lema "sin presupuestos ni participación las violencias machistas no serán cuestión de estado"

Muchas de las organizaciones de acción social que trabajan con mujeres víctimas de violencia de género, dependen en mayor o menor medida de los fondos que los españoles dedicamos al 0,7% en la casilla de del Impuesto de las Personas Físicas (IRPF) a la hora de pagar nuestros impuestos. Hasta el año pasado el reparto de estos fondos correspondía al Gobierno, que lo hacía a través del ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Sin embargo, desde este año, serán las Comunidades Autónomas las encargadas de repartir el grueso de este dinero. La modificación se realizó el pasado mes de abril, cuando las Comunidades Autónomas y el Ministerio acordaron este cambio de modelo tras la sentencia del Tribunal Constitucional, que daba la razón a la Generalitat de Catalunya en su exigencia de que estas subvenciones fueran decididas a nivel local. 

El cambio de modelo dejó descontentas a muchas comunidades autónoma y cosechó una férrea oposición de las ONG, que estimaron que el cambio podría debilitar a estas organizaciones y que es un modelo que no "ofrece las debidas garantías" sino que "abre un frente de incertidumbres e inseguridades sobre si los fondos del 0,7% tendrán una aplicación finalista social hacia las personas de los colectivos que han sido objeto tradicionalmente del 0,7%".

Cuando está a punto de empezar el mes de noviembre, muchas organizaciones manifiestan tener una gran incertidumbre sobre qué ocurrirá con estos fondos.
Este lunes, ElDiario.es se hacía eco de las dificultades por las que atraviesa una de las organizaciones emblemáticas de atención a las mujeres violadas en Madrid:  el Centro de Asistencia a Victimas de Agresiones Sexuales (CAVAS). La falta de fondos y la incertidumbre de contar con ellos las ha obligado a abandonar su sede y a mudarse a un par de despachos que les presta El Consejo de las Mujeres de Madrid, dependiente del Ayuntamiento de la capital.

 Según declaró a Público Tina Alarcón, presidenta CAVAS y miembro de la Federación de Asistencia a Víctimas de Violencia Sexual y de Género, "en años anteriores en agosto sabíamos si nos habían concedido los fondos y en ocasiones podíamos recibirlos en Octubre. Sin embargo hasta hoy no sabemos ni siquiera si nos adjudicarán fondos que solicitamos, ni cuándo". 

Alarcón relata que en los últimos años su labor ha contado cada vez con menos medios, dese que el Gobierno de Esperanza Aguirre les negó el local que la Comunidad les había cedido gratuitamente durante años y les retiró los fondos para atender a las mujeres violadas, con lo cual su labor se resintió de forma notable y los fondos públicos se confinaron a las partidas del 0,7del IRPF.

Según Alarcón, las trabajadoras de la asociación (cuya plantilla en la actualidad cuanta con dos psicólogas y una abogada) llevan cinco meses sin cobrar su salario y atienden a unas 300 mujeres a las que seguirán apoyando con los medios que puedan, pero dada su situación, no podrán atender a ninguna más.

Según relatan fuentes de esta organización, los fondos de la Comunidad de Madrid se ha ido trasladando en los últimos años a otras entidades privadas que han ido asumiendo cada vez más dinero y competencias. Recientemente la Cadena Ser adelantó la noticia de que un centenar de menores de edad, víctimas de abuso sexual, llevaban más de seis meses esperando ser atendidos por el Centro Especializado de Intervención en Abuso Sexual Infantil (CIASI. Muchos de ellos llegaban a CAVAS en busca de ayuda. Según fuentes del sector esta es la consecuencia de una política iniciada en época de Esperanza Aguirre de privatizar los servicios sociales. 

Alarcón afirma que no ha tenido ninguna relación con el actual gobierno de la Comunidad de Madrid, por lo cual no sabe cómo "respiran". Lo que sí dudan es que vaya a cambiar la política y volver a volcarse en las organizaciones que llevan décadas de experiencia.

Desde Federación de asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, también manifiestan su preocupación sobre el proceso de concesión de las subvenciones del año que viene. Una de sus portavoces comenta que ya tienen planificada las actividades del año próximo, pero que existe una gran expectativa porque no se sabe qué fondos van a haber ni cómo se van a repartir.

Otras organizaciones, que prefieren mantener el anonimato, también han manifestado a este diario su preocupación por cómo se llevará a cabo esta financiación y  han manifestado a este diario que algunas diputadas les habían comentado que los fondos para ONG para el próximo ejercicio es escasa, sin confirmar cifras.

Marisa Soleto, presidenta de Fundación Mujeres, organización que recibe una parte muy pequeña de los fondos por esta fuente de financiación, recuerda que desde el año 2010 la financiación y subvenciones a las ONG han ido en descenso y se ha vuelto muy fragmentada. Hubo una caída pronunciada de fondos para financiar trabajos sociales, lo que supuso la desaparición de muchas organizaciones que trabajaban en el apoyo de mujeres y personas más vulnerables.