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terrorismo yihadista Interior ignora las amenazas a una testigo protegida en un caso de yihadismo

La ex mujer de un islamista encarcelado, testigo de la operación antiterrorista que envuelve el caso, fue agredida la semana pasada "por dos personas con acento árabe muy pronunciado" al grito de "vendremos a por ti" y no es la primera vez que se acercan a ella. 

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'Interior desoye las amenazas a una testigo' / elmundo.es

Raquel Alonso, esposa de un islamista miembro de la Brigada Al Andalus Nabil Banazzou, encarcelado en 2014, se siente desprotegida ante las coacciones que está sufriendo desde hace varios meses. El Ministerio de Interior se toma nada en serio las denuncias por acoso que esta mujer de Navalcarnero, Madrid, está presentando, según recoge El Mundo

Las peticiones de protección que Raquel Alonso ha presentado desde hace un año han sido ignoradas. La víctima, agredida por dos hombre de "pronunciado acento árabe" el pasado lunes, asegura que "quizá, si algún día me pasa algo, acaben, entonces sí, protegiendo a mis hijos".  

La semana pasada, Raquel Alonso se encontraba "cambiando un tapacubos de su vehículo cuando sintió como le tapaban los ojos y era agarrada con fuerza por detrás". Los agresores le amenazaron: "Cállate y escucha. Deja a nuestros hermanos en paz. Ahora os toca sufrir a vosotros. Deja de ir a las comisarías. Ahora tienes a tus periodistas pero se olvidarán de ti y vendremos a por ti". 

"Por unos momentos pensé que mi vida había acabado y que me iban a degollar allí mismo", aseguró la mujer. Asustada, la testigo del caso que inculpa a la Brigada Al Andalus presentó la sexta denuncia contra sus acosadores. La primera se remonta a diciembre de 2016 y, según informa el diario El Mundo, van describiendo un acorralamiento evidente que "cada vez se vuelve más intenso". 

Todo comienza en julio del pasado año cuando Raquel Alonso se persona en la cárcel donde se encuentra retenido su marido, Nabil Banazzou, y le cuenta que va a pedir el divorcio y a solicitar la patria potestad de sus dos hijos. A partir de entonces, según sus denuncias recogidas por el medio anteriormente citado, esta mujer empieza a ser seguida por "personas árabes" que la vigilan desde el interior de algunos vehículos, "siempre furgonetas blancas".

La víctima se da cuenta de lo que está sucediendo durante sus vacaciones en Almería, cuando durante cinco días consecutivos, "una furgoneta verde con dos árabes en su interior hicieron guardia en segunda fila". La próxima vez será en Puzol, Valencia, donde llaman al telefonillo de su domicilio, tapando la pantalla con la mano y la sigue un joven con la cara tapada con un pañuelo. 

Las situaciones de acoso se repiten desde entonces. En su casa de verano en Ávila, la misma donde la célula de su marido iba a entrenar a sus espaldas, se encontró la puerta abierta y un machete dentro. Un chico de unos 18 años "árabe, con pelo a tazón y barba", llamó a su hija en el recreo del colegio por el apellido Benazzou. Además, asegura que su jefa recibió una solicitud de amistad en Facebook de un hombre que se hace llamar El Kamel Fakher en cuya fotografía salía encapuchado y portaba una metralleta. 

Según recoge el periódico, el 20 de julio, Raquel Alonso fue vigilada durante varias horas por dos mujeres árabes que se iban turnando. La víctima cree reconocer "a la madre de una de las esposas de los detenidos en la operación Gala", aquella en la que fueron detenidos nueve miembros de la Brigada Al Andalus. Además, el 25 de julio, un individuo, desde una furgoneta roja, paró a su lado y, llevándose un dedo a la boca, la mandó callar y le gritó: "Infiel".

El Mundo no solo asegura que las denuncias de esta mujer están cayendo en saco roto dado que el Ministerio de Interior no da respuesta ni le ofrece protección, sino que, en una ocasión, tras presentar una de las denuncias el pasado mes de julio, una agente de la Comisaría General se puso en contacto con ella. Se comprometió a una reunión para recoger las denuncias que había puesto en comisaría y hacérselas llegar al juez para que éste decidiese si le proporcionaba protección. Pero dicho encuentro no se produjo y Raquel Alonso no ha recibido ninguna respuesta más desde entonces.